lunes, 30 de septiembre de 2013

Glaciar ...

domingo, 29 de septiembre de 2013

Mundo en miniatura ...

sábado, 28 de septiembre de 2013

Isla ...


viernes, 27 de septiembre de 2013

La sagrada familia ...

jueves, 26 de septiembre de 2013

Huevos de plomo ...

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Bonita voz ...

martes, 24 de septiembre de 2013

lunes, 23 de septiembre de 2013

domingo, 22 de septiembre de 2013

Bolígrafo ...

sábado, 21 de septiembre de 2013

viernes, 20 de septiembre de 2013

Motor ...

jueves, 19 de septiembre de 2013

Tormenta ...


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mantis ...


martes, 17 de septiembre de 2013

Buitre ...


lunes, 16 de septiembre de 2013

Lince ...


domingo, 15 de septiembre de 2013

Zorro ...


sábado, 14 de septiembre de 2013

Piropos envenenados


viernes, 13 de septiembre de 2013

ES OLVIDO

Juro que no recuerdo ni su nombre, 
Mas moriré llamándola María, 
No por simple capricho de poeta: 
Por su aspecto de plaza de provincia. 
¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros, 
Ella una joven pálida y sombría. 
Al volver una tarde del Liceo 
Supe de la su muerte inmerecida, 
Nueva que me causó tal desengaño 
Que derramé una lágrima al oírla. 
Una lágrima, sí, ¡quién lo creyera! 
Y eso que soy persona de energía. 
Si he de conceder crédito a lo dicho 
Por la gente que trajo la noticia 
Debo creer, sin vacilar un punto, 
Que murió con mi nombre en las pupilas. 
Hecho que me sorprende, porque nunca 
Fue para mí otra cosa que una amiga. 
Nunca tuve con ella más que simples 
Relaciones de estricta cortesía, 
Nada más que palabras y palabras 
Y una que otra mención de golondrinas. 
La conocí en mi pueblo (de mi pueblo 
Sólo queda un puñado de cenizas), 
Pero jamás vi en ella otro destino 
Que el de una joven triste y pensativa 
Tanto fue así que hasta llegué a tratarla 
Con el celeste nombre de María, 
Circunstancia que prueba claramente 
La exactitud central de mi doctrina. 
Puede ser que una vez la haya besado, 
¡Quién es el que no besa a sus amigas! 
Pero tened presente que lo hice  
Sin darme cuenta bien de lo que hacía. 
No negaré, eso sí, que me gustaba 
Su inmaterial y vaga compañía 
Que era como el espíritu sereno 
Que a las flores domésticas anima. 
Yo no puedo ocultar de ningún modo 
La importancia que tuvo su sonrisa 
Ni desvirtuar el favorable influjo 
Que hasta en las mismas piedras ejercía. 
Agreguemos, aún, que de la noche 
Fueron sus ojos fuente fidedigna.  
Mas, a pesar de todo, es necesario 
Que comprendan que yo no la quería 
Sino con ese vago sentimiento 
Con que a un pariente enfermo se designa. 
Sin embargo sucede, sin embargo, 
Lo que a esta fecha aún me maravilla, 
Ese inaudito y singular ejemplo 
De morir con mi nombre en las pupilas, 
Ella, múltiple rosa inmaculada, 
Ella que era una lámpara legítima. 
Tiene razón, mucha razón, la gente 
Que se pasa quejando noche y día 
De que el mundo traidor en que vivimos 
Vale menos que rueda detenida: 
Mucho más honorable es una tumba, 
Vale más una hoja enmohecida. 
Nada es verdad, aquí nada perdura, 
Ni el color del cristal con que se mira.

Hoy es un día azul de primavera, 
Creo que moriré de poesía, 
De esa famosa joven melancólica 
No recuerdo ni el nombre que tenía. 
Sólo sé que pasó por este mundo 
Como una paloma fugitiva: 
La olvidé sin quererlo, lentamente, 
Como todas las cosas de la vida.

Nicanor Parra

Cuando respiras me hieres

Cuando respiras me hieres,
cuando me miras me matas,
tus cejas son dos cuchillos
negros, tus negras pestañas.

Miguel Hernández

jueves, 12 de septiembre de 2013

Hagamos un trato

Cuando sientas tu herida sangrar 
cuando sientas tu voz sollozar 
cuenta conmigo 
Compañera 
usted sabe 
que puede contar 
conmigo 
no hasta dos 
o hasta diez 
sino contar 
conmigo 

si alguna vez 
advierte 
que la miro a los ojos 
y una veta de amor 
reconoce en los míos 
no alerte sus fusiles 
ni piense qué delirio 
a pesar de la veta 
o tal vez porque existe 
usted puede contar 
conmigo 

si otras veces 
me encuentra 
huraño sin motivo 
no piense qué flojera 
igual puede contar 
conmigo 

pero hagamos un trato 
yo quisiera contar 
con usted 
es tan lindo 
saber que usted existe 
uno se siente vivo 
y cuando digo esto 
quiero decir contar 
aunque sea hasta dos 
aunque sea hasta cinco 
no ya para que acuda 
presurosa en mi auxilio 
sino para saber 
a ciencia cierta 
que usted sabe que puede 
contar conmigo
  
Mario Benedetti

PARA JUDITH... MI MADRE AUSENTE...

