jueves, 16 de mayo de 2013

Estábamos ahí detrás del seto...


Estábamos ahí detrás del seto
hendidos a buril en la espesura

estábamos ahí abrazados e inmóviles
a salvo de los perros de la casa

estábamos ahí
como piedras talladas por el canto del búho
como agua detenida por el canto del liquen
como raíz medicinal que aguardase a una enferma

estábamos ahí tras los arbustos
a salvo del bullicio feliz de las palabras
lo que dices de mí lo que digo de ti
las palabras que dicen
pon la cena el columpio chirría que se laven las manos
he encontrado ese vino que te gusta

estábamos ahí
sin las palabras
hundidos en la noche como huella en el barro
abrazados e inmóviles como el rayo en el tronco
a salvo del Estar y del Ahí
perros que muerden al extraño que salta el muro de la casa

estábamos ahí detrás del seto
como un poco de lluvia secándose en la cuerda de la ropa
besándonos despacio para parar el río
buscándonos despacio viviéndonos despacio
para parar el hielo y el deshielo
para parar las nubes y las águilas
para entrar muy despacio al cuarto donde duermen las
                       preguntas
para salir del tiempo sin salir de nosotros

estábamos ahí
sin arcos de palabras sin flechas de palabras
desarmados y solos como el óxido que baja por la verja
sin cepos de palabras sin lazos de palabras
sin tirachinas de palabras
abrazados e inmóviles como briznas de un nido
como una mariposa en el cuerno de un toro
como un cadete muerto en su trinchera
a salvo del Decir y del Nosotros
emboscados y tristes
lamiéndonos despacio desde nunca hacia nunca
pulsándonos despacio como a un violín los cambios de
                       humedad
cerrándonos despacio las madrigueras del deseo
mientras ladran los canes y olfatean
mientras ladra el Decir ladra el Nosotros
mientras ladran a coro las palabras
lo que dices de mí lo que digo de ti

ayúdame a peinarme la leche no está fresca
gracias por el jersey gracias por tu sonrisa
hoy te toca fregar ya mí las camas
ayer no te acordaste de recoger las fotos
se han mustiado las rosas pero no los geranios

estábamos ahí
sembrándonos semillas de dedos y de bocas
la pepita el carozo las costillas los tarsos
sembrándonos el árbol de los huesos
arrojando caricias como grano en el surco
arándonos a espalda de los bueyes pesados del espíritu

estábamos ahí detrás del seto
no en silencio pues éste mana de las palabras
cercados por hurones por babosas
por pistilos y abejas por el viento y un trozo de papel
no en silencio pues éste se calla en las palabras
el silencio se calla dentro de las palabras
a salvo del Estar y del Ahí
que se llenan la panza con todas tus palabras y las mías
palabras como pienso que trituran sus dientes
montones de palabras que les mantienen vivos y excitados
palabras recogidas en platos de silencio
que les hacen saltar mancharte con sus patas aullar a los
                             de afuera
palabras que alimentan la exclusión

estábamos ahí tras los arbustos
como tréboles setas coccinelas
como asteroides recién precipitados del olvido
como el tallo espinoso de la nada
como torpes alumnos del sauce y la colina
como luz rebotando de tu cuerpo a mi cuerpo de pared a
                        pared
quitándonos despacio los ladrillos
quitándonos ladrillos uno al otro para poner un claro del
bosque entre los dos
atesorando fórmulas para el tiempo del caos

estábamos ahí
esculpiendo la luz en la espesura

estábamos ahí detrás del seto
como ladrones sin pasado
ladrones sin más plan que no ser atrapados por la Historia
ladrones con las manos vacías de vacío
ladrones sin ganzúas sin linternas sin guantes sin
                    cronómetros
sin pólvora futura ni el cortafrío del presente
ladrones sin sintaxis ni pistolas
plantados en un robo como en una maceta
plantados en el plano de una casa como alfileres en un
                     corcho
plantados en el antes y el después como una jabalina
                     lanzada contra un ñu

estábamos ahí
soldados a la noche como planchas de un barco a la deriva
sorbiéndonos y siendo sorbidos por los líquidos
fantasma naufragando en un fantasma

