lunes, 7 de mayo de 2012

Sentido de una victoria


Sentido de una victoria
El triunfo de Hollande en Francia es un impulso a una política de crecimiento en Europa

El socialista François Hollande ha ganado con claridad la segunda vuelta de las presidenciales francesas. También se puede considerar que la crisis y las políticas de austeridad a las que han obligado los mercados, Berlín y Bruselas, se han cobrado una nueva víctima en Nicolas Sarkozy, el político que tras la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008 anunció una “refundación del capitalismo” que quedó en nada.

La victoria de Hollande constituye una bocanada de aire fresco para la izquierda en Europa y en Francia, y de ilusión de que las cosas pueden empezar a cambiar en la UE. Ningún socialista había ocupado el palacio del Elíseo desde que saliera de él en 1995, tras 14 años de reinado, François Mitterrand. Es decir, una generación. Aquella experiencia, sin duda, le servirá a Hollande, pues bajo la presión de los mercados de entonces, Mitterrand, tras su triunfo en 1981, tardó solo 18 meses en virar hacia una política económica ortodoxa. Y Hollande tiene muchos más corsés. No solo el de unos mercados financieros desmesuradamente grandes, sino el del euro. Por eso, quien se presentó como un hombre tranquilo ha sido precavido. Sabe las enormes dificultades que tiene por delante.

No ha rehusado la política de austeridad, grabada en hierro en el Pacto Fiscal impulsado por Alemania, sino que lo que exige es añadirle una política de crecimiento a escala europea. No es el primero, pero la perspectiva de su victoria ya puso en marcha una dinámica en este sentido en Bruselas, en Berlín y en muchas otras capitales, salvo, aparentemente, Madrid, pese a que le conviene a España.

Lo que las elecciones de ayer en Francia y en Grecia reflejan es que los ciudadanos de cada vez más países opinan, como Hollande, que la política de severa austeridad que se ha impuesto “no puede ser una fatalidad”, ni basta. Y se ha impuesto en parte por razones ideológicas. Hollande, al frente de la segunda economía de la UE, aunque en minoría política, puede impulsar el debate de las ideas y de la política contra el neoliberalismo dominante.

Esta rectificación hacia un plan de crecimiento ha de pasar por Bruselas, además de por cada país. Aunque cada Estado ha de hacer sus reformas estructurales en profundidad, incluida una Francia anquilosada en la que Hollande no debe vacilar a la hora de insuflarle un nuevo dinamismo, hoy las soluciones puramente nacionales no sirven en esta Europa y en un mundo globalizado. La Comisión Europea parece haberlo entendido.

El nuevo presidente francés ha de comprender, además, que casi todos los otros Estados miembros de la UE se sienten dejados de lado por el todopoderoso eje Berlín-París. Es necesario que regrese la Europa de todos y la de las instituciones de la UE. Así, los europeístas estarían de suerte, pese a que no quepa ignorar que una parte importante de Francia ha apoyado en la primera vuelta las ideas antieuropeas del Frente Nacional de Marine Le Pen, que Sarkozy hizo en alguna medida suyas.

La dinámica de las elecciones a dos vueltas tiende a proyectar una Francia dividida. Lo está. Hollande se tendrá que esforzar por volver a unirla: el discurso de aceptación inmediata de la derrota por parte de Sarkozy y su buen perder sobre todo pueden ayudar a ello. Pero la campaña electoral no se ha acabado. Falta la tercera vuelta, las legislativas en junio, pues sin una mayoría en el Parlamento, difícilmente podrá el nuevo presidente gobernar como quiere. Y tras la derrota de Sarkozy, y su renuncia a encabezar la UMP en esas elecciones, la derecha francesa puede entrar en crisis. Es de lo que espera aprovecharse la ultraderecha de Le Pen. Si lo consiguiera, sería peligroso para Francia y para el proyecto europeo

ELECCIONES EN GRECIA - Los griegos votan contra Europa y la austeridad

Ascenso de la izquierda radical y de la extrema derecha
Con el 95% del escrutinio, ND y PASOK no conseguirían los escaños para formar Ejecutivo

Miembros del partido neonazi Aurora Dorada. / Nikolas Giakoumidis (AP)

