martes, 18 de enero de 2011

Eloïse

Dirección: Jesús Garay.
País: España.

Año: 2009.
Duración: 92 min.
Género: Drama
Interpretación: Ariadna Cabrol (Eloïse), Diana Gómez (Asia), Laura Conejero (madre), Bernat Saumell (Nathaniel), Carolina Montoya (Erika), Miranda Makaroff (Norah), Nuria Hosta (Asun).
Guión: Cristina Moncunill.
Producción ejecutiva: José Antonio Pérez Giner.
Música: Carles Cases.
Fotografía: Carles Gusi.
Montaje: Anastasi Rinos.
Diseño de producción: Leo Casamitjana.
Vestuario: Marian Varela.


La película aborda con sensibilidad y belleza el despertar sexual de la joven Asia, que si es azuzada por su madre para que cumpla las reglas sociales y se empareje con el apuesto noviete con quien lleva saliendo unos meses, ella lo que en verdad desea es estar junto a una compañera de clase, una sensual pintora. Esa atracción sexual se plasma con gran sutileza, rehuyendo la sal gruesa, a través de gestos, palabras, caricias, miradas de deseo, dado que Asia actuará como modelo de la pintora, ejerciendo ésta casi un control mental absoluto de la misma (ocupando todos y cada unos de sus pensamientos). Un control sin esclavismo, no obstante, dado que la pintora curtida en amores, con una ruptura en cada puerto, no querrá precipitará el asunto, sabedora de que es tan importante el fin como las etapas previas. Es ella para Elöiseuna Diosa, que le abrirá las puertas a otra forma de amar, para la que quizás a pesar de su juventud y amplitud de miras todavía no esté preparada, sin saber cómo reaccionar ante el día después
.

Buena labor interpretativa la ofrecida por la pareja de enamoradas (interpretadas por las jóvenes actrices Ariadna Cabrol y Diana Gómez), como de la madre de Asia (la actriz Laura Conejero) en el rol de una cuarentona con cara de palo y muy mala hostia a quien parece que le jode que su hija sea feliz, insatisfecha como se le ve.

Priman los primeros planos, fijándose el objetivo en esos rostros inmaculados, en cuerpos níveos y turgentes, en labios carnosos, abiertos como fruta madura, esperando ser besados. Ahí aflora un erotismo contenido, gozoso, hermoso, que por definición sugiere más de lo que explicita.

La película se inicia con Asia ingresando gravemente en un hospital, tras haber sufrido un accidente. Allí acudirán su madre y su novio. Luego mediante continuos flash-back veremos cóomo se ha llegado a esa trágica situación.

La película está rodada en catalán y junto a producciones recientes como 25 kilates o Tres días con la familia, demuestran que Cataluña es un referente para cinéfilos hoy por hoy dentro del territorio nacional. No defraudará a todos aquellos que entienden el amor como un prodigio hermoso, arrebatado, huracanado, capaz de arrasar con todo, dejando los corazones deshojados y la sangre espesa.

por Popeye Doyle

Celda 211

Dirección: Daniel Monzón.
Países: España y Francia.
Año: 2009.
Duración: 110 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Luis Tosar (Malamadre), Alberto Ammann (Juan Oliver), Antonio Resines (Utrilla), Marta Etura (Elena), Carlos Bardem (Apache), Manuel Morón (Almansa), Luis Zahera (Releches), Vicente Romero (Tachuela), Fernando Soto (Armando), Manolo Solo (director de la cárcel).
Guión: Jorge Guerricaechevarría y Daniel Monzón; basado en la novela de Francisco Pérez Gandul.
Producción: Emma Lustres, Borja Pena, Juan Gordon y Álvaro Augustin.
Música: Roque Baños.
Fotografía: Carles Gusi.
Montaje: Mapa Pastor.
Diseño de producción: Antón Laguna.
Vestuario: Montse Sancho

Celda 211, es un thriller soberbio, portentoso y musculado, con un ritmo trepidante que no pierde fuelle durante casi dos horas y cimentado en la memorable interpretación de un Luis Tosar que a día de hoy para quien escribe es el mejor actor que tenemos en nuestro país. Cuenta con un guión que se las trae, y una puesta en escena que no rehuye la violencia explicita, como el inicio de la cinta con un preso abriéndose las venas con una cuchilla, un suicidio que se nos muestra en toda su crudeza.

Luego veremos como un nuevo funcionario de prisiones el día anterior a su incorporación decide pasarse por la cárcel a conocer a sus nuevos compañeros, dejando en casa a su mujer embarazada de seis meses, el mismo fatal día en el que los presos con Malamadre a la cabeza deciden amotinarse. El nuevo funcionario tras sufrir un impacto en la cabeza es trasladado a la Celda 211 y allí a la vista del motín es abandonado por sus compañeros. Ante esta situación si los presos conocen su identidad durará menos allá dentro que un fajo de billetes en la mano de un ludópata. Salvar el pellejo, prolongar así su existencia unas horas, pasa por similar ser un preso más, poniendo toda su inteligencia en pos de una interpretación abonada de mentiras que le permita salir adelante. Luego la historia se echa a rodar y ya no hay tregua. Además de esta lucha por la supervivencia están presentes otras historias, como la presencia de los presos etarras en la cárcel, que actuarán como moneda de cambio para una posible negociación y su estatus en la trena de inviolables, la mano dura con la que actúan los antidisturbios, los códigos de honor y deshonor (ya que en última instancia cada cual se busca la vida como puede) de los presos, y lo frágil que es el muro que separa la felicidad de la desgracia, cuando la vida te acorrala y la mala suerte te hace un traje (a rayas).

Otro acierto más es que no hay moralina alguna que valga, ni finales felices, ni los manidos tópicos carcelarios. Malamadre es para nosotros un perfecto desconocido, dado que nada sabemos de él, ni donde nació, ni lo que le llevó a la cárcel, ni que mundo le espera fuera, si es que sale algún día, sólo que es un tipo no especialmente despierto, pero sí violento, superviviente nato, que con sus cuatro reglas, piensa más en los demás que en sí mismo.

Bien por Daniel Monzón, director del film, bien por Tosar, Resines, Etura, Bardem, etc, por un guión que no deja cabos sueltos, por una historia que además de divertir plantea ciertos temas en los que el espectador curioso puede ahondar.

Como anécdota señalar que al menos hubo un espectador en nuestra sala a quien la película le debió parecer soporífera porque se pasó las dos horas roncando a todo volumen, desde las 5 y pico hasta pasadas las siete, todo desparramado en su butaca, hasta que cuando acabó el film entreabrió a los ojos, con ceño extrañado de que quienes bajábamos las escalera nos fuésemos de la sala riéndonos a carcajada limpia.

