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martes, 15 de abril de 2014

lunes, 7 de abril de 2014

Premiados Goya 2014






lunes, 3 de marzo de 2014

Los Oscar 2014 - Resultados













jueves, 27 de febrero de 2014

OSCARS 2014 - Las Favoritas



lunes, 10 de febrero de 2014

Premios Goya 2014

 





EL PAÍS

lunes, 9 de diciembre de 2013

El pequeño Kirikú cumple 15 años

 


El pequeño Kirikú cumple 15 años 

De la barriga de la mujer embarazada sale una voz. “Madre, dame a luz”. A lo que ella, entre sorprendida y serena, responde: “Un niño que habla en el vientre de su madre, se da a luz solo”. De repente, de entre las piernas de la joven encinta emerge gateando la figura de un minúsculo niño que se corta él mismo el cordón umbilical y que proclama, con convicción: “¡Me llamo Kirikú!”. Así empieza la película de dibujos animados Kirikú y la bruja, dirigida por Michel Ocelot en 1998, un filme sin grandes alardes técnicos, de líneas simples y definidas, pero que ha sabido conquistar el corazón de millones de espectadores en todo el mundo y que se asoma, con ternura y curiosidad de niño, hacia esa África de la magia, las leyendas y los cuentos que se resiste a morir. Kirikú y la bruja (Kirikou et la sorcière, en francés) es una deuda pendiente que Michel Ocelot tenía con su infancia. La historia es una adaptación de un cuento africano, pero el color, el sonido, las plantas, el ambiente, los mensajes, todo lo demás, en fin, procede de la propia experiencia vital de su creador que, pese a haber nacido en Francia en 1943, pasó buena parte de su niñez en Conakry, capital de Guinea. “Cuando yo era pequeño, era negro”, asegura el propio Ocelot, quien ha dicho en múltiples ocasiones que todos los recuerdos que conserva de sus primeros años están llenos de “belleza”. En este sentido positivo, el realizador galo apuntaba en una entrevista concedida a la radio África nº 1 que “necesitaba arreglar mis cuentas con el África negra y lo he hecho con Kirikú”.

La historia es sencilla. Un niño dotado de la extraña capacidad de correr y hablar desde el mismo instante de su nacimiento se enfrenta a una poderosa bruja llamada Karabá que está haciendo la vida imposible a los habitantes de una aldea y que cuenta, para ello, con un ejército de fetiches sometidos a su voluntad. Para derrotar a la hechicera, Kirikú, convertido en héroe, tendrá que vivir varias aventuras y llegar hasta el gran termitero, donde reside su abuelo, un venerable anciano que le dará las claves para contrarrestar el poder de Karabá. Sin embargo (y este es uno de los aspectos más destacables del largometraje), Kirikú se plantea en todo momento que tiene que haber una explicación para la maldad de la bruja y no ceja en su empeño hasta averiguarlo y descubrir que era también una víctima, a su vez, de la crueldad de otros. “Yo también me hacía de niño la pregunta de por qué la gente mala era mala”, asegura Ocelot. Desde esta óptica, el final es sorprendente. Ocelot se aleja de forma notable de la historia original de la que se inspira, que pudo leer en una recopilación de cuentos de África occidental publicada en 1912 por Equilbecq, un administrador colonial francés. En dicho relato, el niño se llama Izé Gani y, aunque como Kirikú, habla desde el vientre de su madre y nace solo, al final acaba por matar a la bruja malvada. En la película, por el contrario, Kirikú, tras hacerse mayor de forma súbita gracias a un beso (una clara influencia de cuentos occidentales), acaba por casarse con la hechicera tras liberarla de la causa de su maldad. Para recrear la vida de una aldea africana y los escenarios que aparecen en la cinta, Ocelot acude, además de a sus propios recuerdos, a los cuadros de Henri Rousseau, conocido como el Aduanero Rousseau, pintor francés del siglo XIX considerado uno de los grandes del arte naïf, a las estatuillas beninesas para la recreación de los fetiches y al arte antiguo egipcio para los personajes, en un evidente guiño a las teorías de Cheick Anta Diop y otros autores que aseguran que esta civilización fue negra, tanto en su origen como en su desarrollo histórico.

