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viernes, 1 de octubre de 2010

UNA TARDE

¡Tarde horrible!, ¡Del horizonte,
la alta esfera, negro velo
recubrió;
triste, oscuro estaba el monte,
triste el valle, triste el cielo,
triste yo!
En medio el cuadro sombrío,
de pavura todo acento
feneció;
mudo estaba el manso río,
muda el ave, mudo el viento,
mudo yo.
De la aldea a la cabaña
buscó un ser mi vista; en vano,
le buscó.
Sola estaba la montaña,
solo el bosque, solo el llano,
¡solo yo!
Y tras el negro horizonte,
solo el poder soberano,
que hoy logró
que ni una flor guarde el monte,
ni una el bosque, ni una el llano
¡ni una yo!;
¡Ah! Del tiempo! a la honda saña
seremos en este arcano,
que él formó,
polvo estéril la montaña,
polvo el bosque, polvo el llano,
¡polvo yo!

EVARISTO SILIÓ Y GUTIÉRREZ

martes, 25 de septiembre de 2007

HERMANA, HAZME LLORAR...

Fuensanta:
Dame todas las lágrimas del mar.
Mis ojos están secos y yo sufro
Unas inmensas ganas de llorar.

Yo no sé si estoy triste por el alma
De mis fieles difuntos
Porque nuestros mustios corazones
Nunca estarán juntos.

Hazme llorar, hermana,
Y la piedad cristiana
De tu manto inconsútil
Enjúgueme los llantos con que llore.
El tiempo amargo de mi vida inútil.

Fuensanta:
¿Tú conoces el mar?
Dicen que es menos grande y menos hondo
Que el pesar.
Yo no sé ni por qué quiero llorar:
Será tal vez por el pesar que escondo
Tal vez por mi infinita sed de amar.
Hermana:
Dame todas las lágrimas del mar...

Ramón López Velarde

miércoles, 5 de septiembre de 2007

DESILUSIÓN

No es el placer la gloria de la vida,
ni el dinero que tanto he despreciado
es el amor ensueño del lirida
lo único que el alma no ha olvidado.

Tampoco es un honor el vil pecado,
no hay que llorar por la ilusión perdida
aunque no vuelva la mujer querida;
pues triste es recordar lo ya pasado.

¿Por qué entonces sentimos tanta angustia
y el alma vive destrozada y mustia,
si sabe que en la vida todo muere...?

Pues somos locos amando sin cesar;
y nunca nada queremos olvidar:
¡Si no es eterno lo que más se quiere!

miércoles, 6 de junio de 2007

Vida subterránea

Un día llegará, hombre soberbio y vano,
En que has de ser hermano del topo y del gusano…
Yo desprecié del topo la subterránea vida,
Hasta el día en que ví a mi madre querida
Ir, en ataúd, al subterráneo mundo…
Mi corazón, entonces, amó al gusano inmundo
Y quiso, como el topo, bucear en la tierra
Para hallar el tesoro que allí la muerte encierra ...

domingo, 27 de mayo de 2007

Bella

Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro, bella.
Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.
Bella
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.
Bella,
no te caben los ojos
en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos,
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
o camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.
Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.
Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.
Bella.
No hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.
Bella,
mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas,
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío,
bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre, eres mía,
mi bella,
siempre.

martes, 15 de mayo de 2007

Tu sonrisa

Recuerdo más tu sonrisa
que tu cuerpo perfumado,
por eso llevo en el alma
sin poder desenclavarlo,
el barro de tu mirada
como dardo envenenado.

lunes, 14 de mayo de 2007

Angustia

A veces ya no sé ni qué hacer
por desembarazarme a tiempo de esta
maldita soledad llena de culpa,
que causa mi delirio y que me hunde
al fondo de la vida con el negro
presagio obstinado de la muerte.