Celda 211 es una buena excusa para ir al cine y ver una peli española de calidad.
por Popeye Doyle

A Flor Máis Grande do Mundo (José Saramago)

lunes, 17 de enero de 2011

Ideas para conservar Wagyu

Cocina Ligera

Sorbete de Limón

Cocina Ligera

Fibras Solubles e Insolubles

Cocina Sana

domingo, 16 de enero de 2011

premios GOYA 2011

Los Premios Goya cumplen este año su 25º aniversario y el mundo
del cine lo celebrará con una gran gala el 13 de febrero en
el Teatro Real de Madrid. Allí se entregarán los 28 galardones y
el Goya de Honor, que esta vez lo recibirá el director Mario Camus.

Balada triste de trompeta, (15 candidaturas),
Pa Negre (14) y
También la Lluvia (13) acaparan el mayor número de nominaciones.
Preparativos para los Globos de Oro. A las 2.00 de la madrugada del domingo al lunes, horario español, arranca la ceremonia de entrega de los Globos de Oro http://www.goldenglobes.org/ En su canal de YouTube recogen los preparativos de la gala. (Natalia Marcos).

• Película
o Balada triste de trompeta Álex de la Iglesia
o Buried Rodrigo Cortés
o Pa Negre Agustí Villaronga
o También la lluvia Icíar Bollaín

• Director
o Rodrigo Cortés Buried
o Agustí Villaronga Pa Negre
o Icíar Bollaín También la lluvia
o Álex de la Iglesia Balada triste de trompeta

• Actor protagonista
o Antonio de la Torre Balada triste de trompeta
o Javier Bardem Biutiful
o Ryan Reynolds Buried
o Luis Tosar También la lluvia

• Actriz protagonista
o Elena Anaya Habitación en Roma
o Emma Suárez La mosquitera
o Belén Rueda Los ojos de Julia
o Nora Navas Pa Negre

• Actor de reparto
o Eduard Fernández Biutiful
o Álex Angulo El Gran Vázquez
o Sergi López Pa Negre
o Karra Elejalde También la lluvia

• Actriz de reparto
o Terele Pávez Balada triste de trompeta
o Ana Wagner Biutiful
o Pilar López de Ayala Lope
o Laia Marull Pa Negre

• Actor revelación
o Juan Carlos Aduviri También la lluvia
o Francesc Colomer Pa Negre
o Manuel Camacho Entre lobos
o Oriol Vila Todas las canciones hablan de mí

• Actriz revelación
o Aura Garrido Planes para mañana
o Carolina Bang Balada triste de trompeta
o Marina Comas Pa Negre
o Natasha Yarovenko Habitación en Roma

OTRAS CATEGORÍAS
• Dirección novel
o David Pinillos Bon Apetit
o Emilio Aragón Pájaros de papel
o Juana Macías Planes para mañana
o Jonás Trueba Todas las canciones hablan de mí

• Dirección de Producción
o Pa Negre Aleix Castellón
o También la lluvia Cristina Zumárraga
o Lope Edmon Roch Colom y Toni Novella
o Balada triste de trompeta Yousaf Bokhari

• Fotografía
o Pa Negre Antonio Riestra
o Buried Eduard Grau
o Balada triste de trompeta Kiko de la Rica
o Biutiful Rodrigo Prieto

• Guión Original
o Álex de la Iglesia Balada triste de trompeta
o Alejandro G. Iñarritu, A. Bó, N. Giacobone Biutiful
o Paul Laverty También la lluvia
o Chris Sparling Buried

• Guión Adaptado
o Jordi Cadena Elisa K
o Agustí Villaronga Pa Negre
o Ramón Salazar Tres metros sobre el cielo
o Julio Medem Habitación en Roma

• Dirección Artística
o Pa Negre Ana Alvargonzález
o Biutiful Brigitte Broch
o Lope César Macarrón
o Balada triste de trompeta Edou Hydallgo

• Montaje
o Balada triste de trompeta Alejandro Lázaro
o También la lluvia Ángel Hernández Zoido
o Buried Rodrigo Cortés
o Biutiful Stephen Mirrione

• Música Original
o Balada triste de trompeta Roque Baños
o Biutiful Gustavo Santaolalla
o Buried Víctor Reyes
o También la lluvia Alberto Iglesias

• Canción Original
o In the lap of the mountain Víctor Reyes y Rodrigo Cortés (Buried)
o Loving Strangers Russian Red (Habitación en Roma)
o Que el soneto nos tome por sorpresa Jorge Drexler (Lope)
o No se puede vivir con un franco Emilio Aragón (Pájaros de papel)

• Diseño de Vestuario
o Pa Negre Mercè Paloma
o Balada triste de trompeta Paco Delgado
o También la lluvia Sonia Grande
o Lope Tatiana Hernández

• Sonido
o Balada triste de trompeta Ch. Schmukler, D. Garrido y Ch. Schmukler
o Buried U. Garai, M. Orts y J. Muñoz
o Pa Negre D. Fontrodona, F. Novillo y R. Casals
o También la lluvia E. Cortés, N. Royo-Villanova y P. Gutiérrez

• Maquillaje y Peluquería
o Balada triste de trompeta J. Quetglas, P. Rodríguez y N. Sánchez
o Lope K. Soler, M. Trujillo y P. Rodríguez
o Pa Negre A. Casal y S. Merino
o También la lluvia K. Soler y P. Rodríguez

• Efectos Especiales
o Balada triste de trompeta R. Abades y F. Piquer
o Buried G. Paré y À. Villagrasa
o También la lluvia G. Harry Farias y J. Nogales
o Lope R. Romanillos y M. Siqueira

• Película de Animación
o La tropa de trapo en el país donde siempre brilla el sol Álex Colls
o Chico y Rita F. Trueba, J. Mariscal y A. Errando
o El tesoro del Rey Midas Maite Ruiz de Austri
o Las aventuras de Don Quijote Antonio Zurera

• Película Documental
o Bicicleta, cuchara, manzana Carles Bosch
o Ciudadano Negrín S. Monleón, C. Álvarez e I. Uribe
o How Much does Your Building Weigh, Mr. Foster? N. López y C. Carcas
o María y yo Félix Fernández de Castro

• Cortometraje de Ficción
o Adiós papá, adiós mamá Luis Soravilla
o El orden de las cosas Hermanos Esteban Alenda
o Una caja de botones María Reyes Arias
o Zumo de limón J. Muriel y M. Romero

• Corto Documental
o El cine libertario: cuando las películas hacen historia V. Vigil y J.M. Almela
o El pabellón alemán Juan Miralles
o Memorias de un cine de provincias Ramón Margareto
o Un dios que ya no ampara Gaizka Urresti

• Corto Animación
o Exlibris Clara Trénor
o La bruxa Pedro Solís
o La torre del tiempo (The Tower of Time) José Luis Quirós
o Vicenta SAM

• Película Hispanoamericana
o Contracorriente Javier Fuentes-León
o El hombre de al lado Gaston Duprat y Mariano Cohn
o El infierno Luis Estrada
o La vida de los peces Matías Bize

• Película Europea
o El escritor Roman Polanski
o El discurso del Rey Ton Hooper
o La cinta blanca Michael Haneke
o Un profeta Jacques Audiard

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200

Caballas con mejillones y champiñones

Cocina Ligera

Alubias con puré de berza

Cocina Ligera

Rollitos Orientales de Nori con Buey

Cocina Ligera

sábado, 15 de enero de 2011

Quién es quién en la transición tunecina

Imagen tomada del canal 7 del discurso dirigido a la nación tunecina en el que el primer ministro
Mohamed Ghannouchi (en el centro) informa el 14 de enero de que ocupará la presidencia interina
del país tras la huida de Ben Ali. A la izquierda, Abdallah Kallel, presidente de la
Cámara Alta del Parlamento y a la derecha Fouad Mbazza, Presidente de Parlamento.

