lunes, 31 de agosto de 2009

domingo, 30 de agosto de 2009

Carnaval en la India

Gran Groucho Marx en 1973

Pesadilla antes de Navidad


Dirección: Henry Selick.
Reparto (Doblaje original): Danny Elfman (canciones de Jack Skellington/Barrel), Chris Sarandon (Jack Skellington), Catherine O’Hara (Sally), William Hickey (científico malvado), Glenn Shadix (alcalde), Paul Reubens (Lock), Catherine O’Hara (Shock), Ken Page (Oogie Boogie), Ed Ivory (Santa).
Guión: Caroline Thompson; adaptado por Michael McDowell; basado en el relato y personajes creados por Tim Burton.
Producción: Tim Burton y Denise Di Novi.
Música: Danny Elfman.
Fotografía: Pete Kozachik.
Montaje: Stan Webb.
Dirección artística: Deane Taylor.
USA 1993

Qué mejor para ver en estos días prenavideños que una película que tiene la palabra Navidad en el título (que llama mucho para los programadores televisivos) y que la tiene como fondo de una historia peculiar y diferente, como lo es el propio conjunto de la película.

Es un musical y una película de animación, no cabe duda, pero en ambos casos se sale de la norma, consigue una alta dosis de originalidad y resulta ser muy entretenida.

Nos cuenta una historia ambientada en la ciudad de Halloween, donde habitan extraños y horrendos seres que sólo piensan, de un año a otro, en celebrar esa fiesta, la de Halloween, con todos sus macabros elementos. Prácticamente todo el año es Halloween para ellos.

Y en esta horrenda y oscura población hay un personaje que destaca sobre todos, Jack, el gran organizador, el rey del mambo en lo que a Halloween se refiere. Él es el que se encarga de todos los preparativos y el que consigue que todos los años la fiesta sea un rotundo éxito. Todo el pueblo lo alaba y lo idolatra, en especial Sally, una monstruita que está perdida por él.

El caso es que un día Jack descubre unas puertas que tienen diferentes símbolos que representan distintas fiestas: San Patricio, Acción de Gracias,… pero hay una que le llama la atención y que contiene un árbol de Navidad. Cruza esa puerta que le lleva a la Ciudad de la Navidad. Allí descubre gente feliz, niños riendo y jugando y un hombre, Santa Claus, que es el responsable de todo.

Eso le da una idea que se decide a llevar a cabo. Vuelve a su ciudad de Halloween con la idea de organizar él mismo la Navidad, secuestrando a Santa Claus. Con la ayuda de todo el pueblo realizan todos los preparativos y organizan la Navidad, pero a la manera del pueblo. La idea, como pronostica Sally, tiene visos de ser un auténtico fracaso, y eso es lo que acaba siendo.

Como digo la originalidad es uno de los puntos más destacables de esta película. La diversidad de los personajes le da también un punto a favor y el toque de Burton está más que presente, porque aunque aquí no dirige, sí produce y está detrás de la historia.

Como musical que es, la historia se guía por las canciones que se van cantando, y que en la versión española están por supuesto traducidas. Es excelente el apartado musical, esa Banda Sonora pegadiza firmada por el genial Danny Elfman.

También os decía que es una película de animación. Es de estas artesanales, de slow motion, figurillas que se animan manualmente filmando fotograma a fotograma.
Estas últimas semanas se ha reestrenado la película, 15 años después, en una versión 3D.
Escrito por Mr. McGuffin

sábado, 29 de agosto de 2009

Quizás andes arrepentido de tu falta

Quizás andes arrepentido de tu falta
acumulando atardeceres
vigilias laboriosas
viajes de placer.

Quizás te duela
esa zona de tu cuerpo que rechazas
como a una gran medusa
de convulsiva transparencia entre dos aguas.

Quizás no pienses nunca
que las madrugadas se ahogan con palabras demudadas
que apenas queda la rabia de la infancia
y por eso no sueñes en las noches más largas.

Quizás no queda nada
y el vacío pasado no te importe
porque sólo requieres a la vida
un futuro tranquilo, pacífico, covencionalizado.

Escrito por Musaraña
Benacazón, 06.06.1993

LA ROSA

La rosa,
la inmarcesible rosa que no canto,
la que es peso y fragancia,
la del negro jardín en la alta noche,
la de cualquier jardín y cualquier tarde,
la rosa que resurge de la tenue
ceniza por el arte de la alquimia,
la rosa de los persas y de Ariosto,
la que siempre está sola,
la que siempre es la rosa de las rosas,
la joven flor platónica,
la ardiente y ciega rosa que no canto,
la rosa inalcanzable.