A veces he creido que la muerte
sería preferible a la culpa
de seguir vivo, atado a esta
estúpida nostalgia que me hunde.
No puedo ni pensar en qué hacer
para alejar de mí el sino negro.

A veces el futuro es tan negro
que siento que el destino se me hunde
en vorágines insaciables con esta
añoranza caprichosa de muerte
repentina, oscura, para hacer
más corto el suplicio de la culpa.

A veces me parece que la culpa
es mía, sólo mía, y la muerte
sería un refugio ante el negro
camino que se cierra y que se hunde
ante mis ojos. Cómo voy a hacer
para zafarme a tiempo de ésta.

A veces siento que voy sólo en esta
terrible confusión, en este negro
batallar que me consume. La muerte,
presencia ominosa de la culpa,
me ronda y me acompaña para hacer
más lúgubre el silencio que me hunde.

A veces el desprecio que me hunde
anula mis esfuerzos ante el negro
propósito de ver aquí la muerte,
sentada a mi lado ante esta
herida complicada por la culpa.
... a veces ya no sé ni qué hacer.

¿Y cómo hacer para arrancarme esta
culpa que me arrastra y que me hunde
en el negro abismo de la muerte?

domingo, 13 de mayo de 2007

Sueño ...

Y en fin, soñé que mientras te besaba,
tu boca compartía mis alientos,
mis besos, mis caricias y los vientos
del sueño que el delirio arrasaba.
*
Soñé que en tu cuerpo encontraba
la ruta que perdiera en los cuentos
del loco batallar por los intentos
de ser y de sentir que te soñaba.
*
Qué triste ver la luz que se filtraba,
qué triste la humedad en el vacío,
qué triste el espacio que dejaba
*
la sombra de la noche y del frío.
Por eso en los momentos del hastío
yo sueño con soñar que te soñaba.
*

Luz y Luna

Luz que se filtra a lo lejos
entre la fresca enramada
que se yergue majestuosa
en el patio de mi casa.
Luna que cubre los cielos
con feroces marejadas
de reflejos inquietantes
sobre la oscura montaña.
Luz de pálidos fulgores
que me han robado la calma,
ríos de luna que corren
por las espigas doradas,
olas de viento y de luna,
cabelleras nacaradas
de los trigales que mecen
los vientos de la cañada.

“Ay Luna de mi fortuna
que te llevaste mi alma,
cuando bajarás del cielo,
al umbral de mi ventana.”
“Nunca, desdichado amigo,
nunca en esta vida amarga
que has de vivir muriendo
con un nudo en la garganta.”

“Ay Luz de mis ojos tristes
que te llevaste mi alma,
cuando volveré a verte
en la orilla de mi cama.”
“Nunca, desdichado amigo,
nunca en esta vida amarga
que has de vivir muriendo
con un nudo en la garganta.”

Vago el camino sin rumbo,
perdida toda esperanza,
busco en la tierra una grieta
donde fijar mi morada;
vago perdido en el monte
verde de puro esmeralda,
vago el camino sin rumbo,
sin luna, sin luz, sin alma.

Ausencia ...

Privado el cuerpo de su vestidura,
y roto el corazón por tu partida,
encuentro que no tengo ya en la vida
la burda protección de mi armadura.
*
Deshecho todo afán y atadura,
intento rescatar la voz perdida
que flota entre los vientos aturdida.
Maldita cicatriz de quemadura.
*
Herida está la flor de mi despecho
que siembra entre mis dedos incitantes
la duda de recuerdos excitantes,
*
sinuosas pinceladas del destino
que pintan lo fugaz de mi camino
en llagas palpitantes de mi pecho.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Te acordarás de mí

Cuando azote tu alma el infortunio
y cruel el dolor se cebe en ti,
evoca horas de amor por ti vividas;
¡ te acordarás de mí !

Cuando en tus horas tristes desoladas,
desfallezcas sintiéndote infeliz,
piensa en aquel pasado venturoso;
¡ te acordarás de mi !