Se abre un nuevo horizonte político en el país magrebí con los afines al régimen, una oposición esperanzada y un Ejército cercano al pueblo.

Túnez se encuentra oficialmente en situación de "vacío de poder", como ha decretado su Consejo Constitucional un día después de que su presidente Zine el Abidine Ben Ali huyera, obligado por las revueltas populares que han terminado con 23 años de dictadura. El país magrebí comienza una transición hacia la democracia marcada por la incertidumbre. En el nuevo escenario político están el Ejército; la oposición, encabezada por Mustafá Ben Yafar y Ahmed Nejib Chebbi; y las personas afines al régimen de Ben Ali que ahora se han hecho con el poder, como el presidente en funciones, Fued Mebaza, que hasta ahora había sido presidente del Parlamento, el primer ministro, Mohamed Ghanuchi, que asumió el poder durante menos de 24 horas tras la partida de Ben Ali, antes de pasárselo a Mebaza -como obliga su Constitución- y Abdalá Kallel, presidente de la Cámara Alta del Parlamento.
• El policía que llegó a caudillo
• La revuelta popular en Túnez fuerza la salida de Ben Ali
• "Esta es una revolución sin armas"
• Ben Ali se refugia en Arabia Saudí tras huir de Túnez
• El nuevo presidente de Túnez encarga un Gobierno de coalición ante el temor al caos
• Túnez acaba con 23 años de dictadura
• La comunidad internacional apela a una transición pacífica en Túnez
• Sarkozy pide elecciones en Túnez "en el plazo más breve posible"
• Día de miedo, saqueos y disturbios en Túnez
• Túnez y la libertad
Los hombres del régimen:
Mohamed Ghanuchi. El primer ministro ha estado tan vinculado al presidente huido, a sus acciones en las últimas semanas y a su régimen que los tunecinos le llaman "Monsieur. Oui Oui" (Señor. Sí Sí), porque siempre decía que sí a Ben Ali, según informa Foreign Policy. Está considerado sin embargo como un tecnócrata muy competente. Tras la salida precipitada del dirigente tunecino, Ghanuchi se proclamó presidente en funciones el 14 de enero, dejando la puerta abierta al regreso de Ben Ali. Un día después, el Consejo Constitucional tunecino emitió un comunicado en el que matizaba que es el presidente del Parlamento, Fued Mebaza, y no el primer ministro, el que debe ocupar el puesto de presidente interino en caso de que el electo abandonase el cargo, como ha ocurrido.
Ghanuchi (18 de agosto de 1941) estudió ciencias económicas y pasó un tiempo como parte de su formación en el ministerio de Economía francés. Forma parte del Gobierno tunecino desde que Ben Ali fue nombrado primer ministro por el presidente anterior, Habib Bourguiba. Cuando este fue remplazado por Ben Ali, Ghanuchi se hizo cargo del Ministerio de Economía. Desde 1999 ocupa el puesto de primer ministro, en el que ha sido fiel al presidente saliente hasta su final.
Fued Mebaza. Es el nuevo presidente interino de Túnez, investido un día después de que Ben Ali saliese del poder, en virtud del artículo 57 de su Constitución. Después de jurar su cargo en el Parlamento, del que ha sido presidente desde 1997, ha dado comienzo a la transición hacia la democracia y ha asegurado que ningún ciudadano tunecino será excluido del proceso político que se abre. Dentro de 60 días, para empezar, deberán celebrarse elecciones generales y ha anunciado que se formará un Gobierno de coalición.
Mebaza, de 77 años (nació el 16 de junio de 1933), es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas. Comenzó su carrera profesional como adjunto en el Gabinete del secretario de estado de Salud tunecino. Ha sido ministro de Juventud y Deportes, de Sanidad Pública, de Cultura e Información y embajador ante las Naciones Unidas y Marruecos.
Abdalá Kallel. Es el presidente de la Cámara Alta del Parlamento desde su creación en 2005. Según el periódico francés Le Monde, lleva años en el punto de mira de las organizaciones de derechos humanos, que le acusan de haber torturado a los opositores cuando fue ministro del Interior en los años noventa. Kallel compareció el 14 de enero escoltando a Ghanuchi, junto a Mebaza, ante la televisión tunecina cuando el primero anunció al país que se hacía cargo del poder temporalmente, y que Ben Ali había dejado el país.
Kallel (7 de diciembre de 1943), ha sido también ministro de Defensa, y tesorero y miembro del comité central del partido de Ben Ali, la Agrupación Democrática Constitucional.
El Ejército:
Desplegado en la capital del país para controlar los disturbios y saqueos, ha rechazado no obstante participar en la represión - que ha corrido a cargo de la Policía y de la Gendarmería- y su papel, del que se conoce poco hasta ahora, será clave ante el vacío de poder. Las Fuerzas Armadas tunecinas son pequeñas en comparación con las de sus vecinos del norte africano y no han participado en ninguna guerra. Es apreciado por el pueblo, porque no se inmiscuye en los asuntos políticos.
La oposición:
Mustafá Ben Yafar. Es el líder del partido opositor Foro Democrático por el Trabajo y las Libertades. Fue candidato a las elecciones presidenciales de 2009, en las que Zine el Abidine Ben Ali venció con el 89% de los votos. El mismo día en que ha sido investido el nuevo presidente en funciones de Túnez, Fued Mebaza, ha aceptado su propuesta de formar un gobierno de coalición.
En una entrevista con este diario dos días antes de la salida de Ben Ali, el líder de la oposición, radiólogo de 70 años, afirmó que incluso si el presidente era derrocado "el pueblo está fuera de juego y también los actores políticos". En la misma conversación Ben Yafar afirmaba que "la Unión General de Trabajadores de Túnez es la única institución que, en este marco de represión, ha tenido su espacio de libertad por el prestigio que tiene históricamente".
Ahmed Nejib Chebbi. Es diputado y ex candidato presidencial del Partido Demócrata Progresista, una de las pocas formaciones legales de Túnez durante el régimen de Ben Ali, que se ha condenado públicamente la represión policial durante las revueltas de las últimas semanas.
Chebbi, de 64 años, después de pasar 23 al frente de su formación cedió el poder a Maya Jeridi, la primera mujer líder de un partido político de Túnez. Político de izquierdas, ha reivindicado repetidamente la apertura y la democracia política tunecina, so riesgo de convertirse en un "país bloqueado".
Rachid Ghanuchi. Es un activista político y cofundador del Partido del Renacimiento. Después de estudiar filosofía en Damasco y en la Soborna de París, regresó a Túnez y se unió a varios movimientos islamistas, lo que le valió cinco años de prisión entre 1981 y 1984 y de 1987 a 1988. En 1993 el Reino Unido le dio asilo político, desde donde ha escrito varios libros y ha luchado por la justicia en su país en la distancia.
Un año antes de conseguir el asilo, en agosto de 1992 fue condenado -por rebeldía, como otros líderes de la oposición- a cadena perpetua por complot contra el presidente. Se le prohibió la entrada en países como Estados Unidos, Egipto y Líbano.
Se desconoce el peso del islamismo en Túnez, pues desde que los movimientos como el encabezado por Ghanuchi fuera desarticulado hace 20 años no hay cifras concretas. En las cárceles tunecinas, sin embargo, según denunció Human Rights Watch hace un año, hay unos 800 jóvenes condenados por ideas compartidas con los grupos radicales islámicos, pero que se sepa, no forman parte de grupos terroristas.

