miércoles, 16 de abril de 2008

Alcachofa rellena de Huevo de Codorniz con Huevas de Trucha

Vía El Páis

Ensalada de Fabes con Alcachofas y Almejas

Cocina Ligera

Violencia de Género...

Virginidad

Ausencia

¡Agradezco al recuerdo de nosotros tantas cosas!
Me acarician la frente en el aire cansino de la tarde
citan tu ausencia a mi presencia de improviso
acelerando el ritmo de mi sangre.
Pero me siento bien, pues ahora
cuando aliento tu recuerdo porque quiero pensarte
sé donde estamos tú y Yo
y sin ánimo de querer cambiar las cosas
a lomos de los sueños más dispares
o de alguna que otra carta
o simplemente rememorando algún viaje
llegan hasta mí tus ojos, tu calma, tu mirarme.
Poco importa la forma y el lugar,
que sea en una vereda de montaña
o que con los pies descalzos recorra alguna playa,
que adormezca escuchando ese solo de chelo
o que estés entre él y yo al hablar quedamente
siempre se pega a mí como una lapa tu recuerdo
salta a buscarme en la mañana al levantarme
lo convierto en pelota anti-stress para calmarme
y lo abono y lo riego teniendo entre las manos una foto
que ha fijado ese instante, ese modo, ese día que tu viviste.
Quiero y necesito recordarte
porque en el mucho tiempo que el sosiego me invade
formas parte de todas las parcelas de mi vida
ya vividas y aquellas que me quedan por vivir.
Estás en la lluvia, en el silencio, en la noche.
Y Yo, por tus recuerdos, he sabido de ti lo inimaginable.

Escrito por Musaraña
Benacazón 07.06.1991

Una querencia tengo por tu acento


Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.

Paciencia necesita mi tormento,
urgencia de tu amor y galanía,
clemencia de tu voz la tuya mía
y asistencia es estado en que lo cuento.

¡Ay querencia, dolencia y apetencia!:
me falta el aire tuyo, mi sustento,
y no sé respirar y me desmayo.

Que venga, Dios, que venga de su ausencia
a serenar la sien del pensamiento
que me mata con un eterno rayo.

Miguel Hernández

EL QUERER

En tu boca roja y fresca
beso, y mi sed no se apaga,
que en cada beso quisiera
beber entera tu alma.

Me he enamorado de ti
y es enfermedad tan mala,
que ni la muerte la cura,
¡bien lo saben los que aman!

Loco me pongo si escucho
el ruido de tu charla,
y el contacto de tu mano
me da la vida y me mata.

Yo quisiera ser el aire
que toda entera te abraza,
yo quisiera ser la sangre
que corre por tus entrañas.

Son las líneas de tu cuerpo
el modelo de mis ansias,
el camino de mis besos
y el imán de mis miradas.

Siento al ceñir tu cintura
una duda que me mata
que quisiera en un abrazo
todo tu cuerpo y tu alma.

Estoy enfermo de ti,
de curar no hay esperanza,
que en la sed de este amor loco
tu eres mi sed y mi agua.

Maldita sea la hora
en que contemplé tu cara,
en que vi tus ojos negros
y besé tus labios grana.

Maldita sea la sed
y maldita sea el agua,
maldito sea el veneno
que envenena y que no mata.

En tu boca roja y fresca
beso, y mi sed no se apaga,
que en cada beso quisiera
beber entera tu alma.

por Antonio Machado

Es la mujer del hombre lo más bueno

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata;
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer, al fin, como sangría,
que a veces da salud y a veces mata.

Lope de Vega
SONETO CXCI

Canción marinera

Todos somos marineros,
marineros que saben bien navegar.
Todos somos capitanes,
capitanes de la mar.

Todos somos capitanes
y la diferencia está
sólo en el barco en que vamos
sobre las aguas del mar.

Marinero, marinero;
marinero... capitán
que llevas un barco humilde
sobre las aguas del mar...
marinero...
capitán...
no te asuste
naufragar
que el tesoro que buscamos,
capitán,
no está en el seno del puerto
sino en el fondo del mar.

