jueves, 26 de abril de 2007

Mi reportera

Ilusión...

Libertad a la espera...

Stephen Hawking

El físico británico Stephen Hawking, que tiene 65 años y ha pasado la gran mayoría confinado en una silla de ruedas por la esclerosis lateral amiotrófica que padece, flotará esta noche por las entrañas de un avión Boeing 727, que ha despegado pasadas las 20.30 (hora española), como parte de un vuelo de gravedad cero para preparar su futuro viaje al espacio.
El aparato, adaptado para estas lides, realizará unas maniobras en forma de parábola, ascendiendo para luego dejarse caer como un peso muerto; de esta forma, durante 30 segundos en cada descenso Hawking flotará como si estuviera en órbita. "El profesor se sentirá como si no pesara nada. Es una sensación maravillosa, delicada y casi onírica de pura libertad. Es más o menos como cuando vuelas en sueños", ha explicado Peter Diamandis, el organizador del vuelo, a la agencia de noticias Bloomberg,
Hawking, libre de su silla de ruedas, estará atendido por cuatro médicos, según Diamandis. El avión debe despegar con 27 personas a bordo del Centro Espacial Kennedy, de la Administración Espacial estadounidense (NASA), a las dos de la tarde (ocho de la noche, hora peninsular española). El vuelo durará 90 minutos y realizará tres maniobras de gravedad cero. El reverso tenebroso serán los minutos en los que los pasajeros sentirán que pesan un 50% más.
El científico "será colocado reposando estirado sobre su espalda" para que "flote por el medio de la cabina" del avión, según Diamandis. Se trata del mismo experimento al que la NASA ha sometido a sus astronautas durante más de cuatro décadas. Estos vuelos cuestan 3.500 dólares (2.565 euros), que pagan los pasajeros. En cualquier caso, Hawking vuela gratis: en esta ocasión, el dinero recaudado será dedicado además a fines benéficos.
"Como alguien que ha estudiado la gravedad y los agujeros negros durante toda mi vida, estoy muy ilusionado por poder experimentar en primera pesona lo que se siente en un entorno de gravedad cero", declaró Hawking cuando el pasado 1 de marzo anunció que quería convertirse en un turista espacial.
Si todo va bien, Hawking viajará al espacio en 2009 a bordo de la nave SpaceShipTwo (aún sin estrenar) de la primera touroperadora espacial, Virgin Galactic. Durante este trayecto, podrá disfrutar de cinco minutos de gravedad cero. La nave despegará de un espaciopuerto construido en el desierto norteamericano de Mojave para asciender a una velocidad de más de 4.000 kilómetros por hora (más de tres veces la del sonido) hasta una altura de cerca de 110 kilómetros sobre la Tierra. Luego descenderá y aterrizará. Por este trayecto, los turistas pagarán 200.000 dólares (146.600 euros); Hawking viajará gratis.

Fuente: El Pais

El Poder de las Palabras

El Juicio

En la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasa o nula oportunidad de escapar al terrible veredicto ...la horca! El Juez también complotado cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo por ello dijo al acusado: "Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de él tu destino, vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tú escogerás y será la mano del Dios la que decida tu destino."
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda culpable y la pobre víctima aún sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.
No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Éste respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos y con una extraña sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente: "Pero qué hizo? Y ahora? Cómo vamos a saber el veredicto?" "Es muy sencillo respondió el hombre. Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué".
Con rezongos y bronca mal disimulada debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
En los momentos de crisis sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.


Autor desconocido

Lo Bello ...

Mimetismo - Mano Cebra y Mano Caimán


Mimetismo - Mano Cisne

Mimetismo - Mano Buitre

Libertad ...!

Leonardo da Vinci - Acto Sexual

Lenguaje Político ...

La Mujer y la Muerte ...

Cambios ...