Jorge Luis Borges

No digáis que agotado su tesoro...

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la humanidad siempre avanzando,
no sepa a dó camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llora sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;

mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

Gustavo Adolfo Bécquer

viernes, 28 de agosto de 2009

SIEMPRE ABIERTOS TUS OJOS...

Siempre abiertos tus ojos
(muchas veces se dijo) como un faro.
Pero la luz que exhalan
no derrama su chorro en los naufragios.
Enjuto, aunque desnudo,
voy derivando orillas de tu radio.
Soy yo el que giro
como un satélite imantado.
Y dime. Esta luz mía - tuya - que devuelvo,
¿a qué te sabe muerta en tu regazo?
¿Puede aumentar tu lumbre
este selenio resplandor lejano?

Gerardo Diego

Un rato se levanta mi esperanza (Soneto IV)

Un rato se levanta mi esperanza:
mas, cansada de haberse levantado,
torna a caer, que deja, mal mi grado,
libre el lugar a la desconfianza.

¿Quién sufrirá tan áspera mudanza
del bien al mal? ¡Oh corazón cansado!
Esfuerza en la miseria de tu estado;
que tras fortuna suele haber bonanza.

Yo mesmo emprenderé a fuerza de brazos
romper un monte, que otro no rompiera,
de mil inconvenientes muy espeso.

Muerte, prisión no pueden, ni embarazos,
quitarme de ir a veros, como quiera,
desnudo espirtu o hombre en carne y hueso.

Garcilaso de la Vega

Oda a Salvador Dalí

Una rosa en el alto jardín que tu deseas.
Una rueda en la pura sintaxis del acero.
Desnuda la montaña de niebla impresionista.
Los grises oteando sus balaustradas últimas.

Los pintores modernos, en sus blancos estudios,
cortan la flor aséptica de la raíz cuadrada.
En las aguas del Sena un iceberg de mármol
enfría las ventanas y disipa las yedras.

El hombre pisa fuerte las calles enlosadas.
Los cristales esquivan la magia del reflejo.
El Gobierno ha cerrado las tiendas de perfume.
La máquina eterniza sus compases binarios.

Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos
yerra por los tejados de las casas antiguas.
El aire pulimenta su prisma sobre el mar
y el horizonte sube como un gran acueducto.

Marineros que ignoran el vino y la penumbra
decapitan sirenas en los mares de plomo.
La Noche, negra estatua de la prudencia, tiene
el espejo redondo de la luna en su mano.

Un deseo de formas y límites nos gana.
Viene el hombre que mira con el metro amarillo.
Venus es una blanca naturaleza muerta
y los coleccionistas de mariposas huyen.

Cadaqués, en el fiel del agua y la colina,
eleva escalinatas y oculta caracolas.
Las flautas de madera pacifican el aire.
Un viejo dios silvestre da frutas a los niños.

Sus pescadores duermen, sin ensueño, en la arena.
En alta mar les sirve de brújula una rosa.
El horizonte virgen de pañuelos heridos
junta los grandes vidrios del pez y de la luna.

Una dura corona de blancos bergantines
ciñe frentes amargas y cabellos de arena.
Las sirenas convencen, pero no sugestionan,
y salen si mostramos un vaso de agua dulce.

¡Oh Salvador Dalí, de voz aceitunada!
No elogio tu imperfecto pincel adolescente
ni tu color que ronda la color de tu tiempo,
pero alabo tus ansias de eterno limitado.

Alma higiénica, vives sobre mármoles nuevos.
Huyes la oscura selva de formas increíbles.
Tu fantasía llega donde llegan tus manos,
y gozas el soneto del mar en tu ventana.

El mundo tiene sordas penumbras y desorden,
en los primeros términos que el humano frecuenta.
Pero ya las estrellas ocultando paisajes,
señalan el esquema perfecto de sus órbitas.

La corriente del tiempo se remansa y ordena
en las formas numéricas de un siglo y otro siglo.
Y la Muerte vencida se refugia temblando
en el círculo estrecho del minuto presente.

Al coger tu paleta, con un tiro en un ala,
pides la luz que anima la copa del olivo.
Ancha luz de Minerva, constructora de andamios,
donde no cabe el sueño ni su flora inexacta.