Desencantados de la casta de políticos tradicionales, furiosos con los sacrificios generados por la crisis y hartos de que Bruselas o Berlín dicten su política económica, los griegos acudieron el domingo a las urnas para votar con el corazón y con las vísceras. Y lo hicieron dinamitando el bipartidismo vigente desde la restauración de la democracia, en 1974: la conservadora Nueva Democracia y el socialista Pasok, los dos grandes partidos, los únicos que defienden la política de austeridad y los rescates, solo lograron el 32,4% de los votos (frente al 78% de 2009). Con el 95% escrutado ND obtuvo el equivalente a 109 diputados, mientras que el PASOK se adjudicó 41 legisladores. En total, ambos quedarían con 150 escaños, una cifra insuficiente para formar un Gobierno de coalición (151).
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El auge de la Coalición de Izquierda Radical (Syriza), que con el 15,81% (48 diputados) se convierte en el segundo partido más votado, y la entrada en el Parlamento de los neonazis de Aurora Dorada, con el 6,8% de los sufragios (en torno a 20 escaños), complican el escenario político más fragmentado de la historia y auguran, en el mejor de los casos, una traumática formación de Gobierno; el peor sería la repetición de los comicios, como mínimo dentro de cinco semanas. Tras este cataclismo electoral, a partir de hoy ya nada será lo que fue, políticamente hablando, en Grecia.
La coalición izquierdista, que logró el 4,6% de los votos en 2009, propone la renegociación del memorándum suscrito entre el Gobierno de Atenas y la troika, y añadirle una cláusula procrecimiento. Los neonazis, que en 2009 solo cosecharon el 0,29% de los sufragios, exigen por su parte la revocación del acuerdo y la condonación total de la deuda. Con una estruendosa campaña xenófoba y antieuropea, Aurora Dorada es una burda paradoja en un país que perdió el 10% de su población —entre bajas de guerra o por el hambre y exilios— durante la ocupación nazi, entre 1941 y 1944.
El líder socialista, Evánguelos Venizelos, movió esta noche la primera ficha poselectoral al proponer “un Gobierno de unidad nacional, firme y estable”, y advirtió a los partidos revelación de estos comicios —en especial Syriza, su particular bestia negra— que “no han recibido un cheque en blanco” de las urnas. A continuación, Antonis Samarás, de Nueva Democracia (ND), hizo pública su oferta de un “Gobierno de salvación nacional”. Obtuvo inmediata réplica de Alexis Tsipras, líder de Syriza y ganador in péctore de la noche: “La salvación nacional que proponen algunos pasa por la modificación del memorándum. Los pueblos de Europa no pueden sobrevivir así. Merkel debe entender que la austeridad no conduce a ningún sitio”. Con apelaciones a “la solidaridad, la justicia y la dignidad”, Tsipras propuso un Gobierno de las fuerzas de izquierda.
Conservadores y socialistas, que defienden el rescate, se desploman
En las primeras elecciones legislativas que se celebran en el país desde el comienzo de la crisis, en 2010, la dispersión del voto fue la tónica dominante, en consonancia con los sondeos realizados durante la campaña: siete partidos (dos de ellos, nuevos) entrarán en el Parlamento. Como las urnas se encargarían de demostrar después, costaba encontrar a un votante de la conservadora ND y del socialista Pasok entre los electores que acudían a dos colegios del barrio de Plaka, en el centro de Atenas. Es más, partidarios en otras ocasiones de ND y Pasok se decantaron el domingo por los extremos —otra tendencia demoscópica ratificada en las urnas—, como Nikos, funcionario del Ministerio de Economía y socialista desencantado. “He votado más a la derecha y para frenar a Europa y, sobre todo, a Angela Merkel, que es una psicokiller. Ya está bien de decir que somos unos ladrones; hay que pararle los pies”. En un aparte al resguardo de curiosos, Nikos confesaba haber votado a Griegos Independientes, un nuevo partido de derecha nacionalista (cuarto, con el 10,3% de los votos y en torno a 30 diputados).
Yanis y Zódoros confesaban sotto voce haber apoyado al filonazi Aurora Dorada. Al lado, Panayotis Papayoryíu, parado de 27 años, explicaba por qué eligió Syriza, equivalente a la española Izquierda Unida: “Porque si existe alguna posibilidad de que gobierne la izquierda, hay que intentarlo, a ver qué hace con el memorándum y con Europa”.
Siete partidos, dos de ellos nuevos, entran en el Parlamento
Los votantes de más edad no soltaban prenda de su elección; solo el jubilado Kostas Glikeos, a las puertas del colegio de Ypitu, en Plaka, confesaba encogido de hombros haber respaldado como siempre al Pasok: “Es lo menos malo de lo peor, y el único capaz de anclarnos a Europa”.
Los partidos más pequeños —32 formaciones concurrieron a las urnas— cosecharon 18% de los votos, pero se quedaron fuera del Parlamento al no superar cada uno el umbral del 3%. La abstención también fue protagonista: en torno al 38%. “He elegido uno de los pequeños. Todos los demás son lo mismo. Es hora de asumir responsabilidades, no pueden liquidar este país”, decía Eliana.
La nueva ley electoral reserva un bono de 50 escaños suplementarios para el partido ganador; también consagra una complicada proporcionalidad en la representación parlamentaria: cuantos más partidos entren en la Cámara, más difícil resulta a la formación ganadora llegar a la mayoría absoluta. Pero no es el caso de estas elecciones, que arrojan el Parlamento más fraccionado de la historia. “Urnas bomba”, titulaba el domingo, muchas horas antes de que se conocieran los datos, el diario To Vima, de centro-izquierda.