A veces desearía que las cosas no cambiaran, que no envejecieran, que no se acabaran. Que la luna estuviera más horas.
Pero las cosas cambian y es inevitable detener el tiempo que, en complicidad con el viento, hace que hasta el amor se acabe o cambie.
Por eso me enamoro del instante para que el tiempo no me juegue una mala pasada.

Se acerca tu cumpleaños ...

Se acerca tu cumpleaños…., en un par de días... Sí, el primero después de
unos cuantos celebrados juntos...., pero ahora ya no estaré junto a ti.., al
menos no físicamente….

No te podré abrazar, ni besar, ni compartir tu alegría junto a los amigos….

Tú reirás y celebrarás, yo me embriagaré en otro lado pensando en ti…, más solo que nunca…

Qué pena…., qué pena cómo voy quedando del todo fuera de tu vida, qué pena que otro ocupe mi lugar en este momento…, qué pena!…


Hace tanto tiempo ya ...

Sonrientes sus ojos ...

Sonrientes sus ojos me besaron,
mientras su boca apenas sonreía,
porque, sin duda, revelar temía
el sentir que sus ojos expresaron.

¿A qué disimular si al fin cantaron
las niñas de los ojos la alegría
de asomarse a la luz de un nuevo día
en que Cupido y Psiquis se encontraron?

Esto ocurrió a la vuelta de un sendero
del jardín de la vida, en el estío.
Ella vino hacia mí con pié ligero.

Mecíase en su pecho una camelia.
Se encendió una ilusión sobre mi hastío.
¡Era mi Beatriz, no era mi Ofelia!...

miércoles, 25 de abril de 2007

Soneto

Tarde de procesión, tarde serena
en que te conocí y me enamoraste;
alegre tarde aquella en que dejaste
de amor y posía el alma llena.

Eras hermosa, complaciente y buena.
Cuando yo te miré tú me miraste
y luego sonreiste y te ocultaste
con virginal rubor, pero sin pena.

En tu sonrisa juvenil y fresca,
que subrayó mirada picaresca,
adiviné yo un mundo de alegrías.

Y pienso, al recordarte tristemente,
que nunca más aureolará mi frente
aquel buen sol de mis primeros días.


Madrid, hace demasiado tiempo ya ...

¡ Dí tu palabra y rómpete !...

Lisiados al revés ...

... Y he visto y sigo viendo cosas peores, tan repugnantes algunas, que no quisiera hablar de ellas en especial, aunque tampoco quiero callarlas todas; porque hay hombres a quienes falta todo, excepto algo que les sobra, poque lo poseen en demasía: hombres que no son más que ojos enormes o bocas enormes,o formidables panzas, o que poseen algo desarrollado monstruosamente, y a quienes yo llamo lisiados al revés...

Federico Nietzsche - Así habló Zaratustra

Cómo usar una cuerda para cruzar un río

Tamaño Impresión Fotos y Formatos

Fuente: Computer HOY

La Magia del Sueño

La magia del sueño falla con frecuencia durante el día, porque hasta el mejor soñador, cuando está despierto, toma el mundo exterior más en serio de lo que debiera. Los locos lo consiguen mejor; se declaran emperadores, dicen que su celda es un palacio y todo concuerda maravillosamente bien.Nuestra meta es tranformar mágicamente el mundo exterior, pero sin volvernos locos. No es fácil; pero, en cambio, hay poca competencia.

Lectura para Minutos - Hermann Hesse

Huevos

Fuente: Cocina Ligera

Metabolismo

Fuente: Cocina Ligera

Un Plan para 7 días sin Intolerancia

Fuente: Cocina Ligera

Dormir

Dormir no es un acto fácil: para dormir es preciso haber estado despierto todo el día.
Federico Nietzsche - Así habló Zaratustra

martes, 24 de abril de 2007

Levitación o ...?

Nos Miran...

Words are bullets

Elocuencia ...