Pides la luz antigua que se queda en la frente,
sin bajar a la boca ni al corazón del hombre.
Luz que temen las vides entrañables de Baco
y la fuerza sin orden que lleva el agua curva.

Haces bien en poner banderines de aviso,
en el límite oscuro que relumbra de noche.
Como pintor no quieres que te ablande la forma
el algodón cambiante de una nube imprevista.

El pez en la pecera y el pájaro en la jaula.
No quieres inventarlos en el mar o en el viento.
Estilizas o copias después de haber mirado
con honestas pupilas sus cuerpecillos ágiles.

Amas una materia definida y exacta
donde el hongo no pueda poner su campamento.
Amas la arquitectura que construye en lo ausente
y admites la bandera como una simple broma.

Dice el compás de acero su corto verso elástico.
Desconocidas islas desmienten ya la esfera.
Dice la línea recta su vertical esfuerzo
y los sabios cristales cantan sus geometrías.

Pero también la rosa del jardín donde vives.
¡Siempre la rosa, siempre, norte y sur de nosotros!
Tranquila y concentrada como una estatua ciega,
ignorante de esfuerzos soterrados que causa.

Rosa pura que limpia de artificios y croquis
y nos abre las alas tenues de la sonrisa.
(Mariposa clavada que medita su vuelo.)
Rosa del equilibrio sin dolores buscados.¡Siempre la rosa!

¡Oh Salvador Dalí de voz aceitunada!
Digo lo que me dicen tu persona y tus cuadros.
No alabo tu imperfecto pincel adolescente,
pero canto la firme dirección de tus flechas.

Canto tu bello esfuerzo de luces catalanas,
tu amor a lo que tiene explicación posible.
Canto tu corazón astronómico y tierno,
de baraja francesa y sin ninguna herida.

Canto el ansia de estatua que persigues sin tregua
el miedo a la emoción que te aguarda en la calle.
Canto la sirenita de la mar que te canta
montada en bicicleta de corales y conchas.

Pero ante todo canto un común pensamiento
que nos une en las horas oscuras y doradas.
No es el Arte la luz que nos ciega los ojos.
Es primero el amor, la amistad o la esgrima.
Es primero que el cuadro que paciente dibujas
el seno de Teresa, la de cutis insomne,
el apretado bucle de Matilde la ingrata,
nuestra amistad pintada como un juego de oca.

Huellas dactilográficas de sangre sobre el oro
rayen el corazón de Cataluña eterna.
Estrellas como puños sin halcón te relumbren,
mientras que tu pintura y tu vida florecen.

No mires la clepsidra con alas membranosas,
ni la dura guadaña de las alegorías.
Viste y desnuda siempre tu pincel en el aire,
frente a la mar poblada con barcos y marinos.

Federico García Lorca

jueves, 27 de agosto de 2009

miércoles, 26 de agosto de 2009

martes, 25 de agosto de 2009

Presos de la Megalomanía

Vía Quo

A dónde va Vicente

Vía Muy Interesante

St. Basil's Cathedral - Rusia

lunes, 24 de agosto de 2009

domingo, 23 de agosto de 2009

sábado, 22 de agosto de 2009

viernes, 21 de agosto de 2009

Humo sin Fuego


Vía Quo

La Bobina Maravillosa

Érase un principito que no quería estudiar. Cierta noche, después de haber recibido una buena regañina por su pereza, suspiró tristemente, diciendo:
- ¡Ay! ¿Cuándo seré mayor para hacer lo que me apetezca?

Y he aquí que, a la mañana siguiente, descubrió sobre su cama una bobina de hilo de oro de la que salió una débil voz:
- Trátame con cuidado, príncipe. Este hilo representa la sucesión de tus días. Conforme vayan pasando, el hilo se irá soltando. No ignoro que deseas crecer pronto... Pues bien, te concedo el don de desenrollar el hilo a tu antojo, pero todo aquello que hayas desenrollado no podrás ovillarlo de nuevo, pues los días pasados no vuelven.

El príncipe, para cerciorarse, tiro con ímpetu del hilo y se encontró convertido en un apuesto príncipe. Tiró un poco más y se vio llevando la corona de su padre. ¡Era rey! Con un nuevo tironcito, preguntó:
- Dime bobina: ¿cómo serán mi esposa y mis hijos?