Cuando el invierno de la vida hiele
el lozano rosal de tu jardín,
abre el pomo en que guardas su perfume;
¡ te acordarás de mi !

Cuando tus bellos bucles irisados
el viejo Cronos los patine en gris,
¡ bucles que un día entretejí de flores ¡
¡ Te acordarás de mi !

Cuando tus labios, encendidas brasas,
ya flor de lirio lo que fue carmín,
bisbiseen un nombre temblorosos,
¡ te acordarás de mi !

Cuando tus ojos con fulgor de astros,
declinen, ya transpuesto su cenit,
en cielos sin azul anubarrados,
¡ te acordarás de mi !

Cuando los años ajen tu escultura,
amasijo de rosas y jazmín,
recita la oración de aquellos versos…;
¡ te acordarás de mi !

Cuando en el libro de tu rezos veas
la hoja seca del trébol que te di
una tarde de mayo perfumada,
¡ te acordarás de mi !

Por aquel gran amor que nos juramos
en nuestra breve juventud feliz,
sé muy bien que, dichosa o desgraciada,
¡ te acordarás de mi !

lunes, 30 de abril de 2007

Dos Flores ...

Jugaba una flor con otra
a darse besos de carne:
ninguna tenía pulso,
o lo tenían, ¡ quién sabe ¡

Gozaba yo con mirarlas
y ví que gozaba el aire;
las flores no lo sabían,
o lo sabían, ¡ quién sabe ¡

Saciaba en un claro arroyo
su sed un pájaro errante;
ciegas miraban las flores,
o no miraban, ¡ quién sabe ¡

El aire y yo sonreimos
viendo aquel juego suave…
……………………………………..
¿ Quién sabe lo que sabían
de amor las flores ¡… ¿ Quién sabe ¡

jueves, 26 de abril de 2007

Sonrientes sus ojos ...

Sonrientes sus ojos me besaron,
mientras su boca apenas sonreía,
porque, sin duda, revelar temía
el sentir que sus ojos expresaron.

¿A qué disimular si al fin cantaron
las niñas de los ojos la alegría
de asomarse a la luz de un nuevo día
en que Cupido y Psiquis se encontraron?

Esto ocurrió a la vuelta de un sendero
del jardín de la vida, en el estío.
Ella vino hacia mí con pié ligero.

Mecíase en su pecho una camelia.
Se encendió una ilusión sobre mi hastío.
¡Era mi Beatriz, no era mi Ofelia!...

miércoles, 25 de abril de 2007

Soneto

Tarde de procesión, tarde serena
en que te conocí y me enamoraste;
alegre tarde aquella en que dejaste
de amor y posía el alma llena.

Eras hermosa, complaciente y buena.
Cuando yo te miré tú me miraste
y luego sonreiste y te ocultaste
con virginal rubor, pero sin pena.

En tu sonrisa juvenil y fresca,
que subrayó mirada picaresca,
adiviné yo un mundo de alegrías.

Y pienso, al recordarte tristemente,
que nunca más aureolará mi frente
aquel buen sol de mis primeros días.


Madrid, hace demasiado tiempo ya ...

miércoles, 18 de abril de 2007

Deseo

Te seguiré hasta el final
te buscaré en todas partes
bajo la luz y la sombra
en los dibujos del aire.

Te seguiré hasta el final
te pediré de rodillas
que te desnudes amor
te mostraré mis heridas.

Y con las luces del alba
antes que tu te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre.

Te seguiré hasta el final
entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces
que hagamos nuestra la noche.

Te seguiré hasta el final
con el tesón del acero
te buscaré por la lluvia
para mojarme en tu beso.

Y con las luces del alba
antes que tu te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre.

Y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las hadas
no habré sabido por que
me he vuelto loco por nada.

Te seguire hasta el final
por la escalera del viento
para pedirte por dios
que me hagas sitio en tus besos.