Mujer

Vida de la Materia

El Alpinista

Desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación, pero quería la gloria para el solo, por lo tanto subió sin compañeros.
Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo, decidido a llegar a la cima, le obscureció. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada, todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas eran cubiertas por las nubes.
Subiendo por un acantilado, a sólo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertigínosa, sólo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad.
Seguía cayendo... y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de la vida, él pensaba que iba a morir, sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos... Sí, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura.
En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó más que gritar: "Ayúdame Dios mío..." De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: "¿Qué quieres que haga?" "Sálvame Dios mio " "¿Realmente crees que te pueda salvar? " "Por supuesto Señor " "Entonces, suelta la cuerda que te sostiene..."
Hubo un momento de silencio y quietud.
El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó...
Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda... A dos metros del suelo... ¿Y tú? ¿Qué tan confiado estás de tu cuerda? ¿Por qué no la sueltas?.

El Sueño

Y vi la luna y sol al mismo tiempo, estaba sentado en el patio de mi casa mientras miraba, desde ese momento comprendí que mi vida iba a ser un largo sueño, me di cuenta que nada de lo que vivía era cierto , aun así acepte vivirlo, esperando algun día despertar.
Sé que cuando despierte mi realidad estará llena de oscuridad, porque la verdad es de color negro y no se ve nada, sólo es oscuridad y silencio, eso me lo dijo la princesa de la luna en un sueño.

A sangre fría ...