GLORIA RODRÍGUEZ-PINA - Madrid - 15/01/2011
EL PAÍS


Parkour motion reel

Kuroshio Sea - 2nd largest aquarium tank in the world

Kuroshio Sea - 2nd largest aquarium tank in the world from Jon Rawlinson on Vimeo.

DEADLINE post-it stop motion

viernes, 14 de enero de 2011

jueves, 13 de enero de 2011

Glóbulos Rojos artificales

Vía Muy Interesante

Sexo dental

Epicenter of the Atomic Bomb on Hiroshima, Japan

miércoles, 12 de enero de 2011

Espiral de monedas

En busca del Gen rompebocas

Vía Muy Interesante

Electrifícate con la Serie BMW

Vía Muy Interesante

martes, 11 de enero de 2011

Fallece María Elena Walsh, escritora argentina

La autora infantil ha muerto en Buenos Aires,
a los 80 años, tras una larga enfermedad.

En los patios de todas las escuelas argentinas se ha escuchado, y se escucha todavía, a miles de niños cantándole a la tortuga Manuelita: "Manuelita vivía en Pehuajó, pero un día se marchó. Nadie supo bien por qué, a Paris ella se fue, un poquito caminando y otro poquitito a pie". María Elena Walsh, la autora de esa canción infantil y de una extraordinaria producción literaria tanto para niños como para adultos, murió este lunes en Buenos Aires, a los 80 años de edad, tras padecer una larga y dolorosa enfermedad que la obligó a ir en silla de ruedas los últimos años de su vida. Walsh estaba considerada como uno de los verdaderos mitos de la literatura argentina y era venerada y admirada por toda una sociedad que supo conectar, a todas las edades, con sus obras teatrales y musicales. Walsh, vinculada tanto a la literatura y a la vida intelectual argentina como al espectáculo y la farándula, vivía desde hace años con la fotógrafa Sara Facio. Sus restos serán velados en la sede de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores.

"María Elena cambió la literatura infantil en toda América Latina, cambió la manera de ver la infancia y de mirar a los niños, con una actitud nada condescendiente, sino respetuosa e inteligente", explica María Fernanda Maquieira, que editó su obra completa, tanto infantil como para adultos, en Alfaguara. "Sus textos infantiles tenían una calidad literaria extraordinaria, y era capaz de combinar la literatura clásica y la popular como nadie". Su obra se alejó del tono moralizante de los cuentos de la época y abrió un mundo nuevo de imaginación y juego, más relacionado con la Alicia de Carroll que con la literatura tradicional argentina. Algunos de sus personajes, como la Tortuga Manuelita (que tiene un monumento en Pehuajó, un pueblo cercano a Buenos Aires), Doña Disparate o Dailan Kifki están ya incorporados a los libros de texto de media América Latina.

María Elena Walsh nació en Ramos Mejía, una localidad de la provincia de Buenos Aires en 1930, hija de una argentina y de un irlandés, empleado de los ferrocarriles y pianista aficionado. Estudió Bellas Artes y se dedicó muy tempranamente al teatro y a la canción, tanto como compositora como cantautora. Su primera obra escrita fue un libro de poemas, que publicó con 17 años y que fue elogiado por Juan Ramón Jiménez y por Jorge Luis Borges. A principios de los 50, formó dúo con la folclorista Leda Valladares, con quien se marchó a París. Regresaron en 1956 y Walsh se metió de lleno en el mundo de la farándula y de la televisión, donde fue siempre muy querida y admirada por sus fabulosos espectáculos. Juguemos en el mundo, creado en 1968, supuso un verdadero acontecimiento que influyó no solo en la canción argentina sino en todo el mundo cultural latinoamericano. Sus canciones figuraron en el repertorio de Mercedes Sosa y de otros muchos intérpretes de todo el continente.

"María Elena Walsh era una intelectual, librepensadora, comprometida con su tiempo, pero si hubiera que resaltar un solo rasgo de su carácter yo hablaría de su formidable sentido del humor, su ironía y su delicadeza", asegura Maquieria. La cantante Susana Rinaldi explicó su admiración por la escritora: "María Elena formó a muchas generaciones en una percepción determinada de la sociedad gracias a sus libros y canciones. Ella siempre guardaba una distancia de respeto con los nenes. Le impresionaba la naturaleza humana".

"Fue un ser libre que hizo lo que quiso en cada época de su vida y nunca lo que se esperaba de ella", aseguró a EL PAÍS el escritor Leopoldo Brizuela, con quien mantuvo una gran amistad. Brizuela resaltó su actitud valiente durante la dictadura militar (sus canciones fueron prohibidas y ella publicó un artículo que se hizo famoso en el que acusaba al gobierno de pretender convertir "uno de los más lúcidos centros culturales del mundo en un jardín de infantes") y su decidido compromiso con el feminismo en una época en la que no era nada frecuente expresarse con esa libertad.

"Walsh, que fue una ferviente y temprana admiradora de Jorge Luis Borges, es muy parecida a él, en el sentido de que representa muy bien a la clase media argentina de principios de siglo y que, como él, fue capaz de conectar corrientes culturales muy diversas", explico Brizuela.. "Hasta el final mantuvo una formidable voracidad lectora", explicó María Fernanda Maquieira. En una de sus últimas entrevistas, en el diario Clarín, mostró su enfado por la pobreza de lenguaje que apreciaba cada vez más en los niños y realizó una encendida defensa de la educación infantil. "Además en la literatura, muchos escritores deciden escribir más sencillamente, tal vez imitando la pobreza de los chicos, cosa que a mi no me gusta, aunque respeto a quien lo quiera hacer". "La vida es muy triste sin diccionarios", sentenció, con visible irritación. Ayer, prácticamente todos los canales difundieron, una y otra vez, sus canciones más famosas: "La leche tiene frío y la abrigaré. Le pondré un sobretodo mío, largo hasta los pies".