estábamos ahí
entre el bosque y la casa
tras un seto
a salvo del Decir que rompe el espinazo de los gatos
a salvo del Estar que acorrala a los topos
a salvo del Nosotros que acecha a los gorriones
a salvo del Ahí que gruñe al visitante
a salvo del desfile de palabras que aplastan tulipanes y
                       magnolias
lo que dices de mí lo que digo de ti
barnizar las persianas me llevará una tarde por lo menos
el paquete de harina me recuerda a tu amigo
me esconderé en el gel cuando te duches
te vi en mi pesadilla con treinta y dos cabezas de lechuga
haz copia de esta llave haz copia de tu lengua

estábamos ahí
abrazados e inmóviles como raíles a la tierra
como una copa al agua que derrama
desmigajados como para un cuervo
desorientados como la brújula prendida de un imán
abrazados e inmóviles como el humo y los troncos
como el mirlo y sus trinos
como el tren y el temblor y el pasajero

estábamos ahí detrás de los arbustos
no escuchando las risas ni los discos ni los coches
frenando al llegar a la curva
no mirando los globos de colores
no oliendo las galletas horneándose
a salvo del Nosotros anfitrión de una fiesta
a salvo del Decir malabarista
a salvo del Estar que sirve canapés
a salvo del Ahí que guarda los abrigos
abrazados e inmóviles como nutrias de agua
como milanos de aire
como arcilla en la piel del alfarero
no sintiendo el relente que empapa las hamacas y los
                 toldos y riza los cabellos de los que bailan en el
                 porche
no atendiendo al silencio de todas las palabras
lo que dices de mí lo que digo de ti
nos vamos a tu casa. lo siento eres mi tipo. pues más a
                mi favor. es que jamás me acuesto con hombres
                que me gustan estropea las cosas cuando todo
                termina, estoy a tiempo aún de no gustarte si me
                das media hora, es tarde para el tiempo y es tarde
                para ti ya me gustas muchísimo. soy horrible lo
                 juro.
para mí una ginebra yo seguiré con blanco
me han hablado de ti me han dicho que eres dulce y
               optimista
el dinero ya sabes sólo sirve a la nada mientras más menos
               eres
he dejado a las niñas con mi primo

estábamos ahí
abrazados e inmóviles
inocupados como los bancos de una plaza un día de tormenta
desiertos como el iris de un cervatillo muerto
desposeídos como una cantera de reptiles
inobservados como las tejas de una torre
a salvo del Abrazo y de lo Inmóvil
esos perros rabiosos que atacan a sus dueños
a salvo del Abrazo que le ofrece tus ojos a los pulpos
cuando intentas salvar al que se ahoga
a salvo de lo Inmóvil que transforma este punto en una
                    cárcel

estábamos ahí
entre el bosque y la casa
dilucidados por el canto de un bosque y una casa
dilucidados por el humus las brácteas las mantis
                    religiosas
dilucidados por el canto de ventanas y puertas
abiertos al sentido abiertos los sentidos
penetrando en lo otro que no es otro
cayendo hacia lo otro desde un puente pintado sobre el
                    agua
cruzando a la otra orilla sobre balsa de espejos
dilucidados por el canto que salva de lo Otro
dilucidados por el canto que nos salva del Entre

estábamos ahí tras los arbustos
ausentes de la punta de una lanza que viaja por nosotros
                    como un escarabajo por el hueco de un árbol
la punta de una lanza que no gobierna ya ni el asa ni la
                    elíptica de un tiro
la punta de una lanza que abreva en el hilillo de una
                    sangre inmóvil y abrazada a nuestras bocas
ausentes del galápago que desova en la playa del silencio
ausentes de las fresas y del muérdago
más allá del Decir y del Nosotros
esas ratas que rompen los huevos del galápago
más allá del Estar y del Ahí
ese tifón que arrasa las playas y la ausencia
más allá de las fresas comparadas con labios y más allá
                     del muérdago que desvela los símbolos
ausentes y presentes como el cielo reflejado en un lago
lo que dices de mí lo que digo de ti
le pondría una pizca de salvia y de tomillo
el dolor no me sirve para entender los nardos
esa novela es buena pero mejor que la olvidemos
no descuides tu tierna hipocresía cuando te lo presente