El día era insoportablemente caluroso, y el efecto invernadero se hacía sentir con demasiada intensidad para ignorarlo. La ignorancia y la insensible estupidez de aquellos que continuaban talando la selva amazónica con el pretexto de abrir caminos para la civilización estaban consiguiendo exactamente todo lo contrario y nos estaban destruyendo a todos.
Los gobiernos títeres del hemisferio sur continuaban demasiado inmersos en sus propios y pecuniarios interés para ocuparse de la ecología y ni siquiera pensaban en sus descendientes, ya que estos hijos y nietos de la corrupción ni siquiera tendrían oportunidad de poder disfrutar de tan mal habido dinero. Aquel día llevaba mi chaqueta en la mano, pues ya no soportaba su peso sobre mi cuerpo. Me desempeñaba en una repartición estatal, y no era bien visto que fuera a trabajar sin ella, aunque la temperatura rondara los 40 grados centígrados, algo que ni siquiera los vetustos equipos de aire acondicionado conseguían mitigar medianamente.
Cuando abrí la puerta del departamento me recibió la vaharada de calor sofocante. No podía quejarme, y si lo hacía para que alguien se apiadara de mí tampoco serviría de nada pues vivía sola. Aquellas que viven solas me van a comprender sin más explicaciones.
Dejé la chaqueta en el perchero y mientras me dirigía al dormitorio, tan minúsculo como el resto del departamento, me quité la blusa empapada en transpiración que se me pegaba al cuerpo. Buscando un poco de aire abrí la ventana que daba casi sobre la medianera del edificio vecino, un edificio un poco más viejo que el que yo habitaba, es decir con una antigüedad que rondaba siete décadas. El reflejo del sol sobre la pared no alcanzó a deslumbrarme porque en el apuro por sacarme la ropa, aún conservaba puestos los anteojos de sol, unas gafas que habían conocido mejores épocas y que tendrían que continuar desempeñando su función hasta tanto y cuanto pudiera reemplazarlas por algunas mas modernas. Pero ahora eso podía esperar, tenía otras urgencias para cubrir y las gafas no representaban ninguna prioridad. Terminada la aliviante tarea de desvestirme, acomodé la ropa que me tenía que volver a poner al otro día y enfilé hacia el cuarto de baño. Las cañerías comenzaron a dejar a escuchar su característico crujido cuando abrí las llaves del agua. El chorrito marrón fue desapareciendo para dar paso a otro chorrito agonizante pero esa vez de agua limpia. Mientras aguardaba a que la bañera se llenara, tenía tiempo suficiente para prepararme un café y aproveché plenamente aquellos segundos de paz. Volví con el jarro de café al baño, el agua había llegado a un nivel bastante aceptable. El agua parecía tan caliente como el resto del ambiente, pero unos segundos después comencé a sentir el alivio que tanto había buscado. La verdad que después de un día tan difícil como el que había pasado, necesitaba ese descanso como algo impensable. Dejé el jarro sobre el borde de la bañera y traté de relajarme, y después de unos minutos lo conseguí aunque a medias. El primer sorbo me supo a gloria y después de la primer pitada al cigarrillo me supo todavía mucho mejor. Extendí el brazo izquierdo para encender la radio y la melodía de un programa de música tranquila inundó el ambiente. Todo parecía de maravillas y disfruté los siguientes minutos de mi tan preciada soledad, hasta que lo vi asomándose a la ventana.
El odio, uno tan recalcitrante que bastaba para encenderme la sangre a niveles insospechados hizo presa en mi. Traté de ignorarlo, pero sus ojos parecían fijos en los míos atento a cada uno de mis movimientos. Siempre odié a los mirones y ese era uno de los más persistentes.
Tomé otro sorbo de café mientras no dejaba de mirarlo de reojo, pero el muy desgraciado permanecía quieto tratando de pasar inadvertido. Sacudí la ceniza del cigarrillo y no me importó que me cayera sobre la pierna que el agua todavía no había alcanzado a cubrir. Me mordí los labios para no soltar el exabrupto que me merecía, no quería que él se diera cuenta de que yo sabía que estaba ahí como lo venía haciendo desde unos cuantos días antes.
Fingí que todo estaba bien y traté de tranquilizarme, aunque mi corazón latía cada vez más rápido y el pulso comenzaba a temblarme. Terminé el café casi atragantándome y le di una larga chupada al cigarrillo.
La confrontación se acercaba y quería tener las manos completamente libres para enfrentarme con ese mirón que ya había llegado al límite de lo soportable. Por dos veces se me había escapado, pero ese día había estado practicando en la oficina y mis reflejos habían mejorado notablemente.
Estaba seguro de poder ganarle y si la fuerza no era un inconveniente, su astucia y su rapidez para desaparecer eran sus mejores armas. Cualquier recoveco le servía para desaparecer y regresar cuando se le diera la gana, como si mi casa fuese la suya.
Quizás era eso lo que más me enojaba, que se paseara por mi casa como si le perteneciera. Como si él hubiese sido el que durante quince años hubiese hecho frente a las cuotas de la interminable hipoteca que había sacado cuando decidí irme a vivir sola.