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ - Buenos Aires - 10/01/2011
El PAÍS

El jugador argentino del Barcelona, Lionel Messi, recibe el Balón de Oro del 2010 de las manos de su entrenador, Pep Guardiola

ETA - Menos del mínimo

La banda terrorista sigue exigiendo un precio político
por un impreciso cese de la violencia.
Menos de lo pedido por Batasuna y muchísimo menos de lo esperado por la mayoría de los ciudanos. El comunicado de ETA se aproxima más a lo de siempre, cese condicionado a una negociación política, que a lo que (con buena voluntad) podría deducirse de algunos pronunciamientos de dirigentes como Otegi. Contra lo que este había insinuado y la izquierda abertzale pedido, el alto el fuego no es incondicional y el comunicado no incluye indicios que permitan suponer que lo consideran un paso hacia el abandono definitivo de las armas.

Todo lo contrario: son los terroristas los que se consideran acreedores y exigen que se les conceda aquello por lo que han matado; mientras ello no suceda, ETA "no cejará en su esfuerzo y lucha por impulsar y llevar a término el proceso democrático hasta alcanzar una verdadera situación democrática". Lo que llaman proceso democrático consiste en un cambio del marco político para que se admitan sus principales reivindicaciones: autodeterminación y Navarra. El comunicado queda, por tanto, por debajo de lo que el consenso entre los partidos democráticos consideraba el mínimo para tomarlo en serio como aval para la vuelta a la legalidad de Batasuna.

Esto sitúa la pelota en el campo de la izquierda abertzale. Si opta por cerrar los ojos e interpretar el comunicado como prueba de su capacidad para convencer a ETA y de su apuesta por la política, alejaría la retirada definitiva y, con ello, su propia salida; alternativamente, ganaría credibilidad si, como el PNV, renunciara públicamente a participar en una negociación tutelada por ETA y admitiera que no sería democrático que la mayoría tuviera que asumir el programa de la minoría para que ETA no volviera a matar.

Ese sería el mínimo exigible. Por razones de principio, pero también prácticas: a estas alturas, una negociación como la pretendida por ETA es imposible. Ningún Gobierno se arriesgaría a iniciar ese camino tras la experiencia acumulada, una de cuyas conclusiones es que resulta más fácil que ETA desaparezca por decisión propia que como resultado de una negociación. La banda se disolverá cuando sus jefes lleguen a la conclusión de que les conviene más que seguir; y nadie está mejor situado para convencerles de ello que Batasuna.
La sentencia del Tribunal de Estrasburgo parte de la consideración de Batasuna como "instrumento de la estrategia terrorista". Eso no significa que todos sus miembros lo sean a la vez de ETA, pero sí que ha sido la actuación de ese partido lo que ha permitido a la banda dar un sentido político al terrorismo. De ahí que para recobrar la legalidad Batasuna esté obligada no solo a condenar eventuales atentados futuros sino a renunciar a cooperar en los intentos de la jefatura etarra de rentabilizar sus asesinatos mediante la negociación.

Pero no sería realista ignorar que en Batasuna ha habido una evolución (motivada por su propio interés) que ha abierto una brecha en su relación con ETA. La banda ha tardado 10 meses en responder al primer emplazamiento en favor de una tregua creíble, lo que indica que seguramente ha habido un pulso interno sobre su alcance. Finalmente ha sido corto, pero sería absurdo lamentar que ETA se haya visto obligada a oficializar un alto el fuego. En 1996 hubo más de 1.000 actos de violencia callejera; en 2010 ha habido 74. La decadencia de ETA es demasiado visible y el principal objetivo debería ser evitar que vuelvan a encontrarle un sentido político a las bombas. La brecha abierta es el resultado de una política antiterrorista que pasa por la eficacia policial y la resistencia del Gobierno a ceder a los requerimientos para que rebajara su nivel de exigencia con vistas a la legalización. Hay motivos por tanto para felicitarse, y también para mantener esa política.

Editorial EL PAÍS, 11/01/2011

El correo, Youtube, Facebook... y vuelta a empezar

Denver, USA

Cómo hacer una maleta

lunes, 10 de enero de 2011

Cerebro

Caza nocturna

Cattle near the Masai Mara National Park, Kenya

sábado, 8 de enero de 2011

viernes, 7 de enero de 2011

TAWAK

Desde hoy 07.01.2011, 20'30h, entra a formar parte
de mi familia Tawak, que en filipino quiere decir
"Encantador de Serpientes".
Es un cachorrito de Cocker cruzado con Pinscher
y nacido el 24.11.2010 en Madrid.
Larga vida para TAWAK

Electrónico, pero flexible como el papel

Muy Interesante

El Mapa más exacto

Cathédrale Saint-Etienne, Bourges, France (construction began in 1195)

jueves, 6 de enero de 2011

El coche joven de 2030

Vía Muy Interesante

Curioso efecto qué ves, árbol, pájaros, cara

La Adoración de los reyes Magos

Hace buen rato que el pequeño sordomudo anda con sus trapos y su plumero entre las maderas del órgano: A sus pies, la nave de la iglesia de San Juan Bautista yace en penumbra. La luz del alba -el alba del día de los Reyes- titubea en 1as ventanas y luego, lentamente, amorosamente, comienza a bruñir el oro de los altares.

Cristóbal lustra las vetas del gran facistol y alinea con trabajo 1os libros de coro casi tan voluminosos como él. Detrás está el tapiz, pero Cristóbal prefiere no mirarlo hoy.

De tantas cosas bellas y curiosas como exhibe el templo, ninguna le atrae y seduce como el tapiz de La Adoración de los Reyes; ni siquiera el Nazareno misterioso, ni el San Francisco de Asís de alas de plata, ni el Cristo que el Virrey Ceballos trajo de Colonia del Sacramento y que el Viernes Santo dobla la cabeza, cuando el sacristán tira de un cordel.

El enorme lienzo cubre la ventana que abre sobre la calle de Potosí, y se extiende detrás del órgano al que protege del sol y de la lluvia. Cuando sopla viento y el aire se cuela por los intersticios, muévense las altas figuras que rodean al Niño Dios.

Cristóbal las ha visto moverse en el claroscuro verdoso. Y hoy no osa mirarlas.

Pronto hará tres años que el tapiz ocupa ese lugar. Lo colgaron allí, entre el arrobado aspaviento de las capuchinas, cuando lo obsequió don Pedro Pablo Vidal, el canónigo, quien lo adquirió en pública almoneda por dieciséis onzas peluconas. Tiene el paño una historia romántica. Se sabe que uno de los corsarios argentinos que hostigaban a las embarcaciones españolas en aguas de Cádiz, lo tomó como presa bélica con el cargamento de una goleta adversaria. El señor Fernando VII enviaba el tapiz, tejido según un cartón de Rubens, a su gobernador de Filipinas, testimoniándole el real aprecio. Quiso el destino singular que en vez de adornar el palacio de Manila viniera a Buenos Aires, al templo de las monjas de Santa Clara.