estábamos ahí
hendidos a buril en la espesura
hendidos a buril por el vacío
una fragua encendida en la espesura
un taller de escultor con lascas de vacío
dos cuerpos que se cruzan en la fronda como huenas de
                   zorro con huenas de gineta
cuerpos que en vez de manos tienen cambios de agujas
cuerpos que en vez de cuerpos son minas de antracita
hendidos muy despacio con golpes de vacío
borrados por el canto del murete por el canto de la
cancela por el canto del chumbo
cuerpos o vagonetas herrados al vacío
cuerpos para una estatua del vacío

estábamos ahí
barriendo la hojarasca de nuestro Corazón con la escoba
                      del cuerpo
barriendo la hojarasca de los músculos con movimientos
                      limpios de cadera
barriendo la hojarasca del antes y el después para
                      quemarla ahora en nuestro sexo
desocultados como un salto de jaguar hacia una iguana pero
                      ocultados como iguana en una poza
desocultados y ocultados como la palabra en el canto

estábamos ahí tras los arbustos
velando nuestro estar dormidos como espigas dormidos como
                      calabazas dormidos como peras en un árbol
velando la respiración de la cosa en la cosa y del cuerpo
                      en el cuerpo
velando el transcurrir del tiempo deteniéndose en el
                      tiempo
atentos al hidrógeno que avanza por la savia como una
                      bicicleta que colgada de un gancho escala su pared
                      sin miedo al precipicio
atentos al arroz que avanza por el humedal como el cielo
                      recorre una cometa enredada en los cables de la luz
cuidando las raíces de la noche las raíces que sanan a la
                      enferma

estábamos ahí detrás del seto
anadeando en el estanque de los muslos
a salvo del Decir y del Nosotros
lo que dices de mí lo que digo de ti
me sentiré culpable de nuestro apocalipsis
atrácala a la carta. sitar gratis. sé de crema mercedes.
                       reconocer. radar
la tenía en mis menos y la echaba de manos
las alarmas no sirven si es un profesional el que te besa
tanto pan de centeno y luego los bombones
y bájame la cremallera sin exiliar tu boca de mi nuca sin
                       que levante el vuelo tu mano del pezón sin que
                       abandone el monte de mis nalgas tu cintura rebelde
                       alzada en armas
si la amnesia es un don sé entonces mi accidente
crocanti y leche condensada una hora a fuego lento y está
                       listo

estábamos ahí tras los arbustos
orinados por hadas y unicornios
orinados por la velocidad por la imaginación por las
                       metáforas
empapados de olor pero inmutables como el musgo o la
                       esquina como el tocón o el grifo que surte a la
                       manguera
manchados con la orina del lenguaje
orinados por todas las palabras que después de aliviarse
                       se olvidan de nosotros
manchados de silencio
manchados por las heces de la nada
orinados por gnomos y por sílfides por hidras y por
                       monstruos
orinados por máscaras y voces
orinados por Ti y por Mí por el Entre y el Ser por Ahora y
                       por Nunca

estábamos ahí
desmigajados como para un pez

estábamos ahí detrás del seto
viéndonos despacio para burlar la Vida
urmiendo a las preguntas para salir del tiempo sin salir
                      de nosotros
estábamos ahí tras los arbustos
desgajados de todas las palabras
lo que dices de mí lo que digo de ti
mejor llévate un chal si te vas a la guerra
otro avión se ha estrellado
tantos mueren de sed y nosotros piscinas y piscinas
minas antipersona en la contienda
un solo mandamiento es necesario no usarás ya más
                        pronombres posesivos

estábamos ahí
detrás de los arbustos
o tras el seto
abrazados e inmóviles
como raíz medicinal en manos de una enferma
a salvo de los perros de la casa
esperando
esperando
esperando el poema


Jesús Aguado

ME TIENES EN TUS MANOS


Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.

Jaime Sabines

CUÁNDO YA NOCHES MÍAS


Cuándo ya noches mías
ignoradas e intactas,
sin roces.

Cuándo aromas sin mezclas
inviolados.

Cuándo yo estrella fría
y no flor en un ramo de colores.

Y cuando ya mi vida,
mi ardua vida,
en soledad
como una lenta gota
queriendo caer siempre
y siempre sostenida
cargándose, llenándose
de sí misma, temblando,
apurando su brillo
y su retorno al río.

Ya sin temblor ni luz
cayendo oscuramente.