La victoria de Hollande abre una nueva etapa en Europa

Hollande: “La austeridad no puede ser una condena”
El socialista se impone con el 51,7% de los votos frente al 48,3% de Sarkozy
El presidente saliente, al felicitar al vencedor: "No he logrado que una mayoría apoye mis ideas"

La izquierda europea ha renacido este 6 de mayo en Francia. François Hollande, de 57 años, será el próximo presidente de la República tras confirmar los pronósticos e imponerse con el 51,67% de los votos a Nicolas Sarkozy, que sumó un 48,33% -al 99% escrutado- con una participación al 81,5%. El anunciado triunfo de Hollande, un hombre sereno y tocado por el don de la ironía pero sin experiencia de gobierno, abre una nueva etapa tanto en Francia como en Europa, y pone fin al agitado reinado de Sarkozy, que durante cinco años ha presidido el país con su peculiar estilo, entre el personalismo y la hiperactividad.
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Apenas 20 minutos después del cierre de las urnas, el líder de la derecha compareció ante cientos de seguidores, asumió con elegancia "la responsabilidad de la derrota" y anunció que ahora será "un francés más entre los franceses". "El cambio empieza ahora. La austeridad no puede ser una condena", proclamó por su parte Hollande. El socialista ha anunciado su intención de renegociar con Berlín el rígido tratado de austeridad.
Con su calma proverbial, el líder socialista pronunció el discurso de la victoria a las 21.20 en la plaza de la catedral de Tulle, el pueblo del que es alcalde (en el centro-sur del país) y donde pasó su jornada de gloria recibiendo besos y abrazos de los lugareños. Lo primero que hizo fue enviar un “saludo republicano” a Sarkozy. Luego dijo que “el cambio tiene que estar a la altura de Francia”, prometió “ejemplaridad institucional”, y con un toque de lirismo, invitó a los franceses a “sobrevolar las estrellas” y cumplir “el sueño francés del progreso”.
Hollande reiteró que sus prioridades serán la igualdad, la juventud, la justicia social, la educación, “y la reorientación de Europa hacia el crecimiento y el empleo”. “La austeridad no puede ser una condena”, proclamó. “Esa será mi misión, dar a la construcción europea una nueva dimensión. Y se lo diré cuanto antes a los socios europeos y a Alemania”, dijo, ante el discreto entusiasmo de las masas.
Su asesor especial Jean-Marc Ayrault, alcalde de Nantes y previsible futuro primer ministro, dijo que “la clave ahora será recuperar a Europa, reorientarla hacia el crecimiento, la competitividad y la protección”. Pierre Moscovici, director de la campaña de Hollande, aseguró que la canciller alemana Ángela Merkel telefoneó anoche al ganador para invitarle a visitar Berlín en los próximos días. 
La clave ahora será reorientar hacia el crecimiento a la UE"
A sus 57 años, padre de cuatro hijos y compañero sentimental de la periodista Valerie Trierweiler, Hollande se convierte en el segundo presidente de izquierdas de la V República —tras su mentor François Mitterrand, que lo fue entre 1981 y 1994—, y devuelve al Partido Socialista a lo más alto del Estado francés tras 17 años de poder conservador. “Seré el presidente de todos los franceses, seremos una sola Francia, una sola nación reunida ante el mismo destino”, dijo. “Todos tendrán los mismos derechos y deberes, nadie será discriminado”. 