El sordomudo, que es apenas un adolescente, se inclina en el barandal. Allá abajo, en el altar mayor, afánanse los monaguillos encendiendo las velas. Hay mucho viento en la calle. Es el viento quemante del verano, el de la abrasada llanura. Se revuelve en el ángulo de Potosí y Las Piedras y enloquece las manti1las de les devotas. Mañana no descansarán los aguateros, y las lavanderas descubrirán espejismos de incendio en el río cruel. Cristóbal no puede oír el rezongo de las ráfagas a lo largo de la nave, pero siente su tibieza en la cara y en las manos, como el aliento de un animal. No quiere darse vuelta porque el tapiz se estará moviendo y alrededor del Niño se agitarán los turbantes y las plumas de los séquitos orientales.

Ya empezó la primera misa El capellán abre los brazos. y relampaguea la casulla hecha con el traje de una Virreina. Asciende hacia las bóvedas la fragancia del incienso.

Cristóbal entrecierra los ojos. Ora sin despegar los labios. Pero a poco se yergue, porque él, que nada oye, acaba de oír un rumor a sus espaldas. Sí, un rumor, un rumor levísimo, algo que podría compararse con una ondulación ligera producida en el agua de un pozo profundo, inmóvil hace años. El sordomudo está de pie y tiembla. Aguza sus sentidos torpes, desesperadamente, para captar ese balbucir.

Y abajo el sacerdote se doblega sobre el Evangelio, en el esplendor de la seda y de los hilos dorados, y lee el relato de la Epifanía.

Son unas voces, unos cuchicheos,.desatados a sus espaldas. Cristóbal ni oye ni habla desde que la enfermedad le dejó así, aislado, cinco años ha. Le parece que una brisa trémula se le ha entrado por la boca y por el caracol del oído y va despertando viejas imágenes dormidas en su interior.

Se ha aferrado a los balaústres, el plumero en la diestra. A infinita distancia, el oficiante refiere la sorpresa de Herodes ante la llegada de los magos que guiaba 1a estrella divina.

- Et apertis thesaurus suis -canturrea el capellán- obtulerunt ei munera, aurum, thus et myrrham.

Una presión física más fuerte que su resistencia obliga al muchacho a girar sobre los talones y a enfrentarse con el gran tapiz.

Entonces en el paño se alza el Rey mago que besaba los pies del Salvador y se hace a un lado, arrastrando el oleaje del manto de armiño. Le suceden en la adoración los otros Príncipes, el del bello manto rojo que sostiene un paje caudatario, el Rey negro ataviado de azul. Oscilan las picas y las partesanas. Hiere la luz a los yelmos mitológicos entre el armonioso caracolear de los caballos marciales. Poco a poco el séquito se distribuye detrás de la Virgen María, allí donde la mula, el buey y el perro se acurrucan en medio de los arneses y las cestas de mimbre. Y Cristóbal está de hinojos escuchando esas voces delgadas que son como subterránea música.

Delante del Niño a quien los brazos maternos presentan, hay ahora un ancho espacio desnudo. Pero otras figuras avanzan por la izquierda, desde el horizonte donde se arremolina el polvo de 1as caravanas y cuando se aproximan se ve que son hombres del pueblo, sencillos, y que visten a usanza remota. Alguno trae una aguja en la mano; otro, un pequeño telar; éste lanas y sedas multicolores; aquél desenrosca un dibujo en el cual está el mismo paño de Bruselas diseñado prolijamente bajo una red de cuadriculadas divisiones. Caen de rodillas y brindan su trabajo de artesanos al Niño Jesús. Y luego se ubican entre la comitiva de los magos, mezcladas las ropas dispares, confundidas las armas con los instrumentos de las manufacturas flamencas.
Una vez más queda desierto el espacio frente a la Santa Familia.
En el altar, el sacerdote reza el segundo Evangelio.
Y cuando Cristóbal supone que ya nada puede acontecer, que está colmado su estupor, un personaje aparece delante del establo. Es un hombre muy hermoso, muy viril, de barba rubia. Lleva un magnífico traje negro, sobre el cual fulguran el blancor del cuello de encajes y el metal de la espada. Se quita el sombrero de alas majestuosas, hace una reverencia y de hinojos adora a Dios. Cabrillea el terciopelo, evocador de festines, de vasos de cristal, de orfebrerías, de terrazas de mármol rosado. Junto a la mirra y los cofres, Rubens deja un pincel.

Las voces apagadas, indecisas, crecen en coro. Cristóbal se esfuerza por comprenderlas, mientras todo ese mundo milagroso vibra y espejea en tomo del Niño.

Entonces la Madre se vuelve hacia el azorado mozuelo y hace un imperceptible ademán, como invitándolo a sumarse a quienes rinden culto al que nació en Belén.

Cristóbal escala con mil penurias el labrado facistol, pues el Niño está muy alto. Palpa, entre sus dedos, los dedos aristocráticos del gran señor que fue el último en llegar y que le ayuda a izarse para que pose los labios en 1os pies de Jesús. Como no tiene otra ofrenda, vacila y coloca su plumerillo al lado del pincel y de los tesoros.

Y cuando, de un salto peligroso, el sordomudo desciende a su apostadero de barandal, los murmullos cesan, como si el mundo hubiera muerto súbitamente. El tapiz del corsario ha recobrado su primitiva traza. Apenas ondulan sus pliegues acuáticos cuando el aire lo sacude con tenue estremecimiento.

Cristóbal recoge el plumero y los trapos. Se acaricia las yemas y la boca. Quisiera contar lo que ha visto y oído, pero no le obedece la lengua. Ha regresado a su amurallada soledad donde el asombro se levanta como una lámpara deslumbrante que transforma todo, para siempre.

Manuel Mujica Láinez (1910-1984)

miércoles, 5 de enero de 2011

El regalo de los Reyes Magos

Un dólar y ochenta y siete centavos. Eso era todo. Y setenta centavos estaban en peniques. Peniques ahorrados, uno por uno, discutiendo con el almacenero y el verdulero y el carnicero hasta que las mejillas de uno se ponían rojas de vergüenza ante la silenciosa acusación de avaricia que implicaba un regateo tan obstinado. Delia los contó tres veces. Un dólar y ochenta y siete centavos. Y al día siguiente era Navidad.

Evidentemente no había nada que hacer fuera de echarse al miserable lecho y llorar. Y Delia lo hizo. Lo que conduce a la reflexión moral de que la vida se compone de sollozos, lloriqueos y sonrisas, con predominio de los lloriqueos.

Mientras la dueña de casa se va calmando, pasando de la primera a la segunda etapa, echemos una mirada a su hogar, uno de esos departamentos de ocho dólares a la semana. No era exactamente un lugar para alojar mendigos, pero ciertamente la policía lo habría descrito como tal.

Abajo, en la entrada, había un buzón al cual no llegaba carta alguna, Y un timbre eléctrico al cual no se acercaría jamás un dedo mortal. También pertenecía al departamento una tarjeta con el nombre de "Mr. James Dillingham Young".

La palabra "Dillingham" había llegado hasta allí volando en la brisa de un anterior período de prosperidad de su dueño, cuando ganaba treinta dólares semanales. Pero ahora que sus entradas habían bajado a veinte dólares, las letras de "Dillingham" se veían borrosas, como si estuvieran pensando seriamente en reducirse a una modesta y humilde "D". Pero cuando Mr. James Dillingham Young llegaba a su casa y subía a su departamento, le decían "Jim" y era cariñosamente abrazado por la señora Delia Dillingham Young, a quien hemos presentado al lector como Delia. Todo lo cual está muy bien.