León Felipe

martes, 15 de abril de 2008

En el Valle de Elah (In the Valley of Elah, 2007)

En el Valle de Elah (In the Valley of Elah, 2007)

Dirección: Paul Haggis.
Reparto: Tommy Lee Jones (Hank Deerfield), Charlize Theron (detective Emily Sanders), Frances Fisher (Evie), Susan Sarandon (Joan Deerfield), James Franco (sargento Dan Carnelli), Jonathan Tucker (Mike Deerfield), Jason Patric (teniente Kirklander), Josh Brolin (Buchwald), Wes Chatham (cabo Penning), Jake McLaughlin (Gordon Bonner), Mehcad Brooks (Ennis Long).

Guión: Paul Haggis; basado en un argumento de Paul Haggis y Mark Boal.
Producción: Paul Haggis, Patrick Wachsberger, Steven Samuels, Darlene Caamaño Loquet y Laurence Becsey.
Música: Mark Isham.
Fotografía: Roger Deakins.
Montaje: Jo Francis.
Diseño de producción: Laurence Bennett.
Vestuario: Lisa Jensen.USA 2007

Ha sido calificada como una de las mejores interpretaciones en la carrera de Tommy Lee Jones (nominado por ella a los Oscars 2008). Su languidez, lo concienzudo de su personaje y la forma en que consigue transmitir su estado de ánimo hacen que esa afirmación pueda llegar a considerarse como a tener en cuenta, cuanto menos, pero ni mucho menos eso consigue levantar una película que me ha parecido bastante floja.

Otro de sus “deméritos” es mostrar a la otras veces despampanante Charlize Theron, que tiene atributos para ello, como una simple policía, en cuanto a su trabajo y en cuanto a su apariencia física. Según le he oído contar a ella misma ese color de pelo que luce es el suyo natural, menos favorecedor que cuando va teñida de rubia. Los trajes y uniformes que viste casi toda la película hacen también que su rotundo físico no destaque para nada.

Ellos dos son los que llevan todo el peso de la historia, pero les acompañan como secundarios algunos rostros conocidos con personajes mínimos: Susan Sarandon, que es la mujer del protagonista; Josh Brolin, con un personaje no muy lejano del de
No es País para Viejos o al de American Ganster, que todavía tiene en cartel, pero cuya presencia es esporádica; Jason Patric, el que pareciera iba a ser un buen actor y ya era un sex symbol a mediatos de los 90, pero se quedó ahí. Por cierto, es el personaje más tonto de la película. No entiendo ni una de sus acciones; James Franco, el hijo del duende verde de Spiderman, que pasa también casi desapercibido, lo veo como un actor soso, soso.

Otro aspecto a destacar, que no suele gustar mucho fuera de los Estados Unidos, es ese patriotismo que destila la película. No he contado las veces que aparece su bandera en la película, pero son unas cuantas docenas. Hasta boca abajo. Una vez más parece que los norteamericanos llegan la democracia por el mundo y sin ellos el planeta se vendría abajo irremediablemente.

Y es que la historia da para ello. Si la guerra de Vietnam ha dado tantas películas sobre la propia guerra, pero muchas otras también sobre la vida de esos soldados una vez vueltos del frente, son ahora guerras como las de Irak las que ya tienen entidad para tratar también de cómo han sobrevivido esos soldados una vez vueltos a sus respectivos países.
El hijo de Hank (Tommy Lee Jones) ha vuelto de Irak pero no ha dado señales de vida en unos días, por lo que este, que ya perdió un hijo en la guerra y que en su momento fue policía militar, se decide a investigar donde está su hijo, pero con lo que se encontrará será con la cruda noticia de encontrase que su hijo ha sido, asesinado, troceado y quemado, en ese orden, y encontrados sus restos en un descampado.

El asesinato es investigado de forma igualmente incompetente por militares y policía, pero cuando definitivamente pasa a ser llevado por la policía, una detective (Charlize Theron) menospreciada por sus compañeros le da tanta ayuda para investigar como él a ella para llevar adelante el caso.
Así la peli se mueve entre las investigaciones policiales, toda la parafernalia militar y la historia de unos jóvenes que, como ya hicieron sus padres, y los padres de sus padres, desatan todo su ardor guerrero en países extranjeros donde tienen poder absoluto para hacer algunas cosas que posteriormente les pasarán factura de formas muy diferentes.