Fiesta en la Bastilla
Su histórica victoria fue anticipada por la euforia de miles de seguidores socialistas, que empezaron a echarse a las calles con banderas en París hacia las seis de la tarde, al olor de los primeros sondeos favorables difundidos en Bélgica y Suiza y que corrieron como la pólvora por Twitter.
En la calle Solferino y en la plaza de La Bastilla el ambiente era de euforia y alegría. La gente cantaba la Marsellesa, gritaba “Sarkozy lárgate”, y apelaba al eslogan de la UMP: “2012, la Francia fuerte es la Francia de izquierda”, informa Ana Teruel. Justo después, en la Bastilla, un padre le decía a su hija: “Le hemos vencido”.

En todos los países hay pueblos que gracias a nosotros tienen esperanza"

A las once y media de la noche la fiesta era total en la plaza de la Bastilla y los alrededores. Miles de personas que esperaban la llegada de Hollande, agitaban banderas, saltaban y gritaban 'Sarkozy, c'est fini'. Había gente de todas las razas y edades, la Francia multicultural, abierta y festiva, pero la mayoría eran jóvenes que no habían nacido cuando se produjo el último triunfo de un socialista en unas presidenciales, hace 24 años. En medio de la algarabía, una joven economista española, llamada Gabriela, agitaba una bandera española y gritaba "Viva ZP", cumpliendo así su pequeña venganza contra Sarkozy, que convirtió a la España socialista en la diana preferida de su campaña.
Cuando Hollande llegó a la plaza fue el delirio. El líder socialista dijo: "He escuchado vuestra voluntad de cambio. Soy el presidente de la juventud de Francia. En todas las capitales hay pueblos que gracias a nosotros tienen esperanza y quieren terminar con la austeridad. Ese es mi mensaje, sois un movimiento que se levanta por todo el mundo, una exigencia de cambio". Hollande llamó a los suyos a movilizarse para las legislativas de junio para dar una mayoría al presidente de la República.

Mensaje para Europa
Hollande sabe que su victoria se ha asentado en el rechazo popular hacia el presidente saliente y en los embates de la crisis. Pero su victoria tiene un relevante componente europeo, en un país de fuerte pulsión antieuropeísta, y puede ser leído como un mensaje contra la austeridad ciega impuesta por Alemania en los últimos tiempos.
En primer lugar, porque supone el abrupto final del directorio conocido como Merkozy, la (falsa) simbiosis entre la canciller Merkel y Sarkozy que ha guiado de forma autoritaria, tardía y errática el timón de la UE durante el último lustro. Y segundo porque Hollande ha sido el primer político del continente que ha rechazado formalmente la línea de rigor fiscal sin crecimiento.
Después de su victoria parcial en el primer turno, Merkel, la Comisión Europea y el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se han apresurado a asumir algunas de sus tesis, si bien con matices distintos. Berlín sabe que ahora la segunda economía de la zona euro tiene un Gobierno socialista. Pero la superioridad económica alemana y el ánimo desconfiado de muchos de los votantes de Merkel hace difícil pensar que Francia será capaz de equilibrar la balanza. Con las cuentas públicas muy comprometidas por el peso del Estado del bienestar (56% del PIB) Hollande sabe que Francia no podrá invertir lo que necesita, y su ambición es convencer a Merkel de que hace falta abrir una fase de inversiones y de estímulo.
Hollande tiene ahora toda la legitimidad popular y el mérito de haber roto una abrumadora cadena de poder conservador en Europa. Tras ser 11 años primer secretario del Partido Socialista y pasar más de dos preparando su candidatura al Elíseo, venció con suficiencia unas primarias abiertas y ha logrado ganar ahora las presidenciales con un mensaje de unidad y cambio y un programa de izquierdas que pone el acento en valores solidarios.
El resultado pone en valor además su sensatez y moderación republicana y supone un saludable rechazo democrático al giro extremista y populista de Sarkozy, que decidió jugarse la reelección a todo o nada abrazando las tesis de la extrema derecha. Ante la imposibilidad de defender su gestión durante la crisis, que le convirtieron en el presidente más impopular de los últimos 60 años, el líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) hizo suyas muchas de las ideas del Frente Nacional, que en el primer turno había obtenido su mejor resultado histórico con un 17,9% de los votos.
Ahora la derecha francesa tiene por delante una difícil tarea de recomposición de cara a las legislativas del 10 y el 17 de junio. Sarkozy anunció que no liderará su partido, la UMP, en ese trance. Mientras, el modelo original, Marine Le Pen, que sale de la cita convertida en la nueva brújula de la derecha francesa, llamó anoche a construir una nueva oposición “ideológicamente fuerte” y “digna de confianza”. La presidenta del Frente Nacional pronosticó que Hollande “decepcionará pronto, primero a los suyos y luego a Francia”.