Idea Vilariño

miércoles, 15 de mayo de 2013

Libros


Ninguno de los libros de este mundo 
Te aportará la felicidad, 
Pero secretamente te devuelven
A ti mismo. 
Allí está todo lo que necesitas, 
Sol, luna y estrellas, 
Pues la luz que reclamas 
Habita en tu interior. 

Ese saber que tú tanto buscaste 
Por bibliotecas resplandece 
Desde todas las lágrimas, 
Puesto que ese libro es tuyo ahora

Hermann Hesse

Está en mi alma mi opinión escrita


Está en mi alma mi opinión escrita
con tal fuerza de amor, tan bien guardada,
que si de vuestra saña no es borrada,
a la par con la vida en ella habita.

Bien me podéis vos dar pena infinita,
Amor os da el poder como le agrada,
mas excusar que no seáis amada
de mí, con tal beldad, ¿quién me lo quita?

Aborrecerme vos podéis, señora,
afecto tan contrario al ardor mío,
y aun desearme, si queréis la muerte;

mas que no os ame esta alma que os adora...
Ni vos ni vuestra saña, yo lo fío,
podéis mudar lo que me cupo en suerte.

Gutierre de Cetina

Hoy la tierra y los cielos me sonríen...


Hoy la tierra y los cielos me sonríen;
hoy llega al fondo de mi alma el sol;
hoy la he visto.., la he visto y me ha mirado...
¡Hoy creo en Dios!

Gustavo Adolfo Bécquer

martes, 14 de mayo de 2013

Castillo


Baño publico


Arando el campo

lunes, 13 de mayo de 2013

Así es el nuevo Submarino Robot Español

Vía Muy Interesante

Arqueología Lunar

Vía Muy Interesante

Aplicaciones para móviles

Vía Muy Interesante

domingo, 12 de mayo de 2013

viernes, 10 de mayo de 2013

Equilibrio y pulso imposibles...

RUIN


RUIN from OddBall Animation on Vimeo.

Fractura de una placa tectónica


jueves, 9 de mayo de 2013

Volvo crea el primer coche del mundo con airbag para peatones

El sistema que incluye el nuevo modelo, el V40, se activa a velocidades de entre 20 y 50 por hora.

Cuando es imposible evitar una colisión con un peatón, sí se puede, al menos, suavizar las consecuencias del impacto. Este es el objetivo que se marcó Volvo para crear su nuevo modelo, el V-40, el primer coche del mundo que incorpora un airbag para peatones. “En Europa, el 14% de las víctimas mortales en accidente de tráfico son peatones atropellados”, recuerda Germán López Madrid, presidente de la compañía en España. El nuevo modelo estará a la venta entre julio y agosto de este año.

El airbag de peatones se activa cuando alguno de los siete sensores que el Volvo V-40 tiene incorporados en el parachoques delantero registra el contacto físico entre el coche y el peatón. Al detectar el impacto, si el sistema lo interpreta como una pierna humana, el extremo trasero del capó se libera automáticamente y se eleva por el despliegue de un airbag, que cubre el área bajo el capó elevado, aproximadamente un tercio del parabrisas y los laterales que enmarcan la luna delantera. “Para desarrollar este dispositivo se tuvo en cuenta que las lesiones más graves en peatones se causaban en la cabeza debido a la estructura dura en el capó y borde inferior del parabrisas”, aclaran fuentes de la compañía.

Project - Sea Lion

High-Tech para Coche

miércoles, 8 de mayo de 2013

Carril equivocado accidente de coche

¿Un asteroide podría vaciar por completo el océano Pacífico?