Según se cuenta en la película, el valle de Elah es en el que David se enfrentó y derrotó a Goliat, usando una simple onda, pero teniendo que vencer todos sus miedos y confiando en sus posibilidades a pesar de luchar contra un enemigo muy peligroso al que todos temían y al que el venció siendo sólo un niño.

El mito de Bourne (Crñitica de la Película)

El mito de Bourne crítica película

Dirección: Paul Greengrass.
País: USA.
Año: 2004.
Duración: 108 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Matt Damon (Jason Bourne), Franka Potente (Marie), Brian Cox (Ward Abbott), Julia Stiles (Nicky), Karl Urban (Kirill), Gabriel Mann (Danny Zorn), Joan Allen (Pamela Landy), Tom Gallop (Tom Cronin), Marton Csokas (Jarda), Karel Roden (Gretkov).
Guión: Tony Gilroy; basado en la novela de Robert Ludlum.
Producción: Frank Marshall, Patrick Crowley y Paul L. Sandberg.
Música: John Powell.
Fotografía: Oliver Wood.
Montaje: Christopher Rouse y Richard Pearson.
Diseño de producción: Dominic Watkins.
Vestuario: Dinah Collin.

Comentaba el otro día El caso de Bourne y ahora le toca el turno a El Mito de Bourne, la segunda parte de la trilogía que se cierra con la notable El Ultimátum de Bourne

Guarda similitudes esta película con la primera parte de la saga donde Marie y Bourne desaparecían del mapa. Ella recalaba en un bello pueblo costero Griego y él la encontraba.Ahora han pasado dos años, Bourne apunta en su cuaderno todos esos retazos, que a modo de flechazos van conformando su pasado. Está frustrado porque no ve grandes progresos. La pareja anda en continuo movimiento y cuando creen que los han localizando se dan el piro. Ahora la pareja vive en La India, y hasta allí llega un francotirador que pretendiendo matar a Bourne mata a Marie. Bourne encolerizado trata de atar cabos y desenmascarar a los creadores de proyecto Treadstone.

Pamela Landy, responsable gubernativa de seguridad, ve como dos de sus hombres mueren en una operación tras la cual aparece una huella de Bourne, el cual acecha a Pamela, dándole información de primera mano sobre el pérfido Ward Abbott.

No hay material fallero pirotécnico, ni efectos especiales que distraigan la atención. Lo que hay es acción pura y dura, efectiva y verosímil. Hay unas persecuciones que ponen los pelos de punta y una fisicidad igual de lograda que en la primera parte.

De nuevo hay un buen número de localizaciones europeas (Nápoles, Berlín, Moscú..) y americanas (Nueva York) por donde se mueve Bourne, que a medida que va recordando va cerrando sus heridas y resolviendo los temas pendientes, como pedir perdón a la hija a la cual privó de la presencia de sus progenitores al asesinarlos.

Como película de acción El mito de Bourne, funciona a la perfección. Entretiene muchísimo, deja sin aliento y Matt Damon de nuevo brilla con luz propia algo poco habitual en películas de este género donde todo paso por saber disparar un arma y soltar mamporros. Si la primera parte me e encantó esta segunda mantiene el nivel y es igual de recomendable.No abusar de los efectos especiales es una ventaja, dado que su actualización casi diaria hace que en un par de años, queden anticuados, de ahí que su empaque visual se vea minorado. Sin embargo en esta saga, pasarán décadas y seguirán transmitiendo lo mismo que en el 2007 y ahí radica su poder.

por Chufo

El Amor en los Tiempos del Cólera (2007)

El Amor en los Tiempos del Cólera (2007)

Cero en emociones; peor puntuación no podría sacar ‘El Amor en los Tiempos del Cólera’ cuya historia se ha extraído de una de las novelas más conmovedoras de la literatura contemporánea hispanoamericana, obra del genial Gabriel García Márquez.

Mike Newell no ha sabido sacar ni un mínimo de provecho a un delicioso relato de amor, protagonizado por un enfermizo Florentino Ariza (Javier Bardem) cuyo juramento de fidelidad, entendida más bien como lealtad, a Fermina Daza (Giovanna Mezzogiorno) es tan fuerte que permanece intacto toda su vida, durante 51 años y 9 meses para ser más exactos, a pesar de no ser correspondido, y que, contradictoriamente, renueva con pasiones terrenales de alcoba. Un amor cuyos síntomas se confunden con los de la enfermedad del cólera y que se define como dividido, ‘amor del alma de la cintura para arriba y amor del cuerpo de la cintura para abajo’.

A quien corresponde Fermina es a Juvenal Urbino (
Benjamin Bratt), un reputado doctor, soltero apetecible, con el que se casa sólo por no perder una oportunidad, una relación conyugal marcada por el capricho más que por el cariño y respeto mutuo, y que no se rompe a pesar de las crisis matrimoniales sufridas. Es el paso del tiempo el que consolida su relación y les hace superar las adversidades, pero la fatídica muerte del doctor fuerza el reencuentro de Florentino y Fermina, ambos en la vejez, en un momento en el que sólo por estar juntos el resto de sus días merece la pena vivir.
Estoy hablando de una cantidad de intensos sentimientos a flor de piel que novelados tienen una riqueza de matices que no he visto por ninguna décima de segundo del metraje del film de Newell. Todos los personajes de esta película mantienen una línea superficial de sensibilidad, de pasión, de emoción, sin conseguir en momento alguno que vibremos o nos estremezcamos.

Por lo pronto, el film ha perdido realismo al rodarse en inglés (la trama se desarrolla en Centroamérica, en la costa caribe de Colombia), una estrategia con intenciones mercantilistas que a la productora le ha salido finalmente cara porque su
acogida y trayectoria recaudatoria norteamericana ha sido gélida (el recorrido en el resto de mercados del mundo le está sacando de un buen apuro).
Esa pasión latina que podían haber transmitido actores hispanos, incluso el mismo Bardem hablando en su idioma materno, con los debidos matices de la lengua de los personajes, se queda en nada, ni en una decente tensión sentimental que toque el corazón. Sólo al final de la cinta hay algunos momentos tiernos y quiero pensar que esta ternura no viene porque tienen lugar en el ocaso de los protagonistas.

Y a reglón seguido, y como consecuencia de esa elección de filmar en la lengua materna del director, nos encontramos con un doblaje que remata la decepción, porque no podía haber sido peor.

Por no citar las incoherencias temporales que abundan en la cinta, por ejemplo con un Florentino Ariza que cambia de físico con aceptable normalidad por el paso de los años (sólo chirriante con el cambio de actor para el personaje cuando salta de la adolescencia, con la cara de
Unax Ugalde, a la madurez, con la jeta de Bardem) mientras que Fermina Daza tiene el mismo aspecto cuando tiene 18 que cuando tiene 35, y sólo con un maquillaje no demasiado acertado medio convence como octogenaria.
Precisamente lo más llamativo que se buscaba, que era la composición de un reparto con artistas de renombre (se ofrecieron los papeles a Angelina Jolie, Antonio Banderas, Johnny Depp y Natalie Portman, entre otros, pero ninguno aceptó) tampoco ha funcionado porque la plana de reconocibles intérpretes con la que se ha podido contar, con un español de moda de por medio, cítese los ya nombrados Benjamin Pratt, Javier Bardem, Giovanna Mezzogiorno,
Fernanda Montenegro, John Leguizamo, Liev Schreiber, Catalina Sandino Moreno, Hector Elizondo, y muchos más cuyas caras os sonarán, no han aportado emocionalmente lo que necesitaba y pedía esta adaptación cinematográfica: AMOR y PASION, con mayúsculas.
La única virtud que le he encontrado a la película es que tiene una fotografía excepcional, un elemento que salva en bastantes momentos las carencias interpretativas de los actores y actrices, y una banda sonora que rellena espacios vacíos de una forma extraña pero sugerente (es raro oir esas canciones tan familiarmente actuales de Shakira, ‘Hay Amores’ o ‘Despedida’ en un filme que se desarrolla a finales del siglo XIX, principios del XX).

Sólo el interés por saber si finalmente Florentino y Fermina se entregarán su mutuo amor es lo que mantendrá ligeramente expectante al espectador que no haya leído la novela. Los amantes de la joya literaria que escribió García Márquez aguantarán hasta los créditos finales por la única razón de ver si el Newell le ha dado la puntilla a la película. Una pena.

Críticas Portada
Yul B. 11 de Febrero de 2008

Mi Gato "Alfonsín"

por Roberto Pagura
Club d'Esacacs Sant Martí (Barcelona)

Cartel Fiestas Burgos 2008 por Alba 15 años

Este es el Cartel que para las Fiestas de Burgos del año 2008, propone Alba, su autora, una niña de 15 años. ¡Pásalo!

¿Cuántos Centros Comerciales hay en España?

Vía Muy Interesante

¿Quién Invento la Contabilidad?

Vía Muy Interesante

lunes, 14 de abril de 2008

Maestros de Esgrima... sobre ruedas

Vía Muy Interesante

¿Qué lesiones puede causar una Pelea de Boxeo?

Vía Muy Interesante

In golf we trust subtitled

Esc - An animation by Justin Henton

Eres un Mono Borracho

Recta final para el apagón analógico (04.04.08)

El municipio lucense de A Fonsagrada recibirá desde el sábado (05.04.08) únicamente señal digital de televisión.

De hoy en dos años, ningún hogar español recibirá señal analógica de televisión y sus habitantes sólo podrán disfrutar de su programa favorito si previamente han comprado un decodificador de Televisión Digital Terrestre (TDT) o un televisor que lo lleve incorporado.

Este momento, conocido como apagón analógico, se adelantará algo más de 700 días en A Fonsagrada, donde desde este sábado sólo se recibirá señal digital, merced a un programa impulsado por la Xunta de Galicia. El alcalde de este municipio lucense, el socialista Argelio Fernández, aseguraba ayer que aún faltan por entregar unos 200 decodificadores para dotar a todas las casas de uno.

"Es un trabajo laborioso, porque hay que ir casa por casa y en un ayuntamiento como este ?con núcleos poblacionales muy dispersos- implica perder mucho tiempo en los desplazamientos", aseguró, para añadir que "se trabaja a marchas forzadas y espero que para el sábado tengamos todo en orden".

El acontecimiento se convertirá en la primera posta de un camino de no retorno. Tal y como recordó ayer el secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Francisco Ros, durante la presentación del Anuario TDT 2007 "todos los retos y plazos impuestos en 2004 se han cumplido escrupulosamente a pesar del agresivo calendario establecido por el Plan Técnico".

Y es que España se ha adelantado más de tres años a la fecha límite establecida por la Unión Europea para que todos los países se adaptaran al nuevo sistema de emisión.

13 millones de espectadores
En la actualidad conviven los dos sistemas de emisión y, de momento, pocas televisiones parecen haber apostado decididamente por la TDT, que sufre cierta carencia de programas atractivos que inciten a los ciudadanos a adaptarse desde ya a la nueva televisión.

Sin embargo, según datos de Impulsa TDT (organismo que reúne a todo el sector), más 13 millones de españoles reciben ya la emisión digital en sus hogares y el número de sintonizadores vendidos supera los nueve millones. La cuota de pantalla de la TDT asciende al 12%.

Con la intención de que aumente el número de hogares que reciben TDT, el presidente de Impulsa TDT), Eladio Gutiérrez, propuso ayer "penalizar" la comercialización de aquellos televisores que no estén adaptados para recibir la señal digital y establecer mecanismos de financiación" para que las personas con menos recursos accedan a los descodificadores.

Al apagón de A Fonsagrada le seguirán otros localizados. A lo largo de 2009 se irán produciendo ceses de emisiones analógicas territoriales que afectarán hasta a un tercio de la población total. El 30 de junio de 2009, aproximadamente el 11,6% de los españoles vivirán su particular apagón analógico, y el 31 de diciembre de 2009 el cese de emisiones analógicas afectará a otro 19,8% de la población. Esto quiere decir que en menos de 700 días, aproximadamente 14,5 millones de personas dejarán de ver la televisión en analógico y pasarán a recibir únicamente la señal de la TDT.

AITOR RIVEIRO - Madrid - 04/04/2008
ELPAIS.com

El Papel de Piernas y Brazos

Empiece la Bajada desde Arriba

Doble el brazo derecho

Deje que los Brazos Cuelguen

Cuando la bola está más Alta

Susanita



Amo a la Humanidad, lo que me revienta es la gente.

Susanita, amiguita de Mafalda

El éxito en la vida






Más de uno le debe su éxito a su primera esposa, y su segunda esposa a su éxito.
Jim Backus

Vida Inteligente

A veces pienso que la prueba más fehaciente
de que existe vida inteligente en el universo
es que nadie ha intentado contactar con nosotros.
Bill Watterson

Para qué sirve oxigenar el Vino

Vía Muy Interesante

Pasta al Dente

Cocina Ligera

Ternera Rellena

Cocina Ligera

Pimientos Rellenos de Arroz Salvaje

Cocina Ligera

Tostas de Beremjenas con Anchoas

Cocina Ligera

¿Son Beneficiosas las Polillas?

Vía Muy Interesante

Alicia en el Tablero de Ajedrez

por Víctor Montoya
Club d'Escacs Sant Marti (Barcelona)

domingo, 13 de abril de 2008

Astérix en los Juegos Olímpicos (2008)

No he podido resistirme. Tenía yo curiosidad por ver ‘Astérix en los Juegos Olímpicos’ sólo por comprobar si esos sucesivos puestos que ha conseguido en lo más alto de nuestra taquilla desde que fue estrenada en España eran merecidos.

Confieso que mi curiosidad era escéptica porque las anteriores entregas de esta trilogía se me quedaron en el seso como un encomiable esfuerzo del cine francés por hacer unas adaptaciones cinematográficas que fueran dignas homenajeadoras de las historias comiqueras de René Goscinny y Albert Uderzo (tirando para ello la casa por la ventana con pasta para empapelar un triplex y vendiéndolas como superproducciones), pero que se quedaban a medias en el intento. Al menos bajo el punto de vista de un espectador adulto como yo, porque estoy completamente seguro que estas cintas han hecho, y harán si continúa la saga, las delicias del público infantil.

Pues bien, a los padres sufridores que se chupan todo filme para pequeñajos que echen en la cartelera os diré que esta nueva entrega sigue la misma línea de sus predecesoras, a pesar de que las tres adaptaciones han pasado por las manos de 4 directores distintos. Encontraréis muchas bromas cándidas, clásicas caídas tontas de manual, gags que harán desternillarse a tus pequeños, cameos de famosos reconocibles (¿quién no conoce a Michael Schumacher, Zinedine Zidane o Tony Parker?), y mogollón de graciosillos mamporros marca Obélix o efectos pocimeros tentativamente recreados en fx a imagen de las viñetas inspiradoras.

Eso satisface plenamente el interés de aquellas criaturillas inocentes (bueno, hay cada cafre ….) que tenéis en casa, y a mí me ha cubierto en algunos momentos la pequeña parte infantil que aún conserva mi cerebro, pero no hay que negar la evidencia y estando ya madurito no puedo evitar sacarle defectos a esta película con mis ojos adultos. Porque esta secuela sigue fallando en lo mismo que las anteriores cintas de la franquicia: comienza muy prometedora pero cuando se ha comido menos de la mitad de su metraje empieza a dispersarse sin razón, pareciendo los minutos horas, y continúa descabezada hasta concluir la aventura que toca sin apenas darnos cuenta.

Y no quiero entrar en el tema de si es fiel o no al cómic original del mismo título porque si no esta adaptación tendría poca molla por donde cogerla. Junto al de ’Las doce pruebas de Astérix’ son leyendas vivas de la historia de estos entrañables personajes, así que si se metía mano a tan emblemático cómic era para haberlo hecho bien, de lo contrario hubiese sido preferible coger cualquier otra aventura de Astérix y Obélix más moldeable por el guionista de turno y haberla destrozado con mayor tranquilidad (aunque no creo que la productora esté muy nerviosa que digamos por el ‘retoque’ porque el dinero está entrando en la cuenta en fila india).

Las gracias que recurren a hechos actuales no me gustan (las veo fuera de lugar); el narcisismo del personaje del César interpretado por Alain Delon en una cierta parodia de sí mismo tampoco me gusta; el actor que interpreta a Astérix (ahora Clovis Cornillac) sigue sin gustarme (Astérix es mucho más bajo que Obélix); reniego del Idéfix peliculero porque es el doble de grande que el original comiquero (a punto han estado de poner un pastor alemán pintado de blanco), …, y así podría seguir rellenando la crítica con unas cuantas frases más sobre lo que no me gusta de este filme.

Lo único que se salva de una quema promovida por aquellos que han crecido con los tomos de pasta dura de los personajes de Goscinny y Uderzo es la actuación de Gerard Depardieu que consigue dar vida con acierto a un entrañable Obélix, quizás con menos kilos de los necesarios. La aparición de Santiago Segura y del resto de ‘figurantes’ que se disfrazan como los aldeanos del reducto galo son una anécdota. El Brutus de Benoit Poelvoorde me irrita.

Poco más puedo decir porque hay poco que trinchar. La conclusión que saco después de haber visto esta película y leer los datos de la taquilla española es la misma que he sacado cuando he analizado otros productos cinematográficos infantiles: nuestros pequeños son un negocio fructífero en el que invierten, e invertirán cada vez más, las productoras de cines, salga como salga ese producto.
Críticas Portada

Yul B. 28 de Febrero de 2008

Aunque el día ideal para morir

Aunque el día ideal para morir
sea un jueves por la tarde
y además con aguacero,
y para rizar el rizo,
en esa hermosa ciudad que es París,
yo no quiero morir ni en jueves
ni en cualquier otro día de la semana
así pues ya tengo decidido
que mi muerte será un día sin nombre
a esa hora certera de las cero
para no registrar mi óbito
en ninguno de los días en que yo
vidas atrás, alguna vez morí
tal vez de pena o tedio
de algún susto, o incluso de fatiga
o hasta puede que enferma de nostalgia.

Escrito por Musaraña
“El Acebuche”. Doñana 08.03.90

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.

Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas,
nadaría más ríos.

Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.

Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.
por Jorge Luis Borges

AMOR DORMIDO

Dormías, los brazos me tendiste y por sorpresa
rodeaste mi insomnio. ¿Apartabas así
la noche desvelada, bajo la luna presa?
tu soñar me envolvía, soñado me sentí.

por Jorge Guillén

Por una mirada, un mundo

Por una mirada, un mundo,
por una sonrisa, un cielo,
por un beso... ¡yo no sé
que te diera por un beso!

Gustavo Adolfo Bécquer

GLOSA

Déjame vivir verdades:
la verdad de tus miradas,
la de tus apasionadas
promesas de eternidades,
y entre tus sinceridades,
la doble verdad querida
con que llaman a la vida
tus dos palmas amorosas
cuando estrechan, perezosas,
mi mano desfallecida.

Gerardo Diego

No pierda más quien ha tanto perdido

No pierda más quien ha tanto perdido,
bástate, amor, lo que ha por mí pasado;
válgame agora jamás haber probado
a defenderme de lo que has querido.

Tu templo y sus paredes he vestido
de mis mojadas ropas y adornado,
como acontece a quien ha ya escapado
libre de la tormenta en que se vido.

Yo había jurado nunca más meterme,
a poder mío y mi consentimiento,
en otro tal peligro, como vano.

Mas del que viene no podré valerme;
y en esto no voy contra el juramento;
que ni es como los otros ni en mi mano.

Garcilaso de la Vega