Miguel Mora París 6 MAY 2012

Elecciones Presidenciales Francesas Año 2012

Vía El PAÍS

Sixteen Tons por las Spizzwinks Yale

Jacques Brel - Le Bon Dieu

Juan Manuel Serrat - Una Mujer Desnuda - anta a BenedettiC

domingo, 6 de mayo de 2012

MI PRIMER CONDON

Comida para casa

Immortales


Dirección: Tarsem Singh
País: USA
Año: 2011
Género: Aventuras, Acción
Guión: Charles Parlapanides, Vlas Parlapanides
Producción: Mark Canton, Ryan Kavanaugh y Gianni Nunnari
Fotografía: Brendan Galvin
Montaje: Robert Duffy
Vestuario: Eiko Ishioka
Estreno en España: 2011-12-23
Reparto: Henry Cavill, Stephen Dorff, Isabel Lucas, Freida Pinto, Luke Evans, Kellan Lutz, John Hurt, Mickey Rourke

Seguramente, hay muy pocos creadores visuales como Tarsem Singh. Este auténtico artista con solo dos películas ("La Celda" y "El Sueño de Alejandría") ha creado un universo visual propio en el séptimo arte, como ya lo creara en videoclips de Suzanne Vega, Britney Spears o Beyoncé. Una concepción rompedora que deslumbra por su originalidad conceptual y su diseño, que mezcla elementos de culturas tan dispares como la musulmana, la hindú, la británica o la francesa. Un gazpacho bien aliñado que suele ofrecer imágenes realmente alucinantes. En sus dos primeras películas, este complejo cosmos encajaba a la perfección; pero me temo que Singh es esclavo de su propia imaginación, que no termina de encajar en este su tercer film, ya que estamos hablando de griegos, dioses del olimpo, titanes, oráculos y guerreros semi-divinos. ¿Qué tiene que ver con esto los burkhas, el desierto -en Grecia, ni en casi todo el mediterráneo, hay desiertos...- las lúgubres cavernas infernales -ni siquiera traído por el mito de Platón- o las armaduras barrocas a base de alambre de espino? Pues nada, oiga, no tiene que ver absolutamente nada. Por eso esta película no me la creo en ningún momento. 

Vamos, en los primeros segundos ya me sacaba todo el apabullante diseño de producción, que podría bien valer para otro guión, para otra historia, pero aquí no encaja ni con superglue. Es como si un director andaluz, obsesionado con la estética de La Feria de Sevilla y la Romería de El Rocío, le diera por vestir de corto y flamenca a los protagonistas de una historia que se desarrollara en la Italia del siglo XVI. La cagaría, como la ha cagado este director vistiendo a griegos como si fueran de Afganistán, Siria o una mazmorra sadomaso de Berlín. Ni siquiera el 3d -que está muy logrado- sirve para hacernos tragar el mejunje que se le ha ocurrido a Singh para contarnos la historia del famoso Teseo, que orientado por el mismísimo Zeus ha de pararle los pies al malvadísimo rey Hiperión en su afán de encontrar el arco de Épiro para liberar a los titanes de su prisión ancestral. Creo que los productores de "300" se equivocaron radicalmente al encargarle a Singh esta película, ya que creyeron que haría algo parecido a lo que hiciera Zack Snyder, e igual de rentable. Y no ha sido así, porque Snyder, que es otro creador de imágenes, fue fiel al cómic de Miller, que supo sintetizar toda la iconografía griega y espartana, cosa que no ha hecho este director, dándole unas patadas a la historia que son para alucinar. Y por supuesto, todo ello por la estética, porque "queda bonito". Y si fuera solo eso, todavía podría tragarlo. Pero es que el guión es caótico, la dirección de actores realmente funesta (con estrellas como John Hurt o Mickey Rourke convertidos casi en caricaturas de sí mismos, a su libre albedrío...). Un ritmo visual que además resulta agotador, no ya por el barroquismo de las imágenes -que casi obliga al espectador a mirar de un extremo a otro de la pantalla buscando los más mínimos detalles que encima...¡¡tienen que ver con la historia!!- sino por la claustrofobia de movernos siempre en la misma escala cromática, todo tonos ocres, marrones y negros. Ni siquiera en el Olimpo, con el mismísimo Zeus podremos disfrutar de la luz propia de los Dioses. Nada, aquí todo es sucio, oscuro, pringoso, chorreante y viscoso. Por supuesto, que no podemos olvidar aquí el toque no ya gore, sino brutal, salvaje y sádicamente sangriento que tienen todas las películas de este director, y que en esta ocasión -como ya pasaba anteriormente con el diseño de producción- tampoco encaja en absoluto. Eso sí, nos ha quedado perfectamente claro que Henry Cavill, el protagonista, encajará a la perfección en su nuevo papel de "Supermán", porque aquí, a diferencia de Gerald Butler en "300", no le hace ninguna falta maquillaje para potenciar su musculatura y abdominales. Mucha factura, muchos efectos, mucha violencia (quizás demasiado salvaje, como ya digo) y fuegos artificiales, pero...¿y la película?