En el mismo instante, una bellísima joven, y cuatro niños rubios surgieron a su lado. Sin pararse a pensar, su curiosidad se iba apoderando de él y siguió soltando más hilo para saber como serían sus hijos de mayores.

De pronto se miró al espejo y vio la imagen de un anciano decrépito, de escasos cabellos nevados. Se asusto de sí mismo y del poco hilo que quedaba en la bobina. ¡Los instantes de su vida estaban contados! Desesperadamente, intentó enrollar el hilo en el carrete, pero sin lograrlo. Entonces la débil vocecilla que ya conocía, habló así:
- Has desperdiciado tontamente tu existencia. Ahora ya sabes que los días perdidos no pueden recuperarse. Has sido un perezoso al pretender pasar por la vida sin molestarte en hacer el trabajo de todos los días. Sufre, pues tu castigo.

El rey, tras un grito de pánico, cayó muerto: había consumido la existencia sin hacer nada de provecho.

Fin

A SHORT LOVE STORY IN STOP MOTION



A SHORT LOVE STORY IN STOP MOTION from Carlos Lascano on Vimeo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Centros de Alcachofas

Cocina Sana

Brazo con Frutas del Bosque

Cocina Ligera

Emperador a las Finas Hierbas

Cocina Ligera

miércoles, 19 de agosto de 2009

Parrillada con arroz

Cocina Ligera

Ensalada Verde con Gulas y Pavo

Cocina Ligera

COSTILLAS GORDO FELIZ

A TOMAR POR SACO EL RÉGIMEN. SE ACABARON LAS MISERIAS. PARA CELEBRARLO VAMOS ENTREGARNOS AL GOZOSO DELEITE DE UNAS RICAS COSTILLAS DE CERDO, DE LAS DE MANCHARSE LOS DEDOS Y RECHUPETEAR LOS HUESOS. HALA, AL DESPARRAME. HORNEADAS CON COCA-COLA Y CON UNA BASE DE CEBOLLA CARAMELIZADA QUE QUEDA RIQUÍSIMA, NO PUEDEN SER MÁS FÁCILES DE HACER. ESTE LARGO RÉGIMEN POST-NAVIDEÑO AL QUE INSENSÁTAMENTE ME ESTABA SOMETIENDO, HAN SIDO LAS 48 HORAS MÁS LARGAS DE MI VIDA.
Ingredientes:
1 bandeja de costillas de cerdo de las del súper (1/2 kilo, aproximadamente),
1 sobre de sopa de cebolla,
1 coca-cola,
1 cebolla grandecita,
aceite de oliva virgen extra,
un poco de salsa picante (yo le he puesto Sambal Oelek que es mi favorita, pero puede valer un poco de Tabasco), ketchup y sal.
Preparación:
En un bol ponemos el contenido del sobre de sopa de cebolla y le añadimos un poco de nuestra salsa picante favorita (o unas gotas de tabasco) y un chorreoncillo de Ketchup. Agregamos Coca-cola removiendo bien con un tenedor hasta que tengamos una especie de salsa ligada, líquida pero sin pasarse. Cortamos la cebolla en tiras finas y hacemos con ella una base en una fuente de cristal tipo Pyrex que resista el calor. Le ponemos por encima un hilo de aceite y un poco de sal y colocamos hábilmente las costillas sobre la cama de cebolla. Un poquito (poco) más de sal sobre las costillas (mejor gruesa) y cubrimos todo el invento con la salsa de sopa de cebolla y Coca-cola que teníamos preparada, procurando que los grumillos queden sobre las costillas, que luego tostados van a quedar muy ricos. Lo metemos en el horno precalentado a 210 grados y en unos 20/25 minutos aproximadamente (cuando las veáis de aspecto apetitoso para vuestro gusto) os encontraréis con unas costillas que ni en Hollywood.