Los detalles fueron cuidados al máximo. Las voces, tanto en francés como en inglés, recaen sobre actores de doblaje africanos (senegaleses y sudafricanos), mientras que la música fue compuesta por el gran Youssou N’Dour y se basa en instrumentos tradicionales, como la kora, la flauta tokoro, el balafón, la sanza y, para la última escena en la que los hombres secuestrados por la bruja regresan al poblado, los yembés. Sin embargo, antes incluso de ver la luz, Kirikú y la bruja se vio envuelta en una delicada controversia. En los dibujos animados de esta película se muestra el cuerpo humano sin tapujos, lo cual en su origen fue un problema que plantearon los distribuidores. Frente a ello, Ocelot defendió esta concepción artística y visual contra viento y marea. Las mujeres de la aldea, jóvenes y ancianas, así como la propia hechicera aparecen con el torso desnudo y los senos a la vista de todos. El director asegura que en una ocasión exhibieron la película, traducida al suahili, en un colegio de Kenia y que los alumnos no reconocieron a esa África de gente semidesnuda y tradiciones mágicas. “Lo más triste es que África siente vergüenza de sus tradiciones y su manera de vivir y está adoptando una cultura que no es originaria del continente”, reflexiona Ocelot, “nuestra sociedad occidental oculta el deterioro del cuerpo humano y eso no es sano”.

Durante largos años y tras estudiar Bellas Artes en Francia y Estados Unidos, Ocelot se interesó por la realización de cortos de animación. Sin embargo, Kirikú y la bruja fue su primer largometraje, una película que cambió totalmente su vida ycuyo éxito contribuyó a lanzar la industria de la animación francesa e incluso europea. Los problemas en la búsqueda de financiación fueron enormes y esta tarea se llevó a cabo durante unos cuatro años hasta que se logró reunir la cifra de 3,8 millones de euros. Pese a todo, como se ha dicho, el éxito en taquilla y la aceptación de la crítica internacional, así como los numerosos premios recibidos, la convirtieron en un producto rentable y en el mascarón de proa del cine de animación europeo frente a la entonces todopoderosa industria Disney.

Pese a que no lo tenía previsto, el inesperado éxito de la película ha llevado a Ocelot a dirigir dos secuelas que recogen nuevas aventuras del pequeño héroe. La primera de ellas se llama Kirikú y las bestias salvajes y ve la luz en 2005. Al igual que su antecesora, la cinta obtiene un notable éxito en las salas de cine y entre la crítica. En esta ocasión, el director une su ingenio y buen hacer a la calidad técnica de la realizadora de animación Bénédicte Galup y entre ambos consiguen hilvanar cuatro historias que acontecen a Kirikú en la época en que la malvada Karabá mantiene su pernicioso poder. El niño deberá enfrentarse, una vez más, a los fetiches de la hechicera, pero también a una hiena, a un búfalo y a una planta venenosa.

La tercera película se estrena a finales de 2012 y se llama Kirikú y los hombres y las mujeres. Al igual que la cinta precedente, se trata de historias, en este caso cinco, que acontecen al mismo tiempo que la primera película y que son contadas por el abuelo del pequeño. Sin embargo, en esta ocasión se centra más en las relaciones de los aldeanos entre ellos o con extranjeros que están de paso por la aldea. Un ejemplo más del respeto hacia la historia y las tradiciones africanasque ha mostrado siempre Ocelot: uno de los forasteros que aparece en esta última película es una griot que narra la historia de Sundiata Keita, el rey fundador del Imperio de Mali en el siglo XIII, protagonista de múltiples leyendas y cuentos de África occidental y que han llegado hasta nuestros días gracias a la tradición oral.

Por: José Naranjo

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Capitán Phillips, de Paul Greengrass

Capitán Phillips, de Paul Greengrass, es una película extraordinaria. No recuerdo tanta tensión, tanta maestría en el montaje –con el uso magistral de la geografía de un barco mercante al servicio de una cámara de cine–desde los tiempos de Argo o La Noche Más Oscura. Esta historia de un capitán americano –interpretado aquí por Tom Hanks en una actuación memorable– que juega al gato y al ratón con un grupo de piratas somalíes– estuvo basada en un hecho real acontecido en abril de 2009.
Cuatro piratas a bordo de una barca motora nada sofisticada lograron secuestrar el mercante Maerskt Alabama, enganchando una escalera y burlando todos los intentos del gigante para escapar. Los piratas se hicieron con el control parcial del barco, pero las cosas no suelen salir como se planean. 