Y eso era lo que quería: vivir sola, sin que nadie estuviese mirándome cuando se le diera la gana como si mi voluntad no fuera nada que le importara, pero sabia que el momento de la confrontación final había llegado y me iba a esforzar por ser la triunfadora de la desigual contienda.
Traté de mantenerme relajada mientras lo observaba moverse, con la misma sigilosidad de un comando entrenado. No podía dejar de creer que ni siquiera se inmutaba, seguramente estaba preparado para ese tipo de cosas o tenia la cualidad innata para pasar desapercibido, aunque ya no para mi, pues había descubierto su juego, un juego infernal que cada vez me ponía mas nerviosa, pero seguramente a él no le importaba o si le importaba era para que yo me pusiera todavía mas nerviosa.
A veces pensaba que disfrutaba haciendo lo que hacía pero a mi me ponía cada vez más loca, algo que a él parecía divertirle, pues aunque el ángulo no me resultaba favorable me parecía verlo sonreír. Maldito, pensé para mis adentros, ya te queda poco y estoy seguro de que no te vas a reír nunca más.
El enojo no me dejaba pensar con claridad, tanto que decidí hacer un poco de meditación para poder relajarme y actuar con la celeridad y la rapidez de reflejos que la situación imponía.
Una situación que pensé que nunca iba a llegar. Me volví como si lo hiciera casualmente y pude notar que sus ojos estaban fijos en los míos como si me estuviera desafiando. Le sostuve la mirada y el muy cretino pareció que me miraba con total y absoluto desprecio. Eso era más de lo que podía soportar y mis ansias de asesinarlo se incrementaron al punto tal que sentí erizarse los pelos de mi nuca y la piel de mi cuerpo.
Un movimiento mío pareció alertarlo y retrocedió sobre sus pasos, el maldito mirón parecía tener miedo pero solo fue una ilusión pasajera pues rápidamente recuperó el terreno perdido y creo que hasta se atrevió a acercarse un poco mas. Seguro que me consideraba una cobarde, algo que me ponía realmente frenética, mucho más cuando fui una de las pocas que había visto la muerte demasiado de cerca durante la guerra de Malvinas. Allí había terminado de familiarizarme con el uso de las armas y cuando había entrado al baño había llevado conmigo la que me parecía mas efectiva para asegurarme el triunfo.
Aquella era una lucha en la que no iba a dar ni pedir cuartel, al menos yo, él quizás tratara de escapar, pero no estaba dispuesto a tomar prisioneros, no me importa lo que dijera la convención de Ginebra al respecto. Era una lucha a muerte. Tratando de que mis movimientos le resultaran naturales extendí el brazo por encima del borde de la bañera y lo deje quieto allí un rato para que tomara confianza, me pareció que volvía a retroceder, pero un rayo de luz me impidió distinguirlo bien, parecía que tenia miedo y si titubeaba tendría mas ventaja a mi favor. Lo dejé confiarse mientras me puse a cantar bajito para tratar de calmar mi ansiedad, que en ese momento ya era mucha, pero no podía permitirme que él lo supiera, si no perdería toda la ventaja. El sudor comenzaba a correrme por la cara, los ojos comenzaron a arderme mientras trataba de mantener fija la mirada perdida en un punto inexistente en el espacio, el sudor amenazaba con metérseme en los ojos pero no quería hacer el menor movimiento para no alentarlo sobre mis intenciones. Que en ese momento no podían ser otra que las peores. Detestaba a los mirones y los acosadores, esa iba a ser mi manera de vengarme de todos los malditos mirones y acosadores del mundo entero.
Después de lo que me pareció una eternidad las puntas de mis dedos alcanzaron a rozar el arma que había dejado junto a la toalla. El contacto rugoso me devolvió un poco de la confianza que había empezado a perder con el correr de los minutos, estiré un poco más la mano y el contacto se hizo tan intenso que un escalofrío me corrió por la espalda.
Estaba tan concentrada que me olvidé del calor, de la oficina, de lo rutinaria que se había vuelto mi vida durante los últimos meses. Quizás a partir de ese momento se produjera el cambio que tanto esperaba. Un nuevo camino parecía abrirse ante mi y no pensaba desaprovechar esa oportunidad esperada desde largo tiempo antes. Mientras mi mano se cerraba sobre el arma le eché un vistazo de reojo y vi que comenzaba a acercarse mas confiadamente que de costumbre. No podía creer el desparpajo que mostraba, como si yo fuera una rival insignificante a la que se la podía despreciar a su antojo. Los dedos se me pusieron blancos cuando aferré mi arma, la furia asesina se había apoderado de mi y ya no había ninguna posibilidad de que diera marcha atrás. Es más, no quería hacerlo. Era su vida o la mía. Le eché una última ojeada y me pareció que en sus ojos se reflejó una gran dosis de sorpresa cuando de la nada apareció mi mano armada.
El chasquido sonó como un disparo de gran calibre y mi enemigo, el mirón empedernido y desvergonzado que había generado en mi un odio más que acérrimo pareció disolverse bajo el impacto de mi pantufla.
La cucaracha estaba muerta y ya era hora de poder disfrutar de ese baño que tanto me merecía.