Publicado por FALSARIUS
http://cocinaparaimpostores.blogspot.com/

lunes, 17 de agosto de 2009

Día D en Normandia

Coral de Hambrientos

Quantum of Solace

Quantum of Solace (007: Quantum of Solace, 2008)


Dirección: Marc Forster.
Reparto: Daniel Craig (James Bond), Jeffrey Wright (Felix Leiter), Mathieu Amalric (Dominic Greene), Gemma Arterton (agente Fields), Olga Kurylenko (Camille), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini (Mathis), Jesper Christensen (Sr. White), Joaquín Cosio (general Medrano), Anatole Taubman (Elvis), David Harbour (Gregg Beam), Rory Kinnear (Tanner), Fernando Guillén Cuervo (jefe de policía), Glenn Foster (Mitchell), Paul Ritter (Guy Haines).
Guión: Paul Haggis, Neal Purvis y Robert Wade; basado en los personajes creados por Ian Fleming.
Producción: Michael G. Wilson y Barbara Broccoli.
Música: David Arnold.
Fotografía: Roberto Schaefer.
Montaje: Matt Chessé y Richard Pearson.
Diseño de producción: Dennis Gassner.
Vestuario: Louise Frogley.
USA, Reino Unido, 2008

Hace sólo unos días vi la anterior película de James Bond,
Casino Royale, que ya os comenté. Me ha venido bien haber tardado tanto en verla, porque ambas películas están muy relacionadas. La acción continúa de una a la otra hasta el punto de según los productores empezar la acción una hora después de donde acaba la anterior. Van 22 películas de Bond (25 si contamos las “no oficiales”) y es la primera vez que una es continuación de la anterior.

Por supuesto el actor también sigue, Daniel Craig, que parece contar con el beneplácito del público, a pesar de no tenerlas todas consigo en un principio. El personaje de “M”, que interpreta Judy Dench, también continúa y con esta van 6 películas de Bond ya las que acumula la veterana inglesa. También volvemos a ver a Félix Leiter, el agente de la CIA con el que ya se encontrara Bond en su misión anterior, que vuelve a interpretar Jeffrey Wright. Este personaje es recurrente en la saga. Mathis, el colega de Bond que le ayudó en la anterior y del que llegó a dudar si era un agente doble, vuelve a aparecer encarnado por Giancarlo Giannini. Mr. White, Jesper Christensen, aunque brevemente también interviene de nuevo.
Hasta ahí las continuaciones, pero también se hacen referencias al malo de la anterior, el soso Le Chiffre (Mads Mikkelsen) y a la chica de Bond, Vesper (Eva Green). Ambos personajes son importantes para la trama, ya que Bond intenta vengarse del tipo que provocó la muerte de su amada Vesper y que fue el motivo de que ella le traicionara. Para ello sigue los pasos de la organización con la que tenía relación Le Chiffre y que da título a esta película.

Y hablando de malos, parece que los productores han centrado todos los esfuerzos en hacer creíble a Craig como Bond y han dejado de lado a sus antagonistas, los malos, que eran muy importantes en toda la saga. Los de esta nueva entrega son igual de anodinos que en la primera. El malo es un tal Dominic, con el rostro de Mathiew Amalric, otra vez un extranjero, francés en este caso, por eso Bond trabaja para el MI6, la agencia de inteligencia exterior.

Pero para los españoles el rostro de Fernando Guillén Cuervo no es tan exótico como para los ingleses, por eso el corrupto jefe de policía que interpreta nos resulta bastante ridículo y poco creíble, como un toque humorístico.

Para acabar con los actores, se vuelve a repetir lo que pasó en la anterior, en que una de las chicas Bond era extranjera y estaba doblada con un patético acento. Esta vez lo que pasa es que es la chica principal,
Olga Kurylenko. No he podido ver la peli en versión original, es lo que tienen los cines en una ciudad pequeña, que la versión original brilla por su ausencia, pero el doblaje con acento es horroroso. No tengo ni idea de quien lo ha hecho, porque la página que suelo consultar, eldoblaje.com, una vez más obvia ese personaje, a pesar de ser de los importantes, pero esa pésima dicción hace más difícil entenderla. Si quieren mantener el “feeling” original, que no las doblen, y si las doblan, que lo hagan bien.

Hasta aquí la parte negativa, porque esta vez no se les ha ocurrido ninguna tontería por la que traducir el título, y lo han dejado como el original, que por cierto tiene poco de ídem. Por lo que cuentan en alguna ocasión ya se había barajado este como título para otras películas, pero a mi me parece poco acertado.

En la parte buena hay que destacar que esta es una peli de James Bond como se espera, con mucha acción. Destacar que podemos llegar a ver persecuciones por tierra, mar y aire, muy bien rodadas y con la tensión a flor de piel. Es esa sensación de que el bueno se ha metido en un lío y sabes que va a salir de él vivo, pero no llegas a imaginarte como.