Omitiremos los detalles del argumento, de los sucesos ocurridos en los  cinco días siguientes, cargados de una enorme tensión, en los que se involucraron la marina norteamericana y los grupos SEAL antiterroristas. Pero gracias a un comentario, hecho con cierto sarcasmo, por el actor somalí Barkhad Abdi, que interpreta al líder de los piratas (Abdulawi Abdukhadir Muse), sabemos que el grupo de piratas eran pescadores en origen, comandados por un jefe al que debían obedecer. 

Los piratas somalíes persiguen a su presa en una frágil embarcación. Cortesía de Columbia Pictures/Hopper Stone.
Y la razón de su piratería se debía a la sobrepesca por parte de las grandes potencias en aguas somalíes. Al quitarles la mayor parte de su sustento, se nos viene a decir, muchos pescadores locales se convirtieron en piratas.
Hay una parte de realidad y una de ficción en esta afirmación cinematográfica. Al comienzo de la película, los aldeanos de una localidad frente al mar ven la llegada de unos todo terreno con esbirros armados. Quieren hablar con Muse para exigirle otro secuestro, pese a que sus hombres habían secuestrado un barco la semana pasada. Venos aquí una mano invisible, la de un jefe local, un mafioso, que exige y amenaza para que los secuestros no cesen. Casi a punta de pistola.
En la realidad, dos días después de que acabara la tragedia del Maerskt Alabama, los piratas somalíes secuestraron otros cuatro barcos. A mediados de mayo de 2009 los piratas ya habían atacado unas 102 embarcaciones. Ese año lograron secuestrar un petrolero saudí repleto de petróleo y un carguero ucraniano repleto de tanques y armas. 

Estos números hablan por sí solos. La piratería es mucho más que un grupo de pescadores armados. Constituye un negocio muy lucrativo, y por tanto, muy organizado. No conviene simplificar el argumento. Existe una sobrepesca en la zona, de acuerdo con un informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Pero otro de la ONU concluía que, de 56 piratas, solamente 14 eran en origen pescadores. El sarcasmo de los piratas en la película es muy revelador.
Hay otro matiz que forma parte de este thriller. Los piratas obedecen reglas. Tienen un jefe al que rendir cuentas, una especie de mafioso que es el que se encarga de organizar la embarcación nodriza que acompaña a las barcas, y también de llevar a cabo la negociación por los rehenes con las compañías de seguros. 
Jessica Smith, una experta analista de la institución Brookings, indica que estos mafiosos suelen tener educación universitaria y recaban un 5 por ciento del rescate. También hay inversores –ilegales, por supuesto– que financian los intentos de abordaje. Cada intento, tenga éxito o no, cuesta unos 50.000 dólares, que se destinan a los gastos del mafioso local, las armas y la estrategia. 

Pero si el secuestro tiene éxito, estos inversores reclaman sus beneficios a partir de un mínimo de un 30 por ciento del rescate. La idea de que los pagos por los rescates repercuten en la pobreza de la población local mejorando la vida de los somalíes es más una ilusión que algo real, en un país con una de las renta per cápita más bajas del mundo, en torno a los seiscientos dólares anuales.
Los ataques de piratería con éxito en esta zona marítima, surcada cada año por 33.000 cargueros, han descendido de 40 en 2011 hasta 15 en 2012. Los barcos que transitan la zona suelen llevar ahora seguridad privada y armas. Responder con fuego al ataque aumenta el riesgo para los propios piratas. Y en el caso de ser capturados, les espera una larga estancia en la cárcel. El desmantelamiento de los líderes mafiosos que organizan los rescates y el suministro a los habitantes locales de otras formas rentables de ganarse la vida podrían reducir la piratería en la zona.
Claro que hay otros puntos de vista del que aporta el excelente film de Greengrass. No he tenido ocasión aún de ver el documental Stolen Seas, del director Thymaya Payne. Habla de Ishmael Ali, un ciudadano norteamericano de origen somalí que vivía como electricista en Nueva York y que volvió a Somalia. 
Gracias a su excelente inglés, Alí se vio arrastrado a negociar en nombre de unos piratas con una compañía de seguros británica, según indicó el propio Payne al diario The Guardian. Ali fue invitado a dar una conferencia en Estados Unidos y nada más poner el pie en Washington fue detenido, acusado de ser un pirata. El propio Payne tendrá que testificar en el juicio.