Imaginemos que un asteroide impacta contra el océano Pacífico. ¿Qué tamaño debería tener para desplazar toda el agua del Océano Pacífico?
Pues debería ser un asteroide con una masa igual o mayor que la del agua que va a desplazar. El océano Pacífico tiene un volumen estimado de 617 millones de kilómetros cuadrados. Si el asteroide en cuestión es esférico y tiene la misma densidad que la mayoría de rocas espaciales (dos o tres veces la del agua), Lindley Johnson, director del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra de laNASA, ha calculado que un asteroide de 1.085 km de diámetro (la tercera parte de la Luna), sería suficiente.
El problema es que no se conocen asteroides tan grandes. El mayor, hasta ahora, es Ceres, que tiene 949,5 km, y encima está atrapado en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Este tipo de colisiones son tan infrecuentes que nunca ha pasado nada así en la Tierra desde el impacto que supuestamente pudo crear la Luna, hace 4.500 millones de años.
Otra cosa importante es que nunca contemplaríamos cómo el asteroide colisiona contra el océano y lo vacía, como si tiráramos una pelota en un cubo de agua. Antes ocurriría otra cosa. Y es que un asteroide incluso diez veces más pequeño que Ceres, generaría un calor al atravesar la atmósfera y una energía cinética se liberaría con el impacto que el Pacífico se evaporaría al instante.
La roca que acabó con los dinosaurios tenía solo entre 9 y 11 km de diámetro.
         19 de abril de 2012 | 22:31

Espectacular infografía sobre la escala de todas las cosas del universo


       21 de abril de 2012 | 17:22+



Copyright 2012. Magnifying the Universe by Number Sleuth.
Un fiel lector, El Tío Rufi, que ya hace tiempo nos puso en la pista de una infografía sobre la escala del universo, nos vuelve a sorprender con otra recomendación: la espectacular infografía que encabeza este post es una infografía interactiva que muestra la escala de decenas de cosas que podemos encontrar en nuestro universo, que van desde las galaxias hasta los insectos, las nebulosas y las estrellas a las moléculas y átomos. También algunos países, montañas, etc.
Además, todo está construido con fotografías reales y representaciones en 3D.
Cómo usarlo:
Paso 1:
Para experimentar esta infografía interactiva en pantalla completa (nuestra recomendación) haced clic en la “Pantalla completa” en la esquina superior derecha de la infografía.
Paso 2:
Elegid uno de los nueve puntos de partida moviendo el ratón por encima y haciendo clic en una de las 9 imágenes (átomos, animales, edificios, montañas, planetas, estrellas, nebulosas, galaxias y el universo observable).
Paso 3:
En la parte inferior de la infografía hay un punto azul azul que se puede hacer clic con el ratón, para ampliar y reducir.
Vía | Numbersleuth

martes, 7 de mayo de 2013

lunes, 6 de mayo de 2013

Tú alucinas Leo

Vía Muy Interesante

Una agüja en un pajar cósmico

Vía Muy Interesante

Vamos de paseo grandullón

Vía Muy Interesante

domingo, 5 de mayo de 2013

Umbrella Takes Out Lady


The winds pick up at a local beach and a large umbrella gets tossed through the air and takes out an old lady.

Takkle cheerleading cheer stunt flyer full-up stretch routine chris white

Plantas Que Curan - Plantas Prohibidas...

Las plantas curan y eso es indiscutible. Sin embargo, existe un oscuro monopolio que pretende criminalizar su uso de manera que cada vez menos personas accedan a estas y sea necesario el químico o el medicamento patentado. Este video es de mucho valor sobretodo por si padeces alguna enfermedad o la tenga algún familiar. Plantas que curan es un video que debrias tener siempre a la mano.

viernes, 3 de mayo de 2013

TENGO TANTO SENTIMIENTO...


Tengo tanto sentimiento
que es frecuente persuadirme
de que soy sentimental,
mas reconozco, al medirme,
que todo esto es pensamiento
que yo no sentí al final.

Tenemos, quienes vivimos,
una vida que es vivida
y otra vida que es pensada,
y la única en que existimos
es la que está dividida
entre la cierta y la errada.

Mas a cuál de verdadera
o errada el nombre conviene
nadie lo sabrá explicar;
y vivimos de manera
que la vida que uno tiene
es la que él se ha de pensar.

Fernando Pessoa

Donde fuiste feliz alguna vez...


Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.

Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.

No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.

Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su victima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño...  su dueño... su dueño...

Félix Grande

Encuentro


No me abandones tú, tristeza mía,
sobre el camino
que azota el viento extraño
con su cálido soplo, y cede; cara
tristeza al viento que se extingue: y empujada
por éste hacia la rada,
donde la última voz exhala el día,
viaja una niebla, alta se pliega un ala
de cormorán.

El tajo al lado del torrente, estéril
de aguas, vivo de piedras y argamasas;
tajo de humanos actos consumidos,
de mortecinas vidas declinando
más allá del confín
que en círculo se cierra: rostros secos,
manos, caballos en hilera, ruedas
chirriantes: vidas no: vegetaciones
del otro mar que la oleada vence.