Hoy en día hay películas que hacen como en
El Equipo A, que muchos tiros, muchas explosiones, pero nunca moría nadie. En las últimas de Bond la gente muere sin muchos remordimientos para el director. Incluso alguno que sería evitable. Es más del tipo Rambo.

Otro de los puntos a favor de Bond han sido siempre las localizaciones. Fieles a la tradición aquí también tenemos unos cuantos lugares de relumbrón por los que pasa Bond, pero lo más destacable es sin duda Siena, ya que hay una larga secuencia rodada mientras se celebra la popular carrera de caballos, la Carrera del Palio, en la plaza de la ciudad, la Piazza del Campo. La conozco bien, no por haberla vivido in situ, aunque sí he visitado la ciudad y la plaza, sino por verla varios años en la televisión celebrando mi cumpleaños, una vez incluso estando en Italia.

Volviendo a Bond, con el tema de las localizaciones, hay que destacar que esta película ha sido rodada en múltiples localizaciones que han llevado al equipo a pasar por 7 países, España entre ellos, aunque fuera solamente la segunda unidad (llegaron a haber tres unidades rodando al mismo tiempo).

A parte de que por una vez el amor que sintió Bond por una mujer y por la que se vio traicionado es la principal causa que lo mueve, el principal tema de la película es la venganza. No es muy original el argumento en ese sentido y la chica que se une a Bond vive movida también por su ansia de venganza, contra la persona que mató a toda su familia y la dejó viva cuando era sólo una niña.

Es ese el sentimiento que mueve también a Bond, la venganza, y no su entrega al servicio de su majestad, que se la trae sin cuidado. En el camino, de hecho, varias veces ayuda a los servicios de inteligencia ingleses, pero otras muchas los perjudica, hasta el punto de poner a su jefa M en la cuerda floja, por mucho que confíe en él.

En la dirección Marc Forster, un alemán de nacimiento, criado en Suiza y que ha desarrollado su carrera en el cine en Estados Unidos. Otras de sus películas como
Más Extraño que la Ficción o Tránsito le dan la etiqueta de interesante. Tuvo la suerte de contar con el mayor presupuesto de la saga, 225 millones de dólares.

Curiosidad: a parte del famoso Aston Martin que conduce Bond, en las últimas películas se le ve CLARAMENTE conduciendo algún modelo de Ford. Ford sigue manteniendo un porcentaje de la firma inglesa de lujo, pero el año pasado vendió la mayor parte. Problemas de la crisis. Lo cierto es que antes de vender la marca, Ford había firmado un contrato de exclusividad que mantendrá seguramente a ambas marcas durante 3 películas más. Todavía podemos recordar a Pierce Brosnan conduciendo BMWs y no era lo mismo.

Pero aún es más curioso que, a pesar de que han sido muchas las marcas que en un momento u otro Bond ha conducido en sus películas (fuera del Aston Martin DB5 y DBS posiblemente el Lotus Esprit sea el coche más famoso), en las novelas de Ian Fleming el agente 007 conducía un Bentley.

No conozco la “parte literaria” de Bond, pero esta película debe estar muy ligeramente basada en un relato corto publicado en la revista “Cosmopolitan” en 1959 y no era precisamente una historia de Bond, sino más una anécdota de una cena.

Ojo también a otra última curiosidad, porque los directores mexicanos Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro realizan sendos cameos en la película, pero no busquen el moreno rostro de Cuarón o la oronda figura de Del Toro porque sólo han puesto su voz. No sé si en la versión doblada tenemos oportunidad de oírlos. Por si alguno se anima a intentar identificarlos, esto es lo que dijo el director en una entrevista: “Guillermo tiene un sentido del humor increíble y le puso unas voces muy graciosas a dos personajes, una voz que se escucha en la escena de la fiesta de ópera, y otra, la de un policía latino. Cuarón prestó su voz a un piloto de helicóptero; fue muy divertido”.

Escrito por
Mr. McGuffin

domingo, 16 de agosto de 2009

Quedará desocupada la camisa como piel de serpiente

Quedará desocupada la camisa como piel de serpiente.
Navegará lentamente el invierno un camino helado.
Olerá la tierra a humo, a eucalipto.
Sonará incansable el cencerro de la sierra.
Brotará de la tierra la semilla sembrada.
Y el insomnio se hará cómplice y amante de tus besos
cuando vengas a verme y después te vayas.