“Greengrass ha hecho una gran película, pero no trata de la piratería en Somalia. Esta piratería no es la historia de un capitán americano secuestrado por piratas, sino la de un grupo de pobres personas que son retenidos por otro grupo de pobres personas durante un año a la espera de lo que tengan que decidir las compañías de seguro”, manifestó el propioPayne al citado diario británico.
El cine, al contrario que el documental, es ficción, aunque en este caso el argumento se base en hechos reales. Y tengo que confesar que ambos géneros fílmicos me fascinan por igual. 
The Guardian recoge las impresiones de los tripulantes auténticos del Maerskt Alabama, que arrojan una historia bastante diferente al héroe que interpreta Hanks, describiendo al capitán Phillips como alguien arrogante, que tomó decisiones arriesgadas –como navegar cerca de la costa somalí, o no ajustarse al plan de cortar la electricidad y refugiarse en la sala de máquinas en caso de un ataque pirata. Estos tripulantes también han interpuesto demandas contra la compañía Maerskt por valor de cincuenta millones de dólares.
La piratería es un acto despreciable y no tiene justificación, pero no olvidemos que en el pasado fue utilizada como un arma política y una estrategia contra los enemigos por países ahora tan respetables como Francia, y sobre todo, el Reino Unido. Francis Drake, Walter Raleight y John Hawkins practicaron la piratería contra barcos españoles bajo la protección de la reina Elisabeth en el siglo XVI. 

Y el propio Drake usaba la misma estrategia que los piratas somalíes a la hora de abordar grandes barcos mediante embarcaciones pequeñas, nos recuerda Max Boot en un excelente estudio de la revista Foreign Affairs. Claro que, un siglo después, la piratería empezó a convertirse en un asunto menos tolerable, ya que suponía una seria amenaza al comercio marítimo, que convertiría a Inglaterra en una superpotencia. La caza y ajusticiamiento de los piratas que se intensificaría tuvo unas profundas raíces comerciales.

Por: Luis M. Ariza | 03 de noviembre de 2013

lunes, 28 de octubre de 2013

Entre la Fobia y el Arte

Vía Muy Interesante

lunes, 8 de julio de 2013

lunes, 27 de mayo de 2013

El palmarés completo de la 66ª edición del festival de Cannes.

La reacción de Bérénice Bejo al ganar el premio a mejor actriz. / VALERY HACHE (AFP)

El palmarés completo de la 66ª edición del festival de Cannes.
Palma de Oro: La vida de Adèle, de Abdellatif Kechice. 
Gran premio del Jurado: Inside Llewyn Davis, de Ethan y Joel Coen. 
Mejor dirección: Amat Escalante, por Heli.
Premio del jurado: Like father, like son, de Hirokazu Kore-eda.
Mejor guion: Jia Zhangke por A touch of sin.
Mejor actriz: Bérénice Bejo, por El pasado.
Mejor actor: Bruce Dern, por Nebraska. 
Mejor cortometraje: Safe,  de Byoung-gon Moon
Cámara de Oro a la mejor ópera prima: Ilo Ilo, de Anthony Chen.
Mención especial (ex-aequo): Whale valley, de Gudmundur Arnar Gudmundsson y 37º4 S de Adriano Valerio. 

EL PAÍS Madrid 26 MAY 2013

sábado, 18 de mayo de 2013

lunes, 25 de febrero de 2013

Premios Óscar 2013 - Listado de los ganadores


"La vida de Pi", de Ang Lee, se alzó hoy con cuatro estatuillas en la 85 edición de los premios de la Academia de Hollywood, el mayor número de Óscar conseguido por un filme en la ceremonia de este año, si bien se le escapó el galardón de mejor película que fue para "Argo".
La lista completa de premiados es la siguiente:
Mejor película
"Argo"

Mejor actor principal
Daniel Day-Lewis - "Lincoln"

Mejor actriz principal
Jennifer Lawrence - "El lado bueno de las cosas"