Se avanza en el camino de cuajado
Iodo sin rastro
como una procesión de encapuchados
bajo la rota bóveda, caída
casi hasta reflejar escaparates,
en un aire que envuelve nuestros pasos
denso e iguala los sargazos
humanos fluctuando en las cortinas
de bambú murmurante.

Si me abandonas tú, tristeza, único
presagio vivo en este nimbo, siento
que alrededor de mí se extiende
un rumor como de esferas cuando
una hora está próxima a sonar;
y caigo inerte en la apagada espera
del que no teme ya
en esta orilla sorprendida por la ola
lenta, que no aparece.

Tal vez vuelva a tener una apariencia:
en la rasante luz
un movimiento me conduce junto
a una mísera rama que en un tiesto
crece sobre una puerta de hostería.
A ella tiendo la mano, hacerse mía
siento otra vida, huella de una forma
que me fue arrebatada; y como anillos
en los dedos no hojas se me enroscan
sino cabellos.

Y nada más después. ¡Oh sumergida!:
desapareces como habías venido
y nada sé de ti.
Tu vida es tuya aún: entre las raras
vibraciones del día ya esparcida.
Ruega por mí,
para que yo descienda otro camino
distinto de una calle de ciudad,
en el aire perdido, ante el tropel
de los vivos; que te sienta a mi lado, que
descienda sin ruindad.

Eugenio Mondale
Versión de José Ángel Valente

jueves, 2 de mayo de 2013

Sobre el mojado camino



Sobre el mojado camino en el que las muchachas con sus cántaros van y vienen, 
cortado en gradas en la roca, 
colgaban como cabelleras o como culebras 
las lianas de los árboles. 
Y una especie de superstición flotaba en todas partes. 
Y abajo: 
la laguna de color de limón, 
pulida como jade. 
Subían los gritos del agua 
y el ruido de los cuerpos de color de barro contra el agua. 
Una especie de superstición... 
Las muchachas iban y venían con sus cántaros 
cantando un antigua canto de amor. 
Las que subían iban rectas como estatuas, 
bajo sus frescas áncoras rojas con dibujos 
los cuerpos frescos de figura de ánfora. 
Y las que bajaban
iban saltando y corriendo como ciervas 
y en el viento se abrían sus faldas como flores.

Ernesto Cardenal

¿TE ACUERDAS DE LA TARDE . . ?


¿Te acuerdas de la tarde en que vieron mis ojos
de la vida profunda el alma de cristal? . . .
Yo amaba solamente los crepúsculos rojos,
las nubes y los campos, la ribera y el mar. . . 

Mis ojos eran hechos para formas sensibles;
me embriagaba la línea, adoraba el color;
apartaba mi espíritu de sueños imposibles,
desdeñaba las sombras enemigas del sol.

Del jardín me atraían el jazmín y la rosa
(la sangre de la rosa, la nieve del jazmín)
sin saber que a mi lado pasaba temblorosa,
hablándome en secreto, el alma del jardín.

Halagaban mi oído las voces de las aves,
la balada del viento, el canto del pastor,
y yo formaba coro con las notas suaves,
y enmudecían ellas y enmudecía yo. . .

Jamás seguir lograba el fugitivo rastro
de lo que ya no existe, de lo que ya se fue. . .
Al fenecer la nota, al apagarse el astro,
¡oh sombras, oh silencio, dormitabais también!

¿Te acuerdas de la tarde en que vieron mis ojos
de la vida profunda el alma de cristal?
Yo amaba solamente los crepúsculos rojos,
las nubes y los campos, la ribera y el mar. . .
.
Enrique González Martínez

MAR EN LA MAÑANA


Que me detenga aquí.
                          Que también yo contemple por un momento
                          la naturaleza,
el luminoso azul del mar en la mañana y del cielo sin nubes
y la amarilla arena: estancia
hermosa y grande de la luz.
                           
                          Dejadme
que me detenga aquí y crea que esto veo
(ciertamente esto vi un instante tan sólo cuando aquí me detuve)
y no, incluso ahora, mis sueños, mis recuerdos,
la rediviva imagen del placer.

Constantine Kavafys

miércoles, 1 de mayo de 2013