viernes, 4 de mayo de 2007

Nacer ...




Nacer es comenzar a morir.


Teófilo Gautier

Movimiento CLIMA

Movimiento Clima surge del gran problema siguiente: "España es, hoy por hoy, el país de la Unión Europea que más se aleja de cumplir sus compromisos bajo el Protocolo de Kioto. Las acciones emprendidas hasta el momento en nuestro país para poner freno a las causas que inciden sobre el cambio climático no son suficientes. Prueba de ello es que las emisiones españolas de GEI se han incrementado en más de un 50% respecto a las de 1990, a pesar de que el compromiso español es de no aumentarlas en más de un 15% para el año 2010. Invertir esta tendencia es, ahora, más necesario que nunca". Así, con estas palabras se presentan y ¿qué nos piden? QUE ACTUEMOS. Comprométete con sus acciones o firma el manifiesto movimiento clima.Mañana es el Día de la Tierra. Quizá por eso estás oyendo hablar tanto de la contaminación, pero no te quedes con ese día, quédate con cada uno de los días que pasa, porque todos los días son los días de Tierra.

El Arbol confuso ...

En algun lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín con manzanos, naranjos, perales y bellisimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: ¡No sabía quién era.!
Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano: "Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas, ¡ve que fácil es!"
"No lo escuches", exigía el rosal. "Es más sencillo tener rosas y ¡ve que bellas son!"
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: "No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la Tierra. Yo te daré la solución... No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tú mismo, conócete... y para lograrlo, escucha tu voz interior." Y dicho ésto, el búho desapareció.
"¿Mi voz interior?... ¿Ser yo mismo?... ¿Conocerme?..." Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: "Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni floreceras cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: ¡Cúmplela!"
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Yo me pregunto al ver a mi alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer?... ¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?... ¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?
En la vida, todos tenemos un destino que cumplir y un espacio que llenar. No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser.

It's a Mad World

Su Vida en mis Manos

Fin de Jornada

Poco a poco su zancada vigorosa fue deteriorándose hasta quedar reducida a una caricatura exánime. Su columna vertebral comenzó a quebrantarse debido al tremendo esfuerzo de la jornada. Vencido por el cansancio el peregrino bajo drásticamente el ritmo de su trote y se detuvo sobre un llano a tratar de respirar un poco. Después de tomar aire, apoyó las manos sobre sus rodillas y bajó la cabeza sudorosa hasta casi rozar el suelo. De nuevo un latigazo de dolor recorrió sus vértebras una a una.

Después de un tiempo indefinido, el peregrino levantó la frente y mirando resueltamente hacia adelante decidió hacer un esfuerzo final. No tenía nada que perder. En su interior una voz ancestral le decía continuara, que el final estaba cerca.

Respiro profundo y avanzó arrastrando los pies. Sus pasos moribundos lo condujeron al centro de una plaza. Ahí finalmente detuvo la marcha cayendo de rodillas sobre la arena y abandonando su cuerpo al vacío. Dentro del tórax su corazón se debatía en una guerra fraticida entre sístoles y diástoles. El motor retumbaba a tal extremo que el caminante escuchaba con preocupación el potente reclamo de sus latidos. Angustiado llevó sus manos al pecho en un intento inocente por apaciguar la fragua incandescente que quemaba sus entrañas. Fue inútil, el redoble de tambores no cesó. Por un instante el peregrino temió lo peor.

Pero en ese segundo crucial, encontrándose tirado sobre la arena, escuchó la voz salvadora de su maestro. La palabra viva del mecenas atravesaba las regiones insondables del cosmos y lo animaba, le recordaba la técnica adecuada de respiración tántrica. Felicidades hijo, lo peor ya pasó, le susurró finalmente al oído.

Haciendo un gran esfuerzo el peregrino logró controlar el ritmo de su respiración hasta sentir que el oxigeno volvía a la sangre y que su corazón y pulmones se iban apaciguando de a poco, como una vieja locomotora que va deteniendo su marcha a medida se acerca a la estación final.

Repuesto del trauma el peregrino levanto la cabeza y observó hacia todos lados en busca de los fantasmas que lo perseguían. Regocijado comprobó que los había superado a todos. Los perseguidores no existían mas dentro y fuera de él. Respiró profundamente, cerró los ojos y elevando las manos al cielo lanzó un grito de júbilo.

Todo había terminado, en adelante su vida tomaba otro sendero, nuevos horizontes prometedores se desbordaban frente a él.