Oscar Salatino

"¡ Hau-chau-wen !"

Me gustan los valientes; pero no basta ser un espadachín: hace falta saber a quién se hiere.

Federico Nietzsche - Así habló Zaratustra

Caminando hacia la Luz ...

70 Aniversario

El 1º mayo de 1937, bombarderos Nazis llamados por Franco destruyeron la ciudad vasca de Guernica. El bombardeo duró 4 horas aniquilando al instante despiadadamente la ciudad y su alrededores en un radio de 10 kilómetros. El total es terrible: 1600 muertos. Miles de personas heridas y personas sin hogar. Una ciudad borrada del mapa.

Nadie ha pedido perdón hasta el momento ...

En el Cielo...

¡ Basta de Dolor y Sufrimiento !...

Sentimiento ...

El Sol se pone: la Noche se acerca. Mi Felicidad se desvanece ...

Delivery...

Y en la distancia un llanto ...

Hacía ya más de un mes que se había separado de sus cosas amadas. La distancia, la distancia que hace amar los objetos conocidos mucho más de lo que pensábamos, que nos hace amarlos de una forma sobrenatural, por encima de todo, esa distancia, era la culpable de sus llantos.

En la pequeña habitación que le habían asignado tenía dos ventanas, pero él sólo miraba por la más pequeña, por la que daba al sur. Desde allí pensaba. Le gustaba pensar y ver de vez en cuando algún bando de gaviotas, que surcando el cielo, cortaba por la mitad el único cristal que para él en su cuarto existía, mientras de la lejanía llegaba difuso el balido perdido de una oveja.

Pensó y se dió cuenta de que no se avergonzaba de haber llorado. No lloraba desde hacía un año. Empezó de nuevo a llorar. Llorando, mirando al sur, le llegaban a la mente recuerdos. Recuerdos fuertes que hacían daño, pero a pesar de todo, del dolor interno y del llanto, era feliz. ¿No es fabuloso tener unos recuerdos tan intensos, por los que llegues a llorar de felicidad?


Alejandro Beato Beato - Isle of Eigg. Junio 1.988.

En el Recuerdo

Tengo un exceso de información en la cabeza y en el alma que aún no logro digerir ni asimilar del todo…, estoy viviendo la “Dimensión Desconocida” al más puro estilo de “Alfred Hitchcock”… Y es que más de una vez en estos últimos años pensé que nuestra relación tenía una fecha de vencimiento, pero JAMÁS, ni en mis peores pesadillas, pensé que las cosas entre nosotros, después de conocernos y amarnos tanto, terminarían de esta forma, con nuestras imágenes distorsionadas en nuestras cabezas y almas…

Este viernes que pasó fue horrible…, una bomba estalló y por fin pasó lo que tenía que pasar…, todo terminó, y dentro de mí “algo” que no puedo definir se quebró…, y definitivamente.

Tengo sentimientos encontrados por herir a una persona que amaba, la persona más importante para mí…, pero también hay un sentimiento muy amargo, porque puedo entender el enojo, por eso pedí disculpas, pero de verdad no siento que haya hecho algo TAN malo como para lo que me llegó de vuelta, o SÍ

Puedo hacerme cargo SÓLO de MIS palabras, no la de otros.., y MIS palabras SIEMPRE han sido con respeto y cariño a nuestra historia. Sí, hay mucha rabia y dolor en las palabras escritas, pero rabia y dolor por las pérdidas en sí, no a las personas involucradas… , lamentablemente los mensajes no llegan siempre a los otros como uno los envía…
Siento aburrimiento.., hastío…