por Federico Casado Reina

sábado, 5 de mayo de 2012

Camps

Free Beer



Es la clásica historia. Girl Meets Boy, el chico conoce a chica, chica compra cerveza para el muchacho, chica conoce a chico más caliente, la camarera toma la cerveza de distancia y se lo da al hombre nuevo, pero ese tipo resulta gay por lo que cambia la cerveza otra vez, pero entonces niño no quiere la cerveza Ya de todos modos. Al final todo el mundo sonríe a la cámara y tiene una buena risa. Una presentación de la Just For Laughs Gags. Las bromas de cámara oculta muestran divertidos para toda la familia.

Sala de Espera

viernes, 4 de mayo de 2012

Un asombroso doble péndulo caótico de alto rendimiento



Ver funcionar este chisme tiene algo de asombroso e incluso hipnotizador: te puedes pasar un buen rato mirándolo con una sonrisa boba. Es un sistema dinámico con comportamiento caótico llamado doble péndulo que consiste simplemente un péndulo montado en el extremo de otro péndulo. Carece de motores o cualquier otro tipo de sistema impulsor: es la gravedad la que lo hace funcionar.

Cuando parece que el conjunto está «tranquilo», la combinación de dos movimientos pendulares más pequeños lo encabritan de nuevo, en un efecto de lo más peculiar. Lo impredecible de los movimientos lo hacen en ciertos momentos incluso humano (si dos palos metálicos pueden tener algo de «humano»), incluso un poco a lo Bruce Lee, se diría.

La denominación «de alto rendimiento» se refiere a que las piezas están diseñadas para que tengan el mínimo rozamiento posible y el movimiento pueda durar más tiempo. Es un trabajo de Yanamo, un ingeniero que trabaja en sistemas complejos y caóticos junto a padre y el Dr. Ippei Shimada. Los interesados en el tema pueden ver también el simulador web que hay en Wolfram: Double Pendulum.

Publicado por Alvy

Made

La Culpa La Tienen Los Racistas (SOS Racismo Francia)

jueves, 3 de mayo de 2012

Un puente a la prehistoria

Vía Muy Interesante

Un refugio en el bosque

Vía Quo

Vigilancia extrema

Vía Quo

miércoles, 2 de mayo de 2012

LLUEVE EN SILENCIO


Llueve en silencio, que esta lluvia es muda
y no hace ruido sino con sosiego.
El cielo duerme. Cuando el alma es viuda
de algo que ignora, el sentimiento es ciego.
Llueve. De mí (de este que soy) reniego...

Tan dulce es esta lluvia de escuchar
(no parece de nubes) que parece
que no es lluvia, mas sólo un susurrar
que a sí mismo se olvida cuando crece.
Llueve. Nada apetece...

No pasa el viento, cielo no hay que sienta.
Llueve lejana e indistintamente,
como una cosa cierta que nos mienta,
como un deseo grande que nos miente.
Llueve. Nada en mí siente...

Fernando Pessoa

Del árbol de los tiempos nos hemos desprendido...