Aun no había abierto los ojos cuando percibió que su cuerpo era suspendido en el aire. Levitaba. Pensó que era el resultado del cansancio extremo de la jornada. Con el temor aun helando sus párpados y temiendo que la pesadilla regresara, abrió los ojos lentamente. Dichoso descubrió como la muchedumbre lo alzaba en hombros y circundaban a la plaza colmada de espectadores gritando su nombre. No había ninguna duda: era el feliz ganador de la maratón.

Por Marvin Valladares Drago

Relax ...

Doble dulzor ...

jueves, 3 de mayo de 2007

Avestruz ...

Cuando robaron al Sol

Era un pintor que compartía aficiones con la literatura. Enamorado de los paisajes andinos, apuraba en su lienzo los detalles de un ocaso singular. El rojo intenso del firmamento contrastaba con su diminuta figura que enfundaba a un cuerpo escuálido metido en su saco y su raído mandil, sobremanchado de mil colores. Su crecida barba prolongaba a su gusto el exagerado mentón, dando argumento a sus ávidos ojos, que devoraban con enorme deleite ese instante del firmamento.

Como es de suponer, el “poeta-pintor” privilegiaba al rojo que se deslizaba, goloso, sobre la tela. Rojo por aquí y más allá. El rojo tragaba al pincel, bañando a la tela y mordiendo al taburete. Rojo; más rojo, antes que se esconda este paisaje devorado por la noche. –Por favor, rumiaba con desesperación sólo para sí–, más rojo, ¡es preciso más rojo! Su pincel se meneaba al ritmo de su éxtasis, imparable, indomable. Pero el rojo se acabó antes de tiempo; entonces el artista, endiosado por el paisaje y engatusado de pasión, con extraño arrebato, tomó presto su navaja y de un tajo voló su índice derecho y, con el muñón sangrante, siguió pintando su original visión.

Cuando el crepúsculo tragó al Sol, en un taburete cualquiera quedó grabado, para siempre, el exquisito misterio de un anochecer andino. Al pie, yacía sin vida el escuálido cuerpo de un pintor que compartió su locura con la literatura. Entonces, inesperadamente, el astro rey, conmovido por tamaña idolatría, volvió a salir para rendir homenaje a su pintor. Fue la única vez que el día amaneció dos veces; por el Este y por el Oeste. Desde aquella ocasión, el Sol ya no es el mismo; ha perdido su brillo.

Han pasado los años. En algún rincón olvidado, sobre una tela empolvada por el tiempo, todavía supervive el misterio de aquel ocaso andino, cuyo Sol se... resiste a desaparecer.


Cotillo (JACO)

Palabras sin sentido ...

Palabras selladas ...

Frenazo en el Aire ...

Sed ...

Número de Información de Telefónica

Teléfonos Móviles Bomba

La Vila 23.09.96

Esta mar es todo azules. Hoy el terral alborota las olas soplando a la contra. Las desmenuza y desmelena lanzándolas a lo alto; y a lo lejos, en lo más profundo, el azul marino ocupa la franja más cercana al horizonte. Cuando el crepúsculo agota la luz, las aguas del puerto aceran todos sus matices y se mecen lentas entre las barcas de pesca que, ancladas, chapotean historias de alguna galerna pasada. Sentadas al borde, las piernas colgando sobre el agua irisada de grasa, nosotras hablamos también de historias pasadas.

Por Musaraña

Simetría ...

Solo ...

Te ví entre la multitud ...

Tu Fuego


Te devuelvo tu Fuego ...

Paz Invernal ...

26 de Diciembre de 1994

Ese norte está más al norte y también es más frío. Allí todo se impregna de olor a invierno, a campo de escarcha y nieve. Allí lo áspero no es la arena sino el cierzo y el recuerdo. Allí lo obstinado es el tiempo enganchado a los árboloes viejos y esos gestos de angustias pegados al suelo. Pero existe otro norte y también otro invierno. En este de aquí las abejas zumban en un aire distinto y acarician las hojas amarillas que caen en el camino. Aquí las arrugas del agua al correr por el río se estiran, y los panes se asan en horno de leña y al amor de la lumbre construyen los hombres sus sueños. Y hay playas de humo y espejos con rocas del gótico más escogido. Sí, hablo de Burgos. Estoy paseando aquellos lugares que antaño paseamos y vuelven las sombras de entonces y llegando la tarde, la vida obstinada, me cierra la puerta a cualquier nuevo intento.