¡Me voy a morir!, ¡qué alegría siento! 
¡Al fín, me voy a morir! 
Voy a escribir los mejores poemas, 
Porque sé que usted los escuchará!... 
El mantel de blancas nubes, ya lo han tendido... 
El florero está ya con la rosa blanca que le pedí... ¿recuerda? 
¡Ya está su velita en el candelero de Dios! 
¡Ya me dio, ya prendió, su última velita de amor! 
Voy, voy volando, rauda al infinito... 
Siempre busqué montes y valles, 
Bosques y pájaros, 
porque usted, usted me dijo 
que lo más sencillo, es lo más profundo... 
sola vine al mundo, sola viví... 
sola me voy... sola y escribiendo, 
¡escribiendo como usted me enseñó! 
voy cargada mi mochila de malos poemas, 
¡repleta de malos recuerdos! 
Ya veo, ya puedo ver... 
Como mi cuerpo se aleja... 
Adiós, adiós cuerpo, viejo y cansado... 
Mi boca ya nunca contará sus secretos, 
me voy, me voy corriendo, 
usted madre ya viene, ¡viene por mí! 
Con sus brazos abiertos ¡ya está aquí! 
Y me pregunta usted... 
¿como te fue hija en la vida sin mí?

Mashinflor

miércoles, 11 de septiembre de 2013

CONTIGO [fragmento]

No hay noche, no hay luna, no 
hay sol cuando estoy contigo, 
tiemblo de quererte tanto, 
tiemblo de sentirme vivo, 

tiemblo de saber que un día 
la espuma se lleva al río, 
y en el corazón del hombre 
se lleva al tiempo el olvido. 

No hay luz, no hay jardín, no hay 
noche de otoño contigo, 
¡quisiera que se acortara 
el tiempo cuando te miro! 

contigo para perderme, 
para salvarme contigo, 
contigo, Abril, para siempre 
por los siglos de los siglos. 

          * * * 

Tiemblo de verme en tus ojos 
sin comprender el bautismo, 
contigo, Abril, primavera, 
el nombre nace contigo, 

y el ser también en el seno 
de tu vientre estremecido, 
nieve niña y madre virgen 
de mi tiempo y mi destino; 

por ti se agrupa el rebaño 
por ti se doblan los trigos, 
por ti los álamos tiemblan 
y el mar se levanta en vilo 

como los pueblos que llevas 
en la mirada perdidos 
para siempre, como el tiempo 
que vuelve a nacer contigo, 

contigo para salvarme, 
para perderme contigo 
como el beso que no sabe 
sobre qué boca ha nacido. 

¡No puedo verte, no puedo 
verte cuando estoy contigo! 
¡no sé mirarte, no sé 
mirarte, pero te sigo! 

tuyo seré madreselva, 
madre viento y madre río, 
isla de ti solamente 
mi nacimiento continuo, 

que estoy con dolor queriendo 
lo que muero y lo que vivo, 
lo que vivo y lo que muero 
de tenerlo sin vivirlo. 

          * * * 

Ya el tiempo es sólo el espejo 
donde te sueño lo mismo 
que los chopos en invierno 
sueñan su verdor florido. 
  
          (...)

Luis Rosales

Cabo Sounion

Al pasar de los años,
¿qué sentiré leyendo estos poemas
de amor que ahora te escribo?
Me lo pregunto porque está desnuda
la historia de mi vida frente a mí,
en este amanecer de intimidad,
cuando la luz es inmediata y roja
y yo soy el que soy
y las palabras
conservan el calor del cuerpo que las dice.

Serán memoria y piel de mi presente
o sólo humillación, herida intacta.
Pero al correr del tiempo,
cuando dolor y dicha se agoten con nosotros,
quisiera que estos versos derrotados
tuviesen la emoción
y la tranquilidad de las ruinas clásicas.
Que la palabra siempre, sumergida en la hierba,
despunte con el cuerpo medio roto,
que el amor, como un friso desgastado,
conserve dignidad contra el azul del cielo
y que en el mármol frío de una pasión antigua
los viajeros románticos afirmen
el homenaje de su nombre,
al comprender la suerte tan frágil de vivir,
los ojos que acertaron a cruzarse
en la infinita soledad del tiempo.

Luis García Montero 

martes, 10 de septiembre de 2013

viernes, 6 de septiembre de 2013

jueves, 5 de septiembre de 2013

miércoles, 4 de septiembre de 2013

martes, 3 de septiembre de 2013

lunes, 2 de septiembre de 2013

Una pésima dentadura


Uso de Antibióticos


domingo, 1 de septiembre de 2013

Sabías que...

Vía Muy Interesante

Ricos y Pobres