Escrito por Musaraña
Benacazón 01.02.1992

NOCTURNO

Ya es de noche. Ya no puedo
seguir hablándote. Basta.
No hay corazón. Suena el mar.
Mi sangre de un golpe calla.

Una música me abre
sus mil alas y secretos;
una música me puebla
y ya casi no me siento.

Ya no siento la maciza
presencia que llamo cuerpo.
Siento el mar, tan sólo el mar,
ese mar siempre latiendo.

No, ya no puedo, no puedo
escuchar mi sentimiento;
hablarte como si fuera
yo, y no la noche, quien tiembla.

Gabriel Celaya

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

César Vallejo

sábado, 15 de agosto de 2009

ENTONCES Y ADEMÁS

Cuando el llanto, partido en dos mitades,
cuelga, sombríamente, de las manos,
y el viento, vengador, viene y va, estira
el corazón, ensancha el desamparo.

Cuando el llanto, tendido como un llanto
silencioso, se arrastra por las calles
solitarias, se enreda entre los pies,
y luego suavemente se deshace.

Cuando morir es ir donde no hay nadie,
nadie, nadie; caer, no llegar nunca,
nunca, nunca; morirse y no poder
hablar, gritar, hacer la gran pregunta.

Cuando besar una mujer desnuda
sabe a ceniza, a bajamar, a broza,
y el abrazo final es esa franja
sucia que deja, en bajamar, la ola.

Entonces, y también cuando se toca
las dos manos el vacío, el hueco,
y no hay donde apoyarse, no hay columnas
que no sean de sombra y de silencio.

Entonces, y además cuando da miedo
ser hombre, y estar solo es estar solo,
nada más que estar solo, sorprenderse
de ser hombre, ajenarse: ahogarse sólo.
Blas de Otero

CANCIÓN DE LA DISTANCIA

Mirarás un país turbio entre mis ojos,
mirarás mis pobres manos rudas,
mirarás la sangre oscura de mis labios:
todo es en mí una desnudez tuya.

Venía por arbolados la voz dulce
como acercando un bosque húmedo y fresco,
y una estrella caía duramente,
fija, la antigua cicatriz de un beso.

De arena parecían los cielos, y volvía
poseso del rumor que cual dos alas
me ciñó en una ronda inacabable,
me ciñó al fin la flor de tu palabra.

¿Qué rojea en la noche sino el puro
labio tuyo? y corazón, estrella y sueño,
mueve un solo vaivén que lejos fluye,
turbio como distancia y como ruego.

Tu desnudez verás en mis ojos absortos,
mirarás mi horizonte que roe una fogata,
tú, que no serás nunca sino masa de llamas,
en mi honda noche de árboles, callada.

Desnudo en mi fervor y tú en tu sangre,
es más que seda suave este silencio,
en esta noche ancha en que germina
todo y palpita todo, aromas y luceros.

Volver cuando anoche en canto y frondas
y rumia el viento que lo aleja todo:
ya no veré sino una palma muda
y el cielo, un áureo torbellino, en torno.

Volver, los cielos parecían de arena,
ha mucho, hace un instante, ha mucho tiempo;
y nadie ha de quitarme esta noche en que fuiste
larga y desnuda carne vestida de mi aliento.

Volver la senda turbia oyendo al viento
rumiar lejos, muy lejos, de los días.
Por mi canción conocerás mi valle,
su hondura en mi sollozo has de medirla.

Aurelio Arturo

Elegía de un madrigal

Recuerdo que una tarde de soledad y hastío,
¡oh tarde como tantas! , el alma mía era,
bajo el azul monótono, un ancho y terso río
que ni tenía un pobre juncal en su ribera.

¡Oh mundo sin encanto, sentimental inopia
que borra el misterioso azogue del cristal!
¡Oh el alma sin amores que el Universo copia
con un irremediable bostezo universal!

Quiso el poeta recordar a solas
las ondas bien amadas, la luz de los cabellos
que él llamaba en sus rimas rubias olas.
Leyó... La letra mata: no se acordaba de ellos...

Y un día -como tantos-, al aspirar un día
aromas de una rosa que en el rosal se abría,
brotó como una llama la luz de los cabellos
que él en sus madrigales llamaba rubias olas;
brotó, porque una aroma igual tuvieron ellos...
Y se alejó en silencio para llorar a solas.

Antonio Machado

viernes, 14 de agosto de 2009

jueves, 13 de agosto de 2009

miércoles, 12 de agosto de 2009

lunes, 10 de agosto de 2009