Delia dejó de llorar y se empolvó las mejillas con el cisne de plumas. Se quedó de pie junto a la ventana y miró hacia afuera, apenada, y vio un gato gris que caminaba sobre una verja gris en un patio gris. Al día siguiente era Navidad y ella tenía solamente un dólar y ochenta y siete centavos para comprar un regalo a Jim. Había estado ahorrando cada penique, mes a mes, y éste era el resultado. Con veinte dólares a la semana no se va muy lejos. Los gastos habían sido mayores de lo que había calculado. Siempre lo eran. Sólo un dólar con ochenta y siete centavos para comprar un regalo a Jim. Su Jim. Había pasado muchas horas felices imaginando algo bonito para él. Algo fino y especial y de calidad -algo que tuviera justamente ese mínimo de condiciones para que fuera digno de pertenecer a Jim. Entre las ventanas de la habitación había un espejo de cuerpo entero. Quizás alguna vez hayan visto ustedes un espejo de cuerpo entero en un departamento de ocho dólares. Una persona muy delgada y ágil podría, al mirarse en él, tener su imagen rápida y en franjas longitudinales. Como Delia era esbelta, lo hacía con absoluto dominio técnico. De repente se alejó de la ventana y se paró ante el espejo. Sus ojos brillaban intensamente, pero su rostro perdió su color antes de veinte segundos. Soltó con urgencia sus cabellera y la dejó caer cuan larga era.

Los Dillingham eran dueños de dos cosas que les provocaban un inmenso orgullo. Una era el reloj de oro que había sido del padre de Jim y antes de su abuelo. La otra era la cabellera de Delia. Si la Reina de Saba hubiera vivido en el departamento frente al suyo, algún día Delia habría dejado colgar su cabellera fuera de la ventana nada más que para demostrar su desprecio por las joyas y los regalos de Su Majestad. Si el rey Salomón hubiera sido el portero, con todos sus tesoros apilados en el sótano, Jim hubiera sacado su reloj cada vez que hubiera pasado delante de él nada más que para verlo mesándose su barba de envidia.

La hermosa cabellera de Delia cayó sobre sus hombros y brilló como una cascada de pardas aguas. Llegó hasta más abajo de sus rodillas y la envolvió como una vestidura. Y entonces ella la recogió de nuevo, nerviosa y rápidamente. Por un minuto se sintió desfallecer y permaneció de pie mientras un par de lágrimas caían a la raída alfombra roja.

Se puso su vieja y oscura chaqueta; se puso su viejo sombrero. Con un revuelo de faldas y con el brillo todavía en sus ojos, abrió nerviosamente la puerta, salió y bajó las escaleras para salir a la calle.

Donde se detuvo se leía un cartel: "Mme. Sofronie. Cabellos de todas clases". Delia subió rápidamente Y, jadeando, trató de controlarse. Madame, grande, demasiado blanca, fría, no parecía la "Sofronie" indicada en la puerta.

-¿Quiere comprar mi pelo? -preguntó Delia.

Compro pelo -dijo Madame-. Sáquese el sombrero y déjeme mirar el suyo.

La áurea cascada cayó libremente.

Veinte dólares -dijo Madame sopesando la masa con manos expertas.

Démelos inmediatamente -dijo Delia.

Oh, y las dos horas siguientes transcurrieron volando en alas rosadas. Perdón por la metáfora, tan vulgar. Y Delia empezó a mirar los negocios en busca del regalo para Jim.

Al fin lo encontró. Estaba hecho para Jim, para nadie más. En ningún negocio había otro regalo como ése. Y ella los había registrado todos. Era una cadena de reloj, de platino, de diseño sencillo y puro, que proclamaba su valor sólo por el material mismo y no por alguna ornamentación inútil y de mal gusto -tal como ocurre siempre con las cosas de verdadero valor. Era digna del reloj. Apenas la vio se dio cuenta de que era exactamente lo que buscaba para Jim. Era como Jim: valioso y sin aspavientos. La descripción podía aplicarse a ambos. Pagó por ella veinte dólares y regresó rápidamente a casa con ochenta y siete centavos. Con esa cadena en su reloj, Jim iba a vivir ansioso de mirar la hora en compañía de cualquiera. Porque, aunque el reloj era estupendo, Jim se veía obligado a mirar la hora a hurtadillas a causa de la gastada correa que usaba en vez de una cadena.

Cuando Delia llegó a casa, su excitación cedió el paso a una cierta prudencia y sensatez. Sacó sus tenacillas para el pelo, encendió el gas y empezó a reparar los estragos hechos por la generosidad sumada al amor. Lo cual es una tarea tremenda, amigos míos, una tarea mastodóntica.

A los veinte minutos su cabeza estaba cubierta por unos rizos pequeños y apretados que la hacían parecerse a un encantador estudiante cimarrero. Miró su imagen en el espejo con ojos críticos, largamente.

"Si Jim no me mata, se dijo, antes de que me mire por segunda vez, dirá que parezco una corista de Coney Island. Pero, ¿qué otra cosa podría haber hecho? ¡Oh! ¿Qué podría haber hecho con un dólar y ochenta y siete centavos?."

A las siete de la tarde el café estaba ya preparado y la sartén lista en la estufa para recibir la carne.

Jim no se retrasaba nunca. Delia apretó la cadena en su mano y se sentó en la punta de la mesa que quedaba cerca de la puerta por donde Jim entraba siempre. Entonces escuchó sus pasos en el primer rellano de la escalera y, por un momento, se puso pálida. Tenía la costumbre de decir pequeñas plegarias por las pequeñas cosas cotidianas y ahora murmuró: "Dios mío, que Jim piense que sigo siendo bonita".

La puerta se abrió, Jim entró y la cerró. Se le veía delgado y serio. Pobre muchacho, sólo tenía veintidós años y ¡ya con una familia que mantener! Necesitaba evidentemente un abrigo nuevo y no tenía guantes.

Jim franqueó el umbral y allí permaneció inmóvil como un perdiguero que ha descubierto una codorniz. Sus ojos se fijaron en Delia con una expresión que su mujer no pudo interpretar, pero que la aterró. No era de enojo ni de sorpresa ni de desaprobación ni de horror ni de ningún otro sentimiento para los que que ella hubiera estado preparada. Él la miraba simplemente, con fijeza, con una expresión extraña.

Delia se levantó nerviosamente y se acercó a él.

-Jim, querido -le gritó- no me mires así. Me corté el pelo y lo vendí porque no podía pasar la Navidad sin hacerte un regalo. Crecerá de nuevo ¿no te importa, verdad? No podía dejar de hacerlo. Mi pelo crece rápidamente. Dime "Feliz Navidad" y seamos felices. ¡No te imaginas qué regalo, qué regalo tan lindo te tengo!