Bomba que explota en la cara, en el alma y en la que el único culpable parecía ser yo…, batalla que terminó conmigo en un estado febril difícil de explicar (febril literalmente hablando). Lloré, alegué y grité por horas…., pedí disculpas, con la boca, con las palabras escritas, con el corazón…, porque lo que busco es desahogo y no dañar públicamente a nadie, ni menos quedar como “pobre víctima” mientras condeno en la “plaza del pueblo a mi otro yo”…, las cosas no son así…., no es lo que busco ni lo que me había propuesto hacer…

Luego de esta catarsis vivida, me di cuenta que hay cosas que yo no puedo hacer…, que hay cosas que no puedo controlar aunque lo desee…., porque puedo intentar dar explicaciones y pedir disculpas de mil maneras, pero no puedo hacer que otros entiendan lo que no quieren entender. Se supone que las personas que me conocen no debieran necesitar tantas explicaciones, se supone que quién me amó y conoce mi alma y mi forma de ser sin discursos ocultos o intenciones turbias…., no debiera malentender tanto mis palabras y mis sentimientos, pero quien quiera quedarse con una imagen o sentimientos negativos hacia mí…., lo hará... y ya no hay nada más que yo pueda hacer al respecto, quizás esto sirva para desechar mi imagen de su corazón…, no lo sé, pero yo creo que no lo merezco, por cómo he sido toda mi vida, por lo que he entregado en la relación…, y sí es muy injusto…, pero ya no pensaré más en eso, ya no pensaré en lo que fue ni en lo que pudo ser…., yo simplemente ahora sigo mi camino, roto, desilusionado de cómo terminaron las cosas, porque NADIE merecía terminar de esta forma.

Algo dentro de mi alma cambió y se quebró en medio de los gritos, algo dentro de mí se rompió y me sequé…, se acabaron las lágrimas y las ganas de hacer comprender lo que siento…. Las imágenes y recuerdos cambiaron…. y todo se ve tan distinto a lo que amé, a lo que conocí…, ahora hay imágenes oscuras, con dolor, y rabia, con sensación de impotencia e injusticia…, apatía, agotamiento…., herida.


Obviamente que la pena y el dolor siguen en mi corazón, por todo lo que ha pasado…, pero también siento una nueva fuerza que nació de aquello que cambió dentro de mí esa noche…., lo más cercano al "Ave Fénix" que renace de sus cenizas…, fuerza para continuar que nació de la desilusión de no comprender lo amado, de esperar las disculpas que uno da y que no llegan jamás.

El que decida alejarme de su vida está en su derecho de hacerlo…., y así será, pero si tengo el alma en mil pedazos por la ausencia, siento el derecho a expresar mi dolor y a vivir mi duelo como mejor pueda hacerlo. Me cansé de llorar….

Conocí la inmensa felicidad hace un tiempo…, pero eso ya FUE…, cambió y he comprendido que mi felicidad ahora está lejos de ahí….
Como alguien me dijo: "Las cosas que tuvieron un valor..., con la perspectiva del tiempo lo vuelven a recobrar", y con todo mi corazón... espero que eso pase, que con el tiempo sólo quede lo hermoso, un gran cariño, y por qué no?... una linda y cercana amistad.
Un beso,

BY SOLTAIRE

Como el toro he nacido para el luto

Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.

Como el toro la encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.


Miguel Hernández – El Rayo que no Cesa

Beso Fundido...

El toro sabe al fin de la corrida

El toro sabe al fin de la corrida,
donde prueba su chorro repentino,
que el sabor de la muerte es el de un vino
que el equilibrio impide de la vida.

Respira corazones por la herida
desde un gigante corazón vecino,
y su vasto poder de piedra y pino
cesa debilitado en la caída.

Y como el toro tú, mi sangre astada,
que el cotidiano cáliz de la muerte,
edificado con un turbio acero,

vierte sobre mi lengua un gusto a espada
diluida en un vino espeso y fuerte
desde mi corazón donde me muero.


Miguel Hernández – el Rayo que no cesa

Pizzas

Fuente: Cocina SANA