Mejor actor secundario
Christoph Waltz - "Django desencadenado"

Mejor actriz secundaria
Anne Hathaway - "Los Miserables"

Mejor director
Ang Lee - "La vida de Pi"

Mejor película en lengua extranjera
"Amor" - Austria

Mejor guión original
"Django desencadenado" - Quentin Tarantino

Mejor guión adaptado
"Argo" - Chris Terrio

Mejor película de animación
"Brave" - Mark Andrews y Brenda Chapman

Mejor fotografía
"La vida de Pi" - Claudio Miranda

Mejor montaje
"Argo" - William Goldenberg

Mejor dirección artística
"Lincoln" - Rick Carter y Jim Erickson

Mejor vestuario
"Anna Karenina" - Jacqueline Durran

Mejor peluquería y maquillaje
"Los Miserables" - Lisa Westcott y Julie Dartnell

Mejor banda sonora original
"La vida de Pi" - Mychael Danna

Mejor canción original
"Skyfall" (Adele) - "Skyfall"

Mejor mezcla de sonido
"Los Miserables" - Andy Nelson, Mark Paterson y Simon Hayes

Mejor edición de sonido
"Skyfall" - Per Hallberg y Karen Baker Landers
"La noche más oscura" - Paul N.J. Ottosson

Mejores efectos visuales
"La vida de Pi" - Bill Westenhofer, Guillaume Rocheron, Erik-Jan De Boer y Donald R. Elliott

Mejor documental
"Searching for Sugar Man"

Mejor corto documental
"Inocente"

Mejor cortometraje
"Curfew"

Mejor cortometraje de animación
"Paperman"

·         Los protagonistas de los Oscar
    Paco Delgado se queda sin Óscar al mejor vestuario