-¿Te cortaste el pelo? -preguntó Jim, con gran trabajo, como si no pudiera darse cuenta de un hecho tan evidente aunque hiciera un enorme esfuerzo mental.

-Me lo corté y lo vendí -dijo Delia-. De todos modos te gusto lo mismo, ¿no es cierto? Sigo siendo la misma aún sin mi pelo, ¿no es así?

Jim pasó su mirada por la habitación con curiosidad.

-¿Dices que tu pelo ha desaparecido? -dijo con aire casi idiota.

-Se está viendo -dijo Delia-. Lo vendí, ya te lo dije, lo vendí, eso es todo. Es Noche Buena, muchacho. Lo hice por ti, perdóname. Quizás alguien podría haber contado mi pelo, uno por uno -continuó con una súbita y seria dulzura-, pero nadie podría haber contado mi amor por ti. ¿Pongo la carne al fuego? -preguntó.

Pasada la primera sorpresa, Jim pareció despertar rápidamente. Abrazó a Delia. Durante diez segundos miremos con discreción en otra dirección, hacia algún objeto sin importancia. Ocho dólares a la semana o un millón en un año, ¿cuál es la diferencia? Un matemático o algún hombre sabio podrían darnos una respuesta equivocada. Los Reyes Magos trajeron al Niño regalos de gran valor, pero aquél no estaba entre ellos. Este oscuro acertijo será explicado más adelante.

Jim sacó un paquete del bolsillo de su abrigo y lo puso sobre la mesa.

-No te equivoques conmigo, Delia -dijo-. Ningún corte de pelo, o su lavado o un peinado especial, harían que yo quisiera menos a mi mujercita. Pero si abres ese paquete verás por qué me has provocado tal desconcierto en un primer momento.

Los blancos y ágiles dedos de Delia retiraron el papel y la cinta. Y entonces se escuchó un jubiloso grito de éxtasis; y después, ¡ay!, un rápido y femenino cambio hacia un histérico raudal de lágrimas y de gemidos, lo que requirió el inmediato despliegue de todos los poderes de consuelo del señor del departamento.

Porque allí estaban las peinetas -el juego completo de peinetas, una al lado de otra- que Delia había estado admirando durante mucho tiempo en una vitrina de Broadway. Eran unas peinetas muy hermosas, de carey auténtico, con sus bordes adornados con joyas y justamente del color para lucir en la bella cabellera ahora desaparecida. Eran peinetas muy caras, ella lo sabía, y su corazón simplemente había suspirado por ellas y las había anhelado sin la menor esperanza de poseerlas algún día. Y ahora eran suyas, pero las trenzas destinadas a ser adornadas con esos codiciados adornos habían desaparecido.

Pero Delia las oprimió contra su pecho y, finalmente, fue capaz de mirarlas con ojos húmedos y con una débil sonrisa, y dijo:

-¡Mi pelo crecerá muy rápido, Jim!

Y enseguida dio un salto como un gatito chamuscado y gritó:

-¡Oh, oh!

Jim no había visto aún su hermoso regalo. Delia lo mostró con vehemencia en la abierta palma de su mano. El precioso y opaco metal pareció brillar con la luz del brillante y ardiente espíritu de Delia.

-¿Verdad que es maravillosa, Jim? Recorrí la ciudad entera para encontrarla. Ahora podrás mirar la hora cien veces al día si se te antoja. Dame tu reloj. Quiero ver cómo se ve con ella puesta.

En vez de obedecer, Jim se dejo caer en el sofá, cruzó sus manos debajo de su nuca y sonrió.

-Delia -le dijo- olvidémonos de nuestros regalos de Navidad. Son demasiado hermosos para usarlos en este momento. Vendí mi reloj para comprarte las peinetas. Y ahora pon la carne al fuego.

Los Reyes Magos, como ustedes seguramente saben, eran muy sabios -maravillosamente sabios- y llevaron regalos al Niño en el Pesebre. Ellos fueron los que inventaron los regalos de Navidad. Como eran sabios, no hay duda que también sus regalos lo eran, con la ventaja suplementaria, además, de poder ser cambiados en caso de estar repetidos. Y aquí les he contado, en forma muy torpe, la sencilla historia de dos jóvenes atolondrados que vivían en un departamento y que insensatamente sacrificaron el uno al otro los más ricos tesoros que tenían en su casa. Pero, para terminar, digamos a los sabios de hoy en día que, de todos los que hacen regalos, ellos fueron los más sabios. De todos los que dan y reciben regalos, los más sabios son los seres como Jim y Delia. Ellos son los verdaderos Reyes Magos.

O`Henry

Nine (Rob Marshall 2009)

Dirección: Rob Marshall.
País: USA.
Año: 2009.
Duración: 118 min.
Género: Drama, musical, romance.
Interpretación: Nicole Kidman (Claudia Jenssen), Kate Hudson (Stephanie), Daniel Day-Lewis (Guido Contini), Penélope Cruz (Carla), Marion Cotillard (Luisa Contini), Sophia Loren (la mamma), Judi Dench (Lilli), Fergie (Saraghina), Ricky Tognazzi (Dante), Giuseppe Cederna (Fausto), Elio Germano (Pierpaolo).
Guión: Michael Tolkin y Anthony Minghella; sobre el libreto de Arthur Kopit para el musical “Nine”; basado a su vez en la película “8 ½” (1963) de Federico Fellini.
Producción: Marc Platt, Harvey Weinstein, John DeLuca y Rob Marshall.
Música: Andrea Guerra.
Fotografía: Dion Beebe.
Montaje: Claire Simpson y Wyatt Smith

Cuanto mayores son las expectativas que tenemos con una película, luego mayor es el bacatazo. Me las prometía muy felices antes de ver Nine. Viendo a Penélope y a un buen número de bellezones en ropa interior haciendo acrobacias sobre un escenario y con el director de Chicago haciendo un nuevo musical, la cosa pintaba bien. Luego tras dos horas, de las cuales la mayor parte de ese tiempo me ha parecido insufrible, el balance de la película deja muy cosas pocas en su haber. La historia es casi imposible que puede enganchar a alguien. Va sobre un director, Guido, al que todos llaman maestro, porque ha hecho unas cuantas películas con las que el pueblo se ha emocionado. Ahora este en Roma dispuesto a rodar una nueva película, un musical, pero el problema es que no tiene nada que contar. Guido es un mujeriego y no tiene problema en ir de cama en cama, para la lógica desesperación de su mujer. Sus vivencias se plasman en números musicales, por los que desfilan Nicole Kidman, Penélope Cruz, Fergie, Marion Cottillard, etc.

Toda la película es un mero espejismo, mucho ruido y pocas nueces, mucho humo, como rescoldo tras los fuegos artificiales. Humo que no deja huella, por lo inconsistente de la historia, por sus personajes histriónicos como Guido o caricaturescos como el papel de Penélope Cruz (asombrado estoy de que la hayan nominado por este papel). Lo único agradable son algunos números musicales como el de Kate Hudson o el de Fergie, lo demás no hay manera de que adquiere la consistencia de una historia mínimamente atractiva.

por Popeye Doyle