Del árbol de los tiempos nos hemos desprendido
bajo todo un sistema de galaxias de años;
y ahora estamos mirándonos y nos vemos extraños
igual que dos océanos que se hubieran unido; 

hemos viajado tanto, es tan hondo el misterio 
de coincidir, y amarse, desde vías tan remotas; 
aún estamos buscándonos en el tiempo: dos motas 
de polvo de ciprés tanteando un cementerio; 

nos estamos mirando como dos aves pobres,
lastimados de vuelo, lastimados de espacio,
lastimados del tiempo que nos ha estado viendo; 

nos estamos mirando lo mismo que dos sobres 
cerrados el uno frente al otro que, despacio, 
se van abriendo, se van abriendo, se van abriendo.

Félix Grande

Jazz Band, de Vidas improbables


" El sonido delgado
como el iris
del lanzador de cuchillos de aquel circo barroco
que recorría mi niñez
de condición quimérica


El alfiler con óxido del saxo
tenor
hundido como un talismán de olvido y de infortunio
en el sexo civilizado
de la mulata melancólica
que aún sueña con los ojos de los búhos


Qué es esto? Me dirá Y usted
qué hace con un tigre de charol
entre sus manos
en este siglo en que Rilke y los jazmines
son cadáveres finos?


El tacón de una golfa
se está hundiendo en la nieve
y el marqués fusilado
huye en una berlina


Maten ya de una vez a Louis Armstrong
con una escala mixolidia
afilada como un puñal
como un puñal


Maten ya POR FAVOR al negro emocionado. "


Felipe Benítez Reyes

martes, 1 de mayo de 2012

CUANDO SEPAS HALLAR UNA SONRISA. . .


Cuando sepas hallar una sonrisa
en la gota sutil que se rezuma
de las porosas piedras, en la bruma,
en el sol, en el ave y en la brisa;

cuando nada a tus ojos quede inerte,
ni informe, ni incoloro, ni lejano,
y penetres la vida y el arcano
del silencio, las sombras y la muerte;

cuando tiendas la vista a los diversos
rumbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
sea como potente microscopio
que va hallando invisibles universos,

entonces en las flamas de la hoguera
de un amor infinito y sobrehumano,
como el santo de Asís, dirás hermano
al árbol, al celaje y a la fiera.

Sentirás en la inmensa muchedumbre
de seres y de cosas tu ser mismo;
serás todo pavor con el abismo
y serás todo orgullo con la cumbre.

Sacudirá tu amor el polvo infecto
que macula el blancor de la azucena,
bendecirás las márgenes de arena
y adorarás el vuelo del insecto;

y besarás el garfio del espino
y el sedeño ropaje de las dalias. . . 
y quitarás piadoso tus sandalias
por no herir a las piedras del camino.

Enrique González Martínez

Y LA MUERTE NO TENDRA SEÑORIO


Y la muerte no tendrá señorío. 
Desnudos los muertos se habrán confundido 
con el hombre del viento y la luna poniente; 
cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los 
limpios, 
tendrán estrellas a sus codos y a sus pies; 
aunque se vuelvan locos serán cuerdos, 
aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo, 
aunque los amantes se pierdan quedará el amor; 
y la muerte no tendrá señorío. 

Y la muerte no tendrá señorío. 
Bajo las ondulaciones del mar 
los que yacen tendidos no morirán aterrados; 
retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden, 
amarrados a una rueda, aún no se romperán; 
la fe en sus manos se partirá en dos, 
y los penetrarán los daños unicornes; 
rotos todos los cabos ya no crujirán más; 
y la muerte no tendrá señorío. 

Y la muerte no tendrá señorío. 
Aunque las gaviotas no griten más en su oído 
ni las olas estallen ruidosas en las costas; 
aunque no broten flores donde antes brotaron 
ni levanten 
ya más la cabeza al golpe de la lluvia; 
aunque estén locos y muertos como clavos, 
las cabezas de los cadáveres martillearan margaritas; 
estallarán al sol hasta que el sol estalle, 
y la muerte no tendrá señorío.

Dylan Thomas

GRISES


Mirando un ópalo casi gris
recordé unos hermosos ojos grises
que había visto hará unos veinte años...

Nos amamos un mes.
Marchó después a Esmirna, creo,
a trabajar allí y no nos vimos más.

Se habrán empañado -si vive- aquellos ojos;
ajado estará aquel rostro hermoso...

Guárdalos tú, memoria mía, como eran.
Y cuanto de mi amor puedas, memoria,
cuanto puedas, tráemelo de nuevo 
esta noche.

Constantine Kavafys