sábado, 23 de febrero de 2013

Los candidatos a los Premios Oscar 2.013


Mejor película
. Amor
. La vida de Pi
. Argo
. Lincoln
. Bestias del sur salvaje
. El lado bueno de las cosas
. Django desencadenado
. La noche más oscura
- Los miserables
Dirección
. Michael Haneke, por Amor
. Benh Zeitlin, por Bestias del sur salvaje
. Ang Lee, por La vida de Pi
.  Steven Spielberg, por Lincoln
.  David O. Russell, por El lado bueno de las cosas
Actor
.  Bradley Cooper, por El lado bueno de las cosas
.  Joaquin Phoenix, por The master
.  Daniel Day-Lewis, por Lincoln
.  Denzel Washington, por El vuelo
.  Hugh Jackman, por Los miserables
Actor de reparto
.  Alan Arkin, por Argo
.  Robert De Niro, por El lado bueno de las cosas
.  Philip Seymour Hoffman, por The Master
.  Tommy Lee Jones, por Lincoln
.  Christoph Waltz, por Django desencadenado
Actriz
.  Jessica Chastain, por La noche más oscura
.  Quvenzhané Wallis, por Bestias del sur salvaje
.  Jennifer Lawrence, por El lado bueno de las cosas
.  Naomi Watts, por Lo imposible
.  Emmanuelle Riva, por Amor
Actriz de reparto
.  Amy Adams, por The Master
.  Sally Field, por Lincoln
.  Anne Hathaway, por Los miserables
.  Helen Hunt, por Las sesiones
.  Jacki Weaver, por El lado bueno de las cosas
Película de animación
.  Brave
.  Frankenweenie
.  El alucinante mundo de Norman
.  ¡Piratas!
.  Rompe Ralph
Guion original
.  Amor
.  Django desencadenado
.  El vuelo
.  Moonrise Kingdom
.  La noche más oscura
Guion adaptado
.  Argo
.  Bestias del sur salvaje
.  La vida del Pi
. Lincoln
.  El lado bueno de las cosas
Dirección de arte
.  Anna Karenina, Sarah Greenwood (Production Design); Katie Spencer (Set Decoration)
.  El Hobbit: Un viaje inesperado, Dan Hennah (Production Design); Ra Vincent and Simon Bright (Set Decoration)
.  Los miserables, Eve Stewart (Production Design); Anna Lynch-Robinson (Set Decoration)
.  La vida de Pi, David Gropman (Production Design); Anna Pinnock (Set Decoration)
.  Lincoln, Rick Carter (Production Design); Jim Erickson (Set Decoration)
Fotografía
.  Anna Karenina, Seamus McGarvey
.  Django desencadenado, Robert Richardson
.  La vida de Pi, Claudio Miranda
.  Lincoln, Janusz Kaminski
.  Skyfall, Roger Deakins
Diseño de vestuario
.  Anna Karenina, Jacqueline Durran
.  Los miserables, Paco Delgado
.  Lincoln, Joanna Johnston
.  Mirror Mirror, Eiko Ishioka
.  Blancanieves y la leyenda del cazador, Colleen Atwood
Documental
.  5 Broken Cameras, Emad Burnat y Guy Davidi
.  The gatekeepers
.  How to survive a plague
.  The invisible war
.  Searching for sugar man
Corto documental
.  Inocente, Sean Fine and Andrea Nix Fine
.  Kings point, Sari Gilman and Jedd Wider
.  Mondays at racine, Cynthia Wade y Robin Honan
.  Open heart, Kief Davidson y Cori Shepherd Stern
.  Redemption, Jon Alpert y Matthew O'Neill
Montaje
.  Argo, de William Goldenberg
.  La vida de pi, de Tim Squyres
.  Lincoln, de Michael Kahn
.  El lado bueno de las cosas, de Jay Cassidy y Crispin Struthers
.  La noche más oscura, Dylan Tichenor y William Goldenberg
Película de habla no inglesa
.  Amor, Austria
.  Kon-Tiki, Noruega
.  No, Chile
.  A royal affair, Dinamarca
.  War witch, Canadá
Maquillaje
.  Hitchcock, Howard Berger, Peter Montagna y Martin Samuel
.  El Hobbit: Un viaje inesperado, Peter Swords King, Rick Findlater y Tami Lane
.  Los miserables, Lisa Westcott y Julie Dartnell
Banda sonora
.  Anna Karenina, Dario Marianelli
.  Argo, Alexandre Desplat
.  La vida de pi, Mychael Danna
.  Lincoln, John Williams
.  Skyfall, Thomas Newman
Canción original
.  Before my time, de Chasing ice
.  Everybody needs a best friend, de Ted
.  Pi's lullaby, de La vida de Pi
.  Skyfall, de Skyfall
.  Suddenly, de Los miserables
Corto de animación
.  Adam and dog, Minkyu Lee
.  Fresh guacamole, PES
.  Head over heels, Timothy Reckart y Fodhla Cronin O'Reilly
.  Maggie Simpson in The longest daycare, David Silverman
.  Paperman, John Kahrs
Cortometraje
.  Asad, Bryan Buckley y Mino Jarjoura
.  Buzkashi Boys, Sam French y Ariel Nasr
.  Curfew, Shawn Christensen
.  Death of a shadow (Dood van een schaduw), Tom Van Avermaet y Ellen De Waele
.  Henry, Yan England
Montaje de sonido
.  Argo, Erik Aadahl y Ethan Van der Ryn
.  Django desencadenado, Wylie Stateman
.  La vida de pi, Eugene Gearty y Philip Stockton
.  Skyfall, Per Hallberg y Karen Baker Landers
.  La noche más oscura, Paul N.J. Ottosson
Efectos de sonido
.  Argo, John Reitz, Gregg Rudloff y Jose Antonio Garcia
.  Los miserables, Andy Nelson, Mark Paterson y Simon Hayes
.  La vida de Pi, Ron Bartlett, D.M. Hemphill y Drew Kunin
.  Lincoln, Andy Nelson, Gary Rydstrom y Ronald Judkins
.  Skyfall, Scott Millan, Greg P. Russell y Stuart Wilson
Efectos visuales
.  El hobbit: un viaje inesperado, Joe Letteri, Eric Saindon, David Clayton y R. Christopher White
.  La vida de Pi, Bill Westenhofer, Guillaume Rocheron, Erik-Jan De Boer y Donald R. Elliott
.  Los vengadores, Janek Sirrs, Jeff White, Guy Williams y Dan Sudick
.  Prometheus, Richard Stammers, Trevor Wood, Charley Henley y Martin Hill
.  Blancanieves y la leyenda del cazador, Cedric Nicolas-Troyan, Philip Brennan, Neil Corbould y Michael Dawson

El País Madrid