Por Musaraña (Mis Papeles 1994)

Esclavo ...


"La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo."


A.L. Germaine

A mi primogénito ...

¡¡¡ FELICIDADES !!!

Profunda pena ...

Es curioso, pero durante todo este tiempo sin ti…voy sintiendo, pasito a pasito, que te voy dejando atrás, que voy saliendo adelante, a veces con rapidez milimétrica…, incluso hasta imperceptible, pero al mirar atrás logro percatarme del avance en mí…
Lo que me sorprende, es que me he descubierto a mí mismo, o a una parte de mí, resistiéndose a abandonarte…, una parte de mí se muere de pena de que efectivamente yo logre dejarte atrás…, se aferra a ti con uñas y dientes como si te necesitara con ella…, como si te necesitará en ella…, por eso la lucha es conmigo mismo...Tengo pena y una gran nostalgia…Sí, siento que aún te amo..., pero ya estás más lejos.La angustia por ahora me ha dejado respirar y vivir mejor..., no sé si su retirada ya es definitiva o volverá a abrazarme en unos días más con su ahogante y oscuro manto…, sólo sé que HOY no la tengo encima… y debo tomar suficiente aire para sobrevivir cuando regrese…. Tengo miedo.
Ahora sólo persiste una "profunda pena", pena por lo perdido…, nostalgia por lo que fue.

(Recuerdos de los peores momentos de mi vida ...)

miércoles, 2 de mayo de 2007

Te acordarás de mí

Cuando azote tu alma el infortunio
y cruel el dolor se cebe en ti,
evoca horas de amor por ti vividas;
¡ te acordarás de mí !

Cuando en tus horas tristes desoladas,
desfallezcas sintiéndote infeliz,
piensa en aquel pasado venturoso;
¡ te acordarás de mi !

Cuando el invierno de la vida hiele
el lozano rosal de tu jardín,
abre el pomo en que guardas su perfume;
¡ te acordarás de mi !

Cuando tus bellos bucles irisados
el viejo Cronos los patine en gris,
¡ bucles que un día entretejí de flores ¡
¡ Te acordarás de mi !

Cuando tus labios, encendidas brasas,
ya flor de lirio lo que fue carmín,
bisbiseen un nombre temblorosos,
¡ te acordarás de mi !

Cuando tus ojos con fulgor de astros,
declinen, ya transpuesto su cenit,
en cielos sin azul anubarrados,
¡ te acordarás de mi !

Cuando los años ajen tu escultura,
amasijo de rosas y jazmín,
recita la oración de aquellos versos…;
¡ te acordarás de mi !

Cuando en el libro de tu rezos veas
la hoja seca del trébol que te di
una tarde de mayo perfumada,
¡ te acordarás de mi !

Por aquel gran amor que nos juramos
en nuestra breve juventud feliz,
sé muy bien que, dichosa o desgraciada,
¡ te acordarás de mi !

Romance Sonámbulo

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

-Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
-Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
-Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si.puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
-Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.

Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
-Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
-¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Federico García Lorca

A Javier ("El Niño") - Apasionado del Football (2)

Han pasado unos años ...
Y ya sabemos dónde fue a parar, El pequeño "Fan Sanguinario", es ahora un "Fan Sanguinario Adulto". Cuidadín, cuidadín, (jejejejejeeee....).

A Javier ("El Niño") - Apasionado del Football (1)

Fan Sanguinario, ¿dónde acabará?. Cuidadín no te pase a ti (jajajajajaaaaa....)

Reglas de Golf - Los 10 Mandamientos

Jugando como Dios Manda

Tiempos de Asado de Carnes y Pescados

Pescados Azules - Los 9 más Famosos

Ollas a Presión - Tiempos de Cocción

Tutorial para Invisiblarse

¡ Torero !

Coqueta hasta la muerte

No tenían tiempo.

Él la esperaba en la cama como habían acordado, para morir allí desnudos. Aunque esa cursilería era insostenible: Ahora la muerte no le parecía romántica y hasta en estas circunstancias, se dio cuenta de la tozudez de Tiara. Desde el baño de abajo llegaba el sonido agudo y penetrante del secador de pelo; parecía la turbina de un avión caza que subía por el hueco de la escalera. Pero no había aviones en el cielo, era sólo su mujer terminando de arreglarse para morir.

En todo el vecindario se escuchaban gritos, bocinazos, llantos, como si una guadaña invisible hiciera daño antes de tiempo. Ni en sus más oscuras especulaciones pudo imaginar lo que pasaría. Martín descompuesto de miedo, se volteó sobre el borde de la cama otra vez con náuseas. No vomitó. Apenas eructó el aire que le quedaba en el estómago con arcadas profundas y sin una gota de saliva en la boca. La náusea cedió. Gritos cercanos lo hicieron levantar y mirar por los huecos de la persiana. Al costado izquierdo, vio a sus vecinos en el fondo de la casa. La mujer lloraba sujetando a los niños, uno en cada brazo. El hombre les disparó a los tres en la cabeza, primero a los chicos, luego a la mujer. Martín apretó los dientes. El vecino se metió la pistola en la boca, pero la soltó de inmediato y corrió hacia la calle.

—Gordo hijo de puta —murmuró ladeando la vista.

En ese momento, escuchó la sirena de los bomberos. Martín vio su reloj pulsera. Las cuatro de la tarde en punto. Eso significaba que las explosiones habían comenzado, aunque no se las escuchase todavía, ya estaban en camino.
—¡Tiara! ¡Tiara ya empezó! ¡Ya está!, ¿vas a subir o no? —Su mujer seguía en al baño de abajo, no lo escuchaba seguramente.

Martín bajó las escaleras como pudo, ya ni las piernas querían responderle. Afuera se había desatado un desorden parecido al de los grandes festejos. Sin embargo ahora eran explosiones de muerte. Martín abrió la puerta del baño y lo primero que vio fue humo. Tiara Sostenía su pelo con el cepillo y el secador iba de un lado al otro de su cabeza sin interrupción.

—Tiara... —alcanzó a decir, mientras con una mano tomaba el cepillo con la cerda chamuscada y con la otra el secador que disparaba una ráfaga de aire caliente. Dejó caer ambas cosas al suelo. Ella giró su cabeza para mirar a Martín. Tenía el flequillo completamente quemado. La cara sin expresión y el rimel desparramado por sus últimas lágrimas.

—Vamos, salgamos de acá, ya es tarde —dijo él.

—¿Cómo me quedó el flequillo mi amor?

—Bien, Tiara, como siempre, cielo —ya estaban en medio del comedor.

—¿Subimos, Martín?

—No, amor es que ya... —Percibieron un temblor en el suelo. Tiara lo aferró por instinto y quiso darle un beso pero fue más un choque de bocas que rompieron labios contra dientes. Y lloraron. Y gustaron sus sangres. El la trajo tan fuerte como pudo contra su propio cuerpo. Esta vez el piso se movió con fuerza. Cayeron abrazados. Cerraron los ojos y enseguida alcanzaron a sentir un golpe, algo que no llegó a ser doloroso en la piel, pero que los inundó enteros. Y un inmenso empuje que lo hizo volar, y saber que se iban mientras chocaban con sus cuerpos, ensordecidos por la onda expansiva y ciegos por el fuego.

Martín despertó vociferando, dando manotazos al aire y sin darse cuenta todavía, alcanzó a escuchar al bendito secador de pelos otra vez y a Tiara en el baño de abajo que gritaba—: ¿Pasa algo mi amor?

Eduardo Fouces

Moliere










Nunca se entra, por la violencia, dentro de un corazón.

Viva el Buen Vino


Viva el buen vino, que es el gran camarada para el camino.


Pío Baroja

El paraiso

Si los amantes del vino y del amor van al infierno..., vacío debe estar el paraíso.

Omar Khayyam

Proverbio Chino




No rompas el silencio si no es para mejorarlo.

Proverbio chino

Hereje ...




Hereje no es el que arde en la hoguera. Hereje es el que la enciende.


William Shakespeare

Ateo ...












Gracias a Dios, Todavía soy ateo.


Luis Buñuel

Desconfianza ...

Tienes que desconfiar del caballo por detrás de él; del toro, cuando estés de frente; y de los clérigos, de todos lados.

Cervantes

martes, 1 de mayo de 2007

Discusión y Mujeres ...

Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.

Napoleón Bonaparte

Salvador Dalí


La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco.


Dalí

Las Lágrimas

Las lágrimas no sólo son indicio de una naturaleza sensible y compasiva; son también indicio de debilidad y astucia.

Fenelon

La Ley ...





La ley es una telaraña que detiene a las moscas y deja pasar a los pájaros.

Anacardis

Ser padre


Tener hijos no le convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no le vuelve pianista